jueves, noviembre 06, 2008

Usted es vencedor

Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

– 1 Juan 2:14


El hombre fue creado para ser vencedor. La Biblia así lo dice. Por ejemplo, en Génesis leemos que al principio Dios le dio al hombre dominio sobre toda la Tierra y sobre todo ser viviente en las aguas, en el aire y en la tierra.

El hombre ni siquiera sabía lo que era perder hasta que se apartó de Dios cuando le desobedeció en el huerto de Edén. A partir de ese momento, el hombre empezó a conocer lo que es la derrota, se vio forzado a aceptar el fracaso como parte de la vida y quedó reducido a una posición subordinada, una posición a la que nunca se le destinó.

Es una historia triste. Pero si usted es hijo de Dios nacido de nuevo, su historia tiene un feliz final. Por la fe en Cristo Jesús usted ha sido hecho vencedor otra vez.

En realidad, Dios ha garantizado su éxito. Permítame explicarle lo que quiero decir. Imagínese que usted está a punto de emprender un trabajo muy arduo, y antes de empezar a hacerlo, Dios le habla en voz alta y le dice: "Quiero que sepas que voy a encargarme personalmente de que este plan en el que estás trabajando salga bien".

Pues, bien, yo quiero que usted sepa que tiene la promesa de Dios de que triunfará. En su Palabra Él dice que usted es vencedor. En Él usted puede vencer cualquier dificultad que el mundo le lance a su paso (1 Juan 5:1-5). No importa cuán perdedor se sienta ni cuantas veces haya fracasado en el pasado, si usted cree que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, entonces ha llegado a ser más que vencedor en Él (Romanos 8:37).

¿Significa eso que ya no tendrá más problemas? No. Simplemente significa que podrá hacer frente a la dificultad y triunfar.

Si usted ha estado pensando que es un fracasado, renueve su mente con la Palabra de Dios; ella le dice que usted puede tener éxito en todo. Siempre que se le presente un reto, diga: "¡Alabado sea Dios, puedo vencer en esta situación porque Jesucristo ya me ha hecho vencedor!" Ponga esa Palabra de Dios en su corazón, ella le hará vencedor.

No hay comentarios.: