¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
– Mateo 12:34
Así como las palabras sin fe no tienen ningún efecto, la fe sin palabras tampoco. Ambas son necesarias para activar la ley de la fe. Hay muchos creyentes que ignoran ese principio; están hablando siempre palabras de duda y de incredulidad. Luego, un día se les ocurre levantarse y decir algunas palabras de fe, y con ellas esperan mover montes; pero para su sorpresa, los montes no se mueven.
¿Por qué no se mueven? Pues, como dice Mateo 12:34-35, las palabras que vienen del corazón son las que producen resultados. La persona que dice algunas palabras de fe de vez en cuando, no las está diciendo de la abundancia de su corazón, por eso no son eficaces.
¿Quiere eso decir que usted no debería hablar palabras de fe hasta que no esté seguro de que tiene la fe para respaldarlas?
¡No! Hablar palabras de fe es un buen ejercicio espiritual. Por ejemplo, en lo que concierne a la salud, si quiere recibir sanidad por la fe, someta su mente y su boca a la Palabra de Dios. En vez de hablar de lo mal que se siente, repita lo que dice Isaías 53:5: "Mas [Jesucristo] herido fue por [mis] rebeliones, molido por [mis] pecados; el castigo de [mi] paz fue sobre él, y por su llaga [fui yo curado]".
Al meditar más en esas palabras y repetirlas, la verdad en ellas contenida empezará a penetrar y a arraigarse en su corazón. Con el tiempo usted estará hablando de la abundancia de su corazón. Y cuando eso suceda, las circunstancias en que usted esté no importarán, porque sabrá que tendrá lo que ha estado pidiendo, y ni el diablo mismo podrá persuadirlo de lo contrario. Usted habrá pasado de la esperanza a la fe, entonces empezará a ver los montes moverse.
MATEO 28;19-20: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."
viernes, septiembre 05, 2008
jueves, septiembre 04, 2008
El que empezó la buena obra, la terminara
Romanos 8:39: “Ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Un perfeccionista en la vida es una persona frustrada que frustra a todos a su alrededor. Para ésta, el compañerismo nunca es lo suficientemente bueno. El maestro nunca está lo suficientemente preparado. La música no es lo suficientemente espiritual.
El Señor Jesús provee la única perfección que nosotros obtendremos hasta que lleguemos al cielo. No es la perfección lo que Dios está buscando en sus hijos; lo que Él busca es la excelencia. Dios está trabajando en usted para lograr su propósito para su gloria.
Memorice esta declaración: “Yo valgo como persona, independientemente de mi servicio, porque Cristo murió por mí y me dio su vida. Mi vida está guardada en Él. Jesús me ama.”
Convénzase de esa verdad y viva la vida en Dios, Dios desea trabajar en usted déle libertad, déjelo que se mueva, no con mis fuerzas cambiaran las cosas, es por el mover de Dios en su buena voluntad para nuestras vidas.
Un perfeccionista en la vida es una persona frustrada que frustra a todos a su alrededor. Para ésta, el compañerismo nunca es lo suficientemente bueno. El maestro nunca está lo suficientemente preparado. La música no es lo suficientemente espiritual.
El Señor Jesús provee la única perfección que nosotros obtendremos hasta que lleguemos al cielo. No es la perfección lo que Dios está buscando en sus hijos; lo que Él busca es la excelencia. Dios está trabajando en usted para lograr su propósito para su gloria.
Memorice esta declaración: “Yo valgo como persona, independientemente de mi servicio, porque Cristo murió por mí y me dio su vida. Mi vida está guardada en Él. Jesús me ama.”
Convénzase de esa verdad y viva la vida en Dios, Dios desea trabajar en usted déle libertad, déjelo que se mueva, no con mis fuerzas cambiaran las cosas, es por el mover de Dios en su buena voluntad para nuestras vidas.
miércoles, septiembre 03, 2008
Cómo prosperar de adentro hacia afuera
Lo admitan o no, a una gran cantidad de creyentes se les hace difícil creer —creer de verdad— que puedan prosperar económicamente. Usted les podrá mostrar lo que la palabra de Dios dice, los podrá saturar con las escrituras que demuestran que la voluntad de Dios para ellos es la prosperidad, y ellos van a estar de acuerdo con cada palabra.
Pero se irán a sus casas y seguirán viviendo en pobreza. Cuando ven esa montaña de cuentas por pagar, la economía que se derrumba y sus trabajos sin futuro, simplemente no pueden ver cómo Dios podría hacerlos prosperar. «Después de todo, ¿qué va a hacer Él? —se preguntan ellos— ¿Va ordenar que bajen billetes de los árboles?
¿Cómo Dios prospera a su pueblo? Es una buena pregunta que merece una respuesta, y usted la puede encontrar en 3 Juan 2. El anciano apóstol Juan escribe por inspiración del Espíritu Santo: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma».
Quiero que note algo. Esa Escritura no dice, «yo oro para que tú seas prosperado conforme prospera la economía o conforme tu jefe decida ascenderte de puesto»; sino que dice «oro para que seas prosperado, así como prospera tu alma». Es ahí donde la mayoría de los creyentes se equivocan en cuanto a la prosperidad económica. Se concentran en las situaciones externas, pensando que es ahí donde están sus esperanzas. Pero Dios no trabaja de afuera hacia dentro, sino de adentro hacia afuera.
Él lo bendecirá a usted materialmente conforme su alma prospere en su Palabra. Luego, cuando las semillas de la prosperidad hayan sido sembradas en su mente, en su voluntad y en su corazón, y cuando usted deje que esas semillas broten, entonces producirán una gran cosecha material no importa cuán malas estén las condiciones alrededor de usted.
Santiago 1:5-6 dice: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra».
No obstante, permítame advertirle una vez más. No se trata de leer unos cuantos versículos cada día y esperar ser prosperado. Sino que estamos hablando de escudriñar la Palabra y meterse en ella hasta que el Espíritu Santo empiece a hablarle y hasta que usted desarrolle una fe inconmovible. Eso no es algo que sucede de la noche a la mañana. Como agricultor espiritual, usted debe sembrar, deshierbar y regar la Palabra en su corazón. Va a tomar tiempo y esfuerzo, pero créame, la cosecha bien valdrá la pena.
Pero se irán a sus casas y seguirán viviendo en pobreza. Cuando ven esa montaña de cuentas por pagar, la economía que se derrumba y sus trabajos sin futuro, simplemente no pueden ver cómo Dios podría hacerlos prosperar. «Después de todo, ¿qué va a hacer Él? —se preguntan ellos— ¿Va ordenar que bajen billetes de los árboles?
¿Cómo Dios prospera a su pueblo? Es una buena pregunta que merece una respuesta, y usted la puede encontrar en 3 Juan 2. El anciano apóstol Juan escribe por inspiración del Espíritu Santo: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma».
Quiero que note algo. Esa Escritura no dice, «yo oro para que tú seas prosperado conforme prospera la economía o conforme tu jefe decida ascenderte de puesto»; sino que dice «oro para que seas prosperado, así como prospera tu alma». Es ahí donde la mayoría de los creyentes se equivocan en cuanto a la prosperidad económica. Se concentran en las situaciones externas, pensando que es ahí donde están sus esperanzas. Pero Dios no trabaja de afuera hacia dentro, sino de adentro hacia afuera.
Él lo bendecirá a usted materialmente conforme su alma prospere en su Palabra. Luego, cuando las semillas de la prosperidad hayan sido sembradas en su mente, en su voluntad y en su corazón, y cuando usted deje que esas semillas broten, entonces producirán una gran cosecha material no importa cuán malas estén las condiciones alrededor de usted.
Santiago 1:5-6 dice: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra».
No obstante, permítame advertirle una vez más. No se trata de leer unos cuantos versículos cada día y esperar ser prosperado. Sino que estamos hablando de escudriñar la Palabra y meterse en ella hasta que el Espíritu Santo empiece a hablarle y hasta que usted desarrolle una fe inconmovible. Eso no es algo que sucede de la noche a la mañana. Como agricultor espiritual, usted debe sembrar, deshierbar y regar la Palabra en su corazón. Va a tomar tiempo y esfuerzo, pero créame, la cosecha bien valdrá la pena.
lunes, septiembre 01, 2008
Deléitate, alcanzaras la victoria
Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.
Salmo 37:4-6
Dios debe ser la pasión más grande de la vida de un creyente. La persona que dice que ama al Señor, debe dar a la relación con Él prioridad sobre sus bienes, su carrera e incluso sus otras relaciones. Pero algunos no ven el verdadero mensaje del salmo 37:4, porque se concentran sólo en el final del versículo. La advertencia unida a esa promesa es un llamado a la consagración a Dios: "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (cursivas añadidas).
Los creyentes pueden y deben gozar de los placeres. El Padre celestial quiere que Sus hijos usen los recursos que Él les ha dado para que disfruten la vida (1 Ti. 6:17). Por ejemplo, Dios me ha permitido viajar y fotografiar algunos lugares hermosos. Pero el secreto para disfrutar la vida es deleitarse en el Señor por sobre todas las cosas. Su legítimo lugar es como Señor de nuestra vida, por lo que dar a otra cosa ese lugar nos pone en riesgo.
El corazón es egoísta por naturaleza, y muchas veces destructivo. Sin Dios como la prioridad absoluta, probablemente seremos gobernados por la búsqueda de bienes terrenales. Pero cuando Él es nuestro primer amor, esas ansias torcidas serán sustituidas por deseos cónsonos con Su voluntad y con el propósito que Él ha dispuesto para nosotros.
El rey David, un hombre que enfrentó grandes tragedias y sufrimientos, sabía por experiencia que un corazón consagrado a Dios también proporciona deleite y bendición. El salmo 37 era su estímulo para que busquemos al Señor con la misma diligencia que él lo había hecho y permita que Dios sea su mayor anhelo. Se maravillará por la manera como Él le bendecirá.
Salmo 37:4-6
Dios debe ser la pasión más grande de la vida de un creyente. La persona que dice que ama al Señor, debe dar a la relación con Él prioridad sobre sus bienes, su carrera e incluso sus otras relaciones. Pero algunos no ven el verdadero mensaje del salmo 37:4, porque se concentran sólo en el final del versículo. La advertencia unida a esa promesa es un llamado a la consagración a Dios: "Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (cursivas añadidas).
Los creyentes pueden y deben gozar de los placeres. El Padre celestial quiere que Sus hijos usen los recursos que Él les ha dado para que disfruten la vida (1 Ti. 6:17). Por ejemplo, Dios me ha permitido viajar y fotografiar algunos lugares hermosos. Pero el secreto para disfrutar la vida es deleitarse en el Señor por sobre todas las cosas. Su legítimo lugar es como Señor de nuestra vida, por lo que dar a otra cosa ese lugar nos pone en riesgo.
El corazón es egoísta por naturaleza, y muchas veces destructivo. Sin Dios como la prioridad absoluta, probablemente seremos gobernados por la búsqueda de bienes terrenales. Pero cuando Él es nuestro primer amor, esas ansias torcidas serán sustituidas por deseos cónsonos con Su voluntad y con el propósito que Él ha dispuesto para nosotros.
El rey David, un hombre que enfrentó grandes tragedias y sufrimientos, sabía por experiencia que un corazón consagrado a Dios también proporciona deleite y bendición. El salmo 37 era su estímulo para que busquemos al Señor con la misma diligencia que él lo había hecho y permita que Dios sea su mayor anhelo. Se maravillará por la manera como Él le bendecirá.
miércoles, agosto 27, 2008
Si nos dejamos, Ël nos guiara por camino seguro.
Pregunta: Estoy pasando demasiados obstáculos en mi carrera. ¿Hay alguna forma de discernir si estos obstáculos proceden de Dios con el fin de prepararme para el futuro, o si Dios ha puesto barreras en mi camino porque no estoy siguiendo su plan para mi vida?
Nuestra curiosidad quiere todos los detalles. La voluntad de Dios, sin embargo, no nos es revelada como un mapa de carreteras, sino como señales de tránsito. Adicionalmente, los "relámpagos" de Dios son extremadamente inusuales, mientras que su "silbo apacible y delicado" (1 Reyes 19:12) es bastante común.
En Hechos 9:1-9 el apóstol Pablo nos da un ejemplo de cómo seguir la voluntad de Dios. En este pasaje Jesús transforma a Pablo de perseguidor de creyentes, probablemente, al más celoso defensor del cristianismo de todos los tiempos. En su cambio de perseguidor a predicador, Pablo exhibe tres cualidades esenciales para conocer la voluntad de Dios: disponibilidad, humildad y honestidad.
Igual que Pablo, usted debe estar dispuesto a hacer lo que Dios desea, aunque pueda ser contrario a sus deseos inmediatos. También, debe ser humilde, moldeable, poniendo a un lado su orgullo permitiendo que Dios le dé nuevo entendimiento y sabiduría. Finalmente, debe ser honesto, deseando lo mejor de Dios para su vida.
En este pasaje Dios sólo le revela a Pablo el siguiente paso: "Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer" (v.6). Asimismo sencillamente tenemos que escuchar su voz y luego obedientemente proseguir con el siguiente paso. Note, sin embargo, que la voluntad de Dios fue revelada a Pablo a través de su Palabra, no a través de circunstancias. Dios quizás no le hable audiblemente, pero posee la Palabra a su vez tan segura: la Biblia. Estúdiela. Ore. Busque consejo piadoso. Entonces interprete sus circunstancias, si son obstáculos o puertas abiertas. Las circunstancias independientes de la Palabra de Dios en ocasiones pueden desviar.
Doble, guarde su mapa y ponga atención a la señal de tránsito: El "silbo apacible y delicado de Dios." Entonces simplemente obedezca un paso a la vez, y la paz de Dios le asegurará que está caminando en su voluntad.
Nuestra curiosidad quiere todos los detalles. La voluntad de Dios, sin embargo, no nos es revelada como un mapa de carreteras, sino como señales de tránsito. Adicionalmente, los "relámpagos" de Dios son extremadamente inusuales, mientras que su "silbo apacible y delicado" (1 Reyes 19:12) es bastante común.
En Hechos 9:1-9 el apóstol Pablo nos da un ejemplo de cómo seguir la voluntad de Dios. En este pasaje Jesús transforma a Pablo de perseguidor de creyentes, probablemente, al más celoso defensor del cristianismo de todos los tiempos. En su cambio de perseguidor a predicador, Pablo exhibe tres cualidades esenciales para conocer la voluntad de Dios: disponibilidad, humildad y honestidad.
Igual que Pablo, usted debe estar dispuesto a hacer lo que Dios desea, aunque pueda ser contrario a sus deseos inmediatos. También, debe ser humilde, moldeable, poniendo a un lado su orgullo permitiendo que Dios le dé nuevo entendimiento y sabiduría. Finalmente, debe ser honesto, deseando lo mejor de Dios para su vida.
En este pasaje Dios sólo le revela a Pablo el siguiente paso: "Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer" (v.6). Asimismo sencillamente tenemos que escuchar su voz y luego obedientemente proseguir con el siguiente paso. Note, sin embargo, que la voluntad de Dios fue revelada a Pablo a través de su Palabra, no a través de circunstancias. Dios quizás no le hable audiblemente, pero posee la Palabra a su vez tan segura: la Biblia. Estúdiela. Ore. Busque consejo piadoso. Entonces interprete sus circunstancias, si son obstáculos o puertas abiertas. Las circunstancias independientes de la Palabra de Dios en ocasiones pueden desviar.
Doble, guarde su mapa y ponga atención a la señal de tránsito: El "silbo apacible y delicado de Dios." Entonces simplemente obedezca un paso a la vez, y la paz de Dios le asegurará que está caminando en su voluntad.
martes, agosto 26, 2008
Aprenda a confiar en Dios
Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.
– Salmo 37:23
La voluntad de Dios es dirigirlo diariamente. Él le ha dado Su Espíritu para guiarle cada día. La mayoría de los creyentes no saben eso. Esperan que Dios les muestre toda su volun¬tad para sus vidas en una gran revelación. No cometa ese error. No esté inactivo esperando que Dios le muestre si Él quiere o no que usted vaya a África por el resto de su vida.
Deje que Él empiece a dirigirle en los asuntos pequeños primero, a decirle lo que usted necesita hacer en esta situación o en aquella. Él le mostrará lo que necesita cambiar, y cuando se lo muestre, cambie una cosa a la vez.
La verdad es que, probablemente ya sabe algo que Dios quiere que usted haga. Puede ser que no sepa el porqué Él quiere que usted lo haga. Puede ser que no sepa dónde lo lleva, pero usted ha oído su voz en su corazón. Si quiere seguir escuchándolo, tendrá que abandonar sus ambiciones y deseos. Pase tiempo en oración y en la Palabra. Sintonice el oído a la voz del Espíritu de Dios.
Aprenda a confiar en Dios. Recuerde que Él es más sabio de lo que usted es, y esté dispuesto a hacer lo que le diga; ya sea que usted pueda o no entenderlo. Obedezca hasta sus instrucciones más pequeñas. Si lo hace, Él transformará su vida entera, un paso a la vez.
– Salmo 37:23
La voluntad de Dios es dirigirlo diariamente. Él le ha dado Su Espíritu para guiarle cada día. La mayoría de los creyentes no saben eso. Esperan que Dios les muestre toda su volun¬tad para sus vidas en una gran revelación. No cometa ese error. No esté inactivo esperando que Dios le muestre si Él quiere o no que usted vaya a África por el resto de su vida.
Deje que Él empiece a dirigirle en los asuntos pequeños primero, a decirle lo que usted necesita hacer en esta situación o en aquella. Él le mostrará lo que necesita cambiar, y cuando se lo muestre, cambie una cosa a la vez.
La verdad es que, probablemente ya sabe algo que Dios quiere que usted haga. Puede ser que no sepa el porqué Él quiere que usted lo haga. Puede ser que no sepa dónde lo lleva, pero usted ha oído su voz en su corazón. Si quiere seguir escuchándolo, tendrá que abandonar sus ambiciones y deseos. Pase tiempo en oración y en la Palabra. Sintonice el oído a la voz del Espíritu de Dios.
Aprenda a confiar en Dios. Recuerde que Él es más sabio de lo que usted es, y esté dispuesto a hacer lo que le diga; ya sea que usted pueda o no entenderlo. Obedezca hasta sus instrucciones más pequeñas. Si lo hace, Él transformará su vida entera, un paso a la vez.
viernes, agosto 22, 2008
Aprendamos la Paciencia, que fortalece la fe
Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
– Santiago 1:4
Yo hablo mucho de la fe, pero hay otra fuerza que va junto con ella que es igual de importante. Es la paciencia: la capacidad de permanecer firme en la Palabra de Dios aun cuando la victoria parece demorarse.
La paciencia no es automática. No funciona a menos que usted la ponga a trabajar. Hay tanta gente que no comprende eso. Piensan que de alguna manera la fe y la paciencia les funcionarán sin ayuda. Dejan que el diablo destruya sus vidas y luego dicen cosas tontas como: "Bueno, creo que Dios envió esa prueba para fortalecer mi fe". ¡No sea usted jamás sorprendido diciendo eso!
En primer lugar, Santiago dice: "Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta»" (Santiago 1:13). En segundo lugar, esa prueba no va a fortalecer su fe. A decir verdad, la destruirá si usted lo permite.
Si le diera a usted un juego de pesas, ¿ese juego de pesas lo haría más fuerte? No. De hecho, si deja caer una de ellas sobre su pie, podría resultar penosamente más débil. Lo que cuenta es lo que usted hace con ellas, ¿cierto?
Bueno, lo mismo se aplica cuando usted tropieza con alguna mala situación que el diablo ha puesto en su camino. Si se acuesta y deja que le atropelle, le causará daño. Pero si usted deja que la paciencia tenga su obra perfecta, si permanece y persevera constantemente, creyendo y apoyándose confiadamente en la Palabra de Dios, usted terminará siendo perfecto y cabal, sin que le falte cosa alguna.
"Sin que os falte cosa alguna". Esas palabras deberían ser suficientes para convencerlo de que la paciencia no es un premio de consolación. Es un poder de primera clase que pondrá las promesas de Dios a su alcance. Es una fuerza que lo convertirá en vencedor.
– Santiago 1:4
Yo hablo mucho de la fe, pero hay otra fuerza que va junto con ella que es igual de importante. Es la paciencia: la capacidad de permanecer firme en la Palabra de Dios aun cuando la victoria parece demorarse.
La paciencia no es automática. No funciona a menos que usted la ponga a trabajar. Hay tanta gente que no comprende eso. Piensan que de alguna manera la fe y la paciencia les funcionarán sin ayuda. Dejan que el diablo destruya sus vidas y luego dicen cosas tontas como: "Bueno, creo que Dios envió esa prueba para fortalecer mi fe". ¡No sea usted jamás sorprendido diciendo eso!
En primer lugar, Santiago dice: "Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta»" (Santiago 1:13). En segundo lugar, esa prueba no va a fortalecer su fe. A decir verdad, la destruirá si usted lo permite.
Si le diera a usted un juego de pesas, ¿ese juego de pesas lo haría más fuerte? No. De hecho, si deja caer una de ellas sobre su pie, podría resultar penosamente más débil. Lo que cuenta es lo que usted hace con ellas, ¿cierto?
Bueno, lo mismo se aplica cuando usted tropieza con alguna mala situación que el diablo ha puesto en su camino. Si se acuesta y deja que le atropelle, le causará daño. Pero si usted deja que la paciencia tenga su obra perfecta, si permanece y persevera constantemente, creyendo y apoyándose confiadamente en la Palabra de Dios, usted terminará siendo perfecto y cabal, sin que le falte cosa alguna.
"Sin que os falte cosa alguna". Esas palabras deberían ser suficientes para convencerlo de que la paciencia no es un premio de consolación. Es un poder de primera clase que pondrá las promesas de Dios a su alcance. Es una fuerza que lo convertirá en vencedor.
jueves, agosto 21, 2008
NADA NUEVO BAJO EL SOL
A diario los medios publicitarios anuncian nuevos descubrimientos en todos los campos del saber humano. Como que todo lo que la mente humana imagina, también realiza. ¿Por qué se dirá entonces que no hay nada nuevo bajo el sol?
El Dr. Leen Macon, en un editorial de un importante periódico de Alabama, Estados Unidos, dijo: «Vivimos en el centro de los años antiguos. Cuando bebemos agua, experimentamos algo con la naturaleza que tiene millones de años, y cuando miramos al sol en su amanecer, somos testigos de la vista más antigua del universo. No hay nada nuevo bajo el sol. El poder que se ha encontrado en el átomo no es la creación de algo nuevo —continuó el Dr. Macon—. Ese poder ha existido desde las primeras fases de la creación. El hombre solamente lo ha descubierto.»
El sabio Salomón también contempló el universo y escribió lo siguiente: «Generación va, generación viene, mas la tierra siempre es la misma. Sale el sol, se pone el sol, y afanoso vuelve a su punto de origen para de allí volver a salir. Dirigiéndose al sur, o girando hacia el norte, sin cesar va girando el viento para de nuevo volver a girar.... Lo que ya ha acontecido volverá a acontecer; lo que ya se ha hecho se volverá a hacer ¡y no hay nada nuevo bajo el sol! (Eclesiastés 1:4‑6,9).
No, no hay nada nuevo bajo el sol. Las agonías que sufrían nuestros antepasados son las mismas que sufrimos hoy. Las inquietudes e incertidumbres de nuestros progenitores son las de todo tiempo. Los padres les piden a sus hijos que busquen el buen camino. Las madres les piden a sus hijas que no sigan el rumbo equivocado. La gente sigue pecando, y el clamor de su angustia no es más que una repetición del dolor de Adán y Eva.
Lo cierto es que nada ha cambiado. Nada es nuevo. El hombre que ha alcanzado su posición gracias a sus propios esfuerzos sigue lleno de arrogancia, soberbia y altivez. Pero hay otra cosa que tampoco ha cambiado. Las mismas consecuencias que sufrieron nuestros antepasados, las mismas desventuras, las mismas derrotas y los mismos fracasos, son también los que sufrimos hoy en día. Es que la ley de la vida es tajante. La misma semilla siempre producirá la misma cosecha.
¿Podrá el hombre detener este ciclo vicioso que destruye su vida? No en sentido universal, pero sí en sentido individual. La persona que se arrepiente y vuelve a Dios experimentará el poder creador divino, y entonces habrá algo nuevo en ese ser. La Biblia lo llama una «nueva creación». El Señor quiere que cada uno de nosotros llegue a ser una nueva criatura. Volvámonos a Dios.
Por el Hermano Pablo...
El Dr. Leen Macon, en un editorial de un importante periódico de Alabama, Estados Unidos, dijo: «Vivimos en el centro de los años antiguos. Cuando bebemos agua, experimentamos algo con la naturaleza que tiene millones de años, y cuando miramos al sol en su amanecer, somos testigos de la vista más antigua del universo. No hay nada nuevo bajo el sol. El poder que se ha encontrado en el átomo no es la creación de algo nuevo —continuó el Dr. Macon—. Ese poder ha existido desde las primeras fases de la creación. El hombre solamente lo ha descubierto.»
El sabio Salomón también contempló el universo y escribió lo siguiente: «Generación va, generación viene, mas la tierra siempre es la misma. Sale el sol, se pone el sol, y afanoso vuelve a su punto de origen para de allí volver a salir. Dirigiéndose al sur, o girando hacia el norte, sin cesar va girando el viento para de nuevo volver a girar.... Lo que ya ha acontecido volverá a acontecer; lo que ya se ha hecho se volverá a hacer ¡y no hay nada nuevo bajo el sol! (Eclesiastés 1:4‑6,9).
No, no hay nada nuevo bajo el sol. Las agonías que sufrían nuestros antepasados son las mismas que sufrimos hoy. Las inquietudes e incertidumbres de nuestros progenitores son las de todo tiempo. Los padres les piden a sus hijos que busquen el buen camino. Las madres les piden a sus hijas que no sigan el rumbo equivocado. La gente sigue pecando, y el clamor de su angustia no es más que una repetición del dolor de Adán y Eva.
Lo cierto es que nada ha cambiado. Nada es nuevo. El hombre que ha alcanzado su posición gracias a sus propios esfuerzos sigue lleno de arrogancia, soberbia y altivez. Pero hay otra cosa que tampoco ha cambiado. Las mismas consecuencias que sufrieron nuestros antepasados, las mismas desventuras, las mismas derrotas y los mismos fracasos, son también los que sufrimos hoy en día. Es que la ley de la vida es tajante. La misma semilla siempre producirá la misma cosecha.
¿Podrá el hombre detener este ciclo vicioso que destruye su vida? No en sentido universal, pero sí en sentido individual. La persona que se arrepiente y vuelve a Dios experimentará el poder creador divino, y entonces habrá algo nuevo en ese ser. La Biblia lo llama una «nueva creación». El Señor quiere que cada uno de nosotros llegue a ser una nueva criatura. Volvámonos a Dios.
Por el Hermano Pablo...
miércoles, agosto 20, 2008
Si alguien le hace daño
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará
– Lucas 10:19-
El agravio: tarde o temprano a todos nos sucede. Nos hieren, nos engañan, nos mienten o nos maltratan. Es tan predecible como doloroso. Sin embargo, cuando sucede, la mayoría no estamos preparados. En nuestra indignación, clamamos a Dios contra la persona que nos ha hecho mal. Pedimos justicia, y hasta venganza, y terminamos haciendo que las cosas sean más difíciles para todos los involucrados, hasta para nosotros.
Si eso le ha ocurrido, es hora de que descubra cómo puede poner el poder de Dios a obrar a su favor la próxima vez que alguien le haga un mal.
Primero: identifique al enemigo. Es aquí donde la mayoría de nosotros cometemos el error más grande: identificamos a la persona que nos lastima como nuestro enemigo. No pierda su energía gritando y enfureciéndose ni tramando contra las personas que le causan daño. Ellas están bajo la influencia del diablo. Apunte su munición espiritual al blan¬co correcto. Es el diablo quien está detrás de todo. Vaya tras él.
Segundo: dispare. Una vez que haya apuntado sus armas espirituales en la dirección correcta, dispare. Golpee al diablo rápido y furiosamente con la Palabra de Dios. Use el nombre de Jesús y el poder que le ha sido dado como creyente e impídale que le cause más daño en ese aspecto. Luego proceda a la siguiente parte de esta batalla espiritual y la más importante.
Tercero: haga la oración de intercesión. En Mateo 5:44-45, Jesús nos da estas instrucciones: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos".
Pedir que la venganza de Dios golpee como un rayo cuando alguien nos hace mal no es actuar como nuestro Padre. Recuerde que Dios tiene gran misericordia no sólo por usted, sino por todos.
El diablo probablemente lo pensará dos veces antes de volver a molestarle. La próxima vez que alguien le haga un mal, ponga el poder de Dios a obrar a su favor. Identifique al verdadero enemigo. Golpéelo fuertemente con la autoridad que le ha sido dada como creyente. Luego haga la oración de intercesión.
– Lucas 10:19-
El agravio: tarde o temprano a todos nos sucede. Nos hieren, nos engañan, nos mienten o nos maltratan. Es tan predecible como doloroso. Sin embargo, cuando sucede, la mayoría no estamos preparados. En nuestra indignación, clamamos a Dios contra la persona que nos ha hecho mal. Pedimos justicia, y hasta venganza, y terminamos haciendo que las cosas sean más difíciles para todos los involucrados, hasta para nosotros.
Si eso le ha ocurrido, es hora de que descubra cómo puede poner el poder de Dios a obrar a su favor la próxima vez que alguien le haga un mal.
Primero: identifique al enemigo. Es aquí donde la mayoría de nosotros cometemos el error más grande: identificamos a la persona que nos lastima como nuestro enemigo. No pierda su energía gritando y enfureciéndose ni tramando contra las personas que le causan daño. Ellas están bajo la influencia del diablo. Apunte su munición espiritual al blan¬co correcto. Es el diablo quien está detrás de todo. Vaya tras él.
Segundo: dispare. Una vez que haya apuntado sus armas espirituales en la dirección correcta, dispare. Golpee al diablo rápido y furiosamente con la Palabra de Dios. Use el nombre de Jesús y el poder que le ha sido dado como creyente e impídale que le cause más daño en ese aspecto. Luego proceda a la siguiente parte de esta batalla espiritual y la más importante.
Tercero: haga la oración de intercesión. En Mateo 5:44-45, Jesús nos da estas instrucciones: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos".
Pedir que la venganza de Dios golpee como un rayo cuando alguien nos hace mal no es actuar como nuestro Padre. Recuerde que Dios tiene gran misericordia no sólo por usted, sino por todos.
El diablo probablemente lo pensará dos veces antes de volver a molestarle. La próxima vez que alguien le haga un mal, ponga el poder de Dios a obrar a su favor. Identifique al verdadero enemigo. Golpéelo fuertemente con la autoridad que le ha sido dada como creyente. Luego haga la oración de intercesión.
viernes, agosto 15, 2008
No temas ni desmayes.
Jesus es fiel y verdadero, no dudes de lo que èl puede hacer por ti, la palabra dice: eh aqui yo estoy con vosotros todos las dias hasta el fin del mundo.
Hoy es una nueva oportunidad para alcanzar lo que quieres, pues sus bendiciones son nuevas cada mañana. Por nada esteis afanosos sin que antes sean conocidas vuestras peticiones.
Ten presente Dios esta contigo y si el es contigo, quien en tu contra...
Hoy es una nueva oportunidad para alcanzar lo que quieres, pues sus bendiciones son nuevas cada mañana. Por nada esteis afanosos sin que antes sean conocidas vuestras peticiones.
Ten presente Dios esta contigo y si el es contigo, quien en tu contra...
jueves, agosto 14, 2008
Activa el Poder
Si perseverábamos, la respuesta siempre llegaba, tarde o temprano. Así tenía que ser, pues la Escritura dice: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo
lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos»
(Gálatas 6:7, 9). Cuando usted siembra la Palabra con fe, siempre obtendrá una cosecha. Pero le confesaré algo, hubo momentos en los que Ken y yo nos cansamos de hacer bien, porque nuestro «tiempo» tardaba mucho en llegar.
Desde entonces, alabado sea Dios, hemos aprendido algunas cosas. Hemos descubierto que cuando se vive por fe, si bien hay un tiempo de esperar pacientemente para que las promesas de Dios se cumplan en su vida, es posible acelerar en gran medida su cumplimiento.
Si usted es un agricultor espiritual sabio, puede acortar el tiempo entre la siembra y la cosecha. ¿Cómo? Prepare cuidadosamente el terreno de su corazón. Cuando se piensa en esto, simplemente resulta lógico. Después de todo, ningún agricultor siembra la semilla para luego desatenderla. Aun en el mundo natural es imposible tener una cosecha sin esfuerzo. Si usted quiere una buena cosecha, tiene que abonar la tierra, regarla y mantenerla libre de maleza.
De lo que realmente hablamos aquí es de santidad. Contrario a lo que usted pudiera pensar, la santidad no es alguna clase de religiosidad santurrona. Santidad es
vivir para Dios.
A diferencia de la manera de vivir del mundo, la santidad no es fácil. Usted sencillamente no puede dejarse llevar por lo que todos los demás hacen y ser
santo. Exige esfuerzo y determinación; supone que usted se someta a Dios cuando, por naturaleza, quiere hacer otra cosa. No obstante, las recompensas son muy grandes.
La dedicación total de Jesús a complacer al Padre creó en Él una confianza total en el Padre. La dedicación total de su vida a las cosas de Dios hará lo mismo en
usted. Eso limpiará la maleza del terreno de su corazón; hará que la tierra de su vida sea rica, pura y productiva, de tal manera que cuando usted siembre para el espíritu, recogerá su cosecha mucho más rápido. Usted sembrará la Palabra de Dios en su corazón y la confesará con su boca, y en breve comenzará a ver que brotan los resultados. Jesús se hará real en su vida, y su corazón estará siempre lleno de confianza en Dios.
lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna.
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos»
(Gálatas 6:7, 9). Cuando usted siembra la Palabra con fe, siempre obtendrá una cosecha. Pero le confesaré algo, hubo momentos en los que Ken y yo nos cansamos de hacer bien, porque nuestro «tiempo» tardaba mucho en llegar.
Desde entonces, alabado sea Dios, hemos aprendido algunas cosas. Hemos descubierto que cuando se vive por fe, si bien hay un tiempo de esperar pacientemente para que las promesas de Dios se cumplan en su vida, es posible acelerar en gran medida su cumplimiento.
Si usted es un agricultor espiritual sabio, puede acortar el tiempo entre la siembra y la cosecha. ¿Cómo? Prepare cuidadosamente el terreno de su corazón. Cuando se piensa en esto, simplemente resulta lógico. Después de todo, ningún agricultor siembra la semilla para luego desatenderla. Aun en el mundo natural es imposible tener una cosecha sin esfuerzo. Si usted quiere una buena cosecha, tiene que abonar la tierra, regarla y mantenerla libre de maleza.
De lo que realmente hablamos aquí es de santidad. Contrario a lo que usted pudiera pensar, la santidad no es alguna clase de religiosidad santurrona. Santidad es
vivir para Dios.
A diferencia de la manera de vivir del mundo, la santidad no es fácil. Usted sencillamente no puede dejarse llevar por lo que todos los demás hacen y ser
santo. Exige esfuerzo y determinación; supone que usted se someta a Dios cuando, por naturaleza, quiere hacer otra cosa. No obstante, las recompensas son muy grandes.
La dedicación total de Jesús a complacer al Padre creó en Él una confianza total en el Padre. La dedicación total de su vida a las cosas de Dios hará lo mismo en
usted. Eso limpiará la maleza del terreno de su corazón; hará que la tierra de su vida sea rica, pura y productiva, de tal manera que cuando usted siembre para el espíritu, recogerá su cosecha mucho más rápido. Usted sembrará la Palabra de Dios en su corazón y la confesará con su boca, y en breve comenzará a ver que brotan los resultados. Jesús se hará real en su vida, y su corazón estará siempre lleno de confianza en Dios.
lunes, agosto 11, 2008
Napoleón y El Soldado
Se dice que en cierta ocasión el Emperador Napoleón I se encontraba delante de un grupo de soldados, cuando de repente su caballo se desbocó; entonces un soldado raso se lanzó hacia el caballo, y, cogiendo el freno del caballo, pudo pronto detenerlo.
Se dice que Napoleón saludó al soldado raso y le dijo: "Gracias, mi capitán". El soldado se sorprendió al oir a Napoleón decirle "capitán", pues él era un simple soldado raso, pero inmediatamente pensó que se encontraba delante de Napoleón, y que si él quería, podía hacerlo capitán.
Así que, saludó a su Emperador y le preguntó: "¿De qué regimiento, mi Emperador?" El emperador le contestó: "De mi guardia personal."
Aquel soldado raso se presentó como capitán ante el jefe de la guardia personal de Napoleón; el oficial, viéndolo con uniforme de soldado raso, le preguntó: "¿Capitán, por órdenes de quién" - "Por órdenes de mi Emperador, Napoleón I."
En ese momento dejó de ser soldado raso y llegó a ser capitán. Si este soldado raso no hubiese tenido fe, hubiera dicho: "Mi Emperador me dice capitán, pero yo no soy más que un soldado raso. Por el susto que le dio el caballo, se equivocó y me dijo capitán", y se hubiera ido a tomar su lugar y habría permanecido soldado raso toda su vida.
Todos nosotros por naturaleza somos "hijos de ira", hijos de desobediencia; pero Dios en su infinito amor e infinita misericordia quiere hacernos sus hijos. En el evangelio de nuestro Señor Jesucristo según Juan 1:12, encontramos estas preciosas palabras: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios."
Además de ser hijos de Dios hay momentos en la vida en que necesitamos mirar más allá de la condición en que estamos y estar listo a ocupar la posición que Dios quiere que tengamos. Son muchos los que se conforman con ser simplemente soldados rasos, cuando Dios incluso les está abriendo puertas para ser capitanes.
Si creemos... al que cree todo le es posible. Dios jamás le abre puertas a nadie sin antes prepararlo para que entre por ellas.
Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos. Salmo 103:13
Si ellos cumplen con mi pacto y con mis leyes también serán reyes sus hijos y reinarán en tu lugar para siempre". Salmo 132:12 Dios bendice a los que trabajan para que haya paz en el mundo, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9
Se dice que Napoleón saludó al soldado raso y le dijo: "Gracias, mi capitán". El soldado se sorprendió al oir a Napoleón decirle "capitán", pues él era un simple soldado raso, pero inmediatamente pensó que se encontraba delante de Napoleón, y que si él quería, podía hacerlo capitán.
Así que, saludó a su Emperador y le preguntó: "¿De qué regimiento, mi Emperador?" El emperador le contestó: "De mi guardia personal."
Aquel soldado raso se presentó como capitán ante el jefe de la guardia personal de Napoleón; el oficial, viéndolo con uniforme de soldado raso, le preguntó: "¿Capitán, por órdenes de quién" - "Por órdenes de mi Emperador, Napoleón I."
En ese momento dejó de ser soldado raso y llegó a ser capitán. Si este soldado raso no hubiese tenido fe, hubiera dicho: "Mi Emperador me dice capitán, pero yo no soy más que un soldado raso. Por el susto que le dio el caballo, se equivocó y me dijo capitán", y se hubiera ido a tomar su lugar y habría permanecido soldado raso toda su vida.
Todos nosotros por naturaleza somos "hijos de ira", hijos de desobediencia; pero Dios en su infinito amor e infinita misericordia quiere hacernos sus hijos. En el evangelio de nuestro Señor Jesucristo según Juan 1:12, encontramos estas preciosas palabras: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios."
Además de ser hijos de Dios hay momentos en la vida en que necesitamos mirar más allá de la condición en que estamos y estar listo a ocupar la posición que Dios quiere que tengamos. Son muchos los que se conforman con ser simplemente soldados rasos, cuando Dios incluso les está abriendo puertas para ser capitanes.
Si creemos... al que cree todo le es posible. Dios jamás le abre puertas a nadie sin antes prepararlo para que entre por ellas.
Con quienes lo honran, Dios es tan tierno como un padre con sus hijos. Salmo 103:13
Si ellos cumplen con mi pacto y con mis leyes también serán reyes sus hijos y reinarán en tu lugar para siempre". Salmo 132:12 Dios bendice a los que trabajan para que haya paz en el mundo, pues ellos serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9
jueves, agosto 07, 2008
Aunque no lo creamos, Él esta vivo.
Jesús vive. Piénselo: ¡Él vive! Puesto que Él vive, todos los que le reciben son vivificados con el mismo poder glorioso que lo resucitó a Él a la inmortalidad. Porque Él vive, los hombres pueden dejar de buscar respuestas en tumbas vacías, en religiones muertas y en dioses sin poder. Pueden preguntarse lo mismo que aquellas mujeres frente a la tumba vacía, la mañana de la resurrección, y oír la misma respuesta gloriosa que ellas oyeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?
No está aquí, sino que ha resucitado» (Lucas 24:5-6).
Su Palabra está viva. La manifestación de su vida por medio de su Cuerpo hoy en el mundo aumenta cada vez más en majestad y poder, más allá de lo que la mayoría de los hombres jamás se haya imaginado. Es evidente que la resurrección de Jesucristo abarcó mucho más que la mera restauración de su cuerpo humano o natural; es decir, de su ser carnal; e incluye mucho más que el hecho de que vivirá para siempre.
Esto se ve claramente en las primeras palabras de la Primera Epístola del Apóstol Juan:
Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo (1 Juan 1:1-3).
Preste atención a las palabras «Verbo de vida» y «la vida eterna». No podemos soslayar la relación entre la Palabra y la resurrección de Jesús. Jesús vive. Su Palabra es la Palabra de vida.
En una ocasión Lutero fatigado por las constantes en su contra, cansado de luchar y no ver ningún cambio aparente, se encerró en su Habitación por varios días. Un día la esposa le toco la puerta, para entregarle la comida, ella estaba vestida de luto, cuando Lutero abrió, se asombro al verla vestida de esa manera le pregunto –amor quien murió- ella le respondió – es que no lo sabes Dios esta muerto- respondió airado –mujer cuidado don tus palabras, estas blasfemando ¿Porque dices eso?- ella de dijo – te vi encerrado, amargado, sin comer y pensé que Dios había muerto- él levantó sus manos al cielo, cayendo de rodillas y dijo –perdón Señor por actuar así-.
Todos tenemos momentos de duda, pero Jesús murió y resucito, hoy gobierna con poder, el esta vivo, y esta obrando en ti, aunque creas no verlo obrar.
No está aquí, sino que ha resucitado» (Lucas 24:5-6).
Su Palabra está viva. La manifestación de su vida por medio de su Cuerpo hoy en el mundo aumenta cada vez más en majestad y poder, más allá de lo que la mayoría de los hombres jamás se haya imaginado. Es evidente que la resurrección de Jesucristo abarcó mucho más que la mera restauración de su cuerpo humano o natural; es decir, de su ser carnal; e incluye mucho más que el hecho de que vivirá para siempre.
Esto se ve claramente en las primeras palabras de la Primera Epístola del Apóstol Juan:
Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo (1 Juan 1:1-3).
Preste atención a las palabras «Verbo de vida» y «la vida eterna». No podemos soslayar la relación entre la Palabra y la resurrección de Jesús. Jesús vive. Su Palabra es la Palabra de vida.
En una ocasión Lutero fatigado por las constantes en su contra, cansado de luchar y no ver ningún cambio aparente, se encerró en su Habitación por varios días. Un día la esposa le toco la puerta, para entregarle la comida, ella estaba vestida de luto, cuando Lutero abrió, se asombro al verla vestida de esa manera le pregunto –amor quien murió- ella le respondió – es que no lo sabes Dios esta muerto- respondió airado –mujer cuidado don tus palabras, estas blasfemando ¿Porque dices eso?- ella de dijo – te vi encerrado, amargado, sin comer y pensé que Dios había muerto- él levantó sus manos al cielo, cayendo de rodillas y dijo –perdón Señor por actuar así-.
Todos tenemos momentos de duda, pero Jesús murió y resucito, hoy gobierna con poder, el esta vivo, y esta obrando en ti, aunque creas no verlo obrar.
viernes, agosto 01, 2008
Alcance su sueño
Leer y meditar en las promesas de Dios. Edifica su fe sobre la bondad divina y la integridad del Libro del pacto de Dios, hasta que comience a ver un cuadro de su vida que armonice con ese Libro. Si la enfermedad lo ha atormentado, construya un sueño de salud, fortaleza y larga vida. Si la falta de recursos económicos ha sido su compañera constante, construya un
sueño de abundancia.
Permanezca en la Palabra hasta que se vea «teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente», de manera que pueda abundar «para toda buena obra» (2 Corintios 9:8). La esperanza verdadera basada en la Biblia es un sueño que Dios nos regala. Así que edifique su sueño sobre las Escrituras
y empiece a regocijarse de tenerlo.
Al principio, será un sueño superficial; pero si usted persiste en alimentarlo y en nutrirlo con la Palabra, su fe en ese sueño empezará a crecer. Después esa fe empezará extraer de su espíritu la realidad de ese sueño, y este comenzará a manifestarse en su vida; brotará de su interior y procederá a sanar su cuerpo, a traerle más dinero y a hacer realidad sus sueños.
Si usted pone la Palabra de Dios en su corazón y en su boca, su Sumo Sacerdote hará lo mismo por usted. Él hará que la Palabra de Dios se cumpla para usted. Así que, deshágase de esas oraciones añejas y esas confesiones llenas de incredulidad. Utilice más bien palabras con las
que Jesús pueda trabajar. Métase en la Biblia y cultive los sueños
que Dios le dé.
No deje de meditar en la Palabra y de llenar su corazón de ella hasta que esos sueños se hagan realidad, y usted tenga tanta confianza en ellos que pueda gloriarse en la esperanza.
Si se atreve a hacerlo, le puedo asegurar con la autoridad que me da la Palabra de Dios que nunca se decepcionará. Porque usted tiene un Sumo Sacerdote que fue ungido para hacer que los sueños que Dios le ha dado se hagan realidad.
sueño de abundancia.
Permanezca en la Palabra hasta que se vea «teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente», de manera que pueda abundar «para toda buena obra» (2 Corintios 9:8). La esperanza verdadera basada en la Biblia es un sueño que Dios nos regala. Así que edifique su sueño sobre las Escrituras
y empiece a regocijarse de tenerlo.
Al principio, será un sueño superficial; pero si usted persiste en alimentarlo y en nutrirlo con la Palabra, su fe en ese sueño empezará a crecer. Después esa fe empezará extraer de su espíritu la realidad de ese sueño, y este comenzará a manifestarse en su vida; brotará de su interior y procederá a sanar su cuerpo, a traerle más dinero y a hacer realidad sus sueños.
Si usted pone la Palabra de Dios en su corazón y en su boca, su Sumo Sacerdote hará lo mismo por usted. Él hará que la Palabra de Dios se cumpla para usted. Así que, deshágase de esas oraciones añejas y esas confesiones llenas de incredulidad. Utilice más bien palabras con las
que Jesús pueda trabajar. Métase en la Biblia y cultive los sueños
que Dios le dé.
No deje de meditar en la Palabra y de llenar su corazón de ella hasta que esos sueños se hagan realidad, y usted tenga tanta confianza en ellos que pueda gloriarse en la esperanza.
Si se atreve a hacerlo, le puedo asegurar con la autoridad que me da la Palabra de Dios que nunca se decepcionará. Porque usted tiene un Sumo Sacerdote que fue ungido para hacer que los sueños que Dios le ha dado se hagan realidad.
miércoles, julio 30, 2008
Sintonice el dial para recibir las bendiciones
¡Oh, Jesús!, ¿no sabes lo enfermo que me siento? ¿No sabes lo quebrado que estoy? ¿Por qué no me ayudas? ¡Oh, Jesús!… ¿es que no te importa? | La mayoría de nosotros hemos orado así en algún momento; y nos hemos dado cuenta de que esas oraciones no dan resultado, no ponen de manifiesto el poder y la provisión de Dios y nos dejan
tan enfermos y quebrados como antes de orar.
| ¿Por qué? | Porque ese tipo de «oración» no le da a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, ningún elemento de apoyo para poder actuar; tampoco le abre la puerta para hacer aquello que Dios le encargó que hiciera y para lo cual Él lo ungió.
Sé que esto puede ser chocante para algunos que creen que como Jesús es el Señor, puede hacer todo lo que quiera. Pero ese no es el caso. Según el Nuevo Testamento, nuestro Padre Celestial le ha dado a Jesús un ministerio especial que debe cumplir. Hebreos 3:1 nos dice en qué consiste ese ministerio. Ahí a Él se le denomina el «apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús».
La palabra profesión en ese texto puede ser traducida como confesión, lo cual se refiere a las palabras que proferimos. Su traducción literal es «decir lo mismo». Así que, según ese versículo, Jesús fue ungido para hacer realidad las palabras que
decimos cuando pronunciamos su Palabra.
A la luz de ese hecho, permítame preguntarle lo siguiente: ¿qué se supone que haga Él cuando le decimos cosas como «estoy enfermo, me duele aquí, estoy en banca rota»?
Yo se lo diré: nada. Jesús no fue ungido para atender esa clase de profesiones, ni
tampoco llamado para hacer que pasen cosas diabólicas como la enfermedad, el dolor y la pobreza. Estas son parte de la maldición, y Él ya las venció; están bajo sus pies.
«Entonces ¿por qué no me libera Él de la enfermedad, del dolor y de la pobreza?», se preguntará usted.
Pues, ya lo liberó. Por medio de su muerte y resurrección Él le dio la victoria absoluta en todos los aspectos de su vida. Pero el problema no está en lo que Él dé, sino en lo que usted reciba.
Acuérdese de las veces que usted ha tratado de sintonizar alguna estación de radio, y entenderá lo que quiero decirle. Si la radio no está en la frecuencia correcta, no podrá escuchar esa estación, ni captar lo que se transmite. ¿Qué hace usted cuando eso sucede? No llama a la estación para decirles que algo anda mal con el equipo de ellos. Tampoco se pregunta si habrán dejado de transmitir. Usted sabe lo suficiente acerca de esa tecnología como para entender que el problema no está en la transmisión, sino en su aparato receptor. Entonces usted revisa las baterías del radio o ajusta la recepción hasta que escucha la estación con buen volumen
y claridad.
Nosotros debemos tener la recepción espiritual correcta para estar sintonizados con Dios. Si no hemos recibido lo que Dios nos prometió en la Biblia, debemos dejar de
suponer que Él nos lo está negando. Al contrario, debemos confiar en que Dios es fiel y dedicarnos a investigar cuáles cambios tenemos que hacer para recibir lo que Él tiene para nosotros.
tan enfermos y quebrados como antes de orar.
| ¿Por qué? | Porque ese tipo de «oración» no le da a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, ningún elemento de apoyo para poder actuar; tampoco le abre la puerta para hacer aquello que Dios le encargó que hiciera y para lo cual Él lo ungió.
Sé que esto puede ser chocante para algunos que creen que como Jesús es el Señor, puede hacer todo lo que quiera. Pero ese no es el caso. Según el Nuevo Testamento, nuestro Padre Celestial le ha dado a Jesús un ministerio especial que debe cumplir. Hebreos 3:1 nos dice en qué consiste ese ministerio. Ahí a Él se le denomina el «apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús».
La palabra profesión en ese texto puede ser traducida como confesión, lo cual se refiere a las palabras que proferimos. Su traducción literal es «decir lo mismo». Así que, según ese versículo, Jesús fue ungido para hacer realidad las palabras que
decimos cuando pronunciamos su Palabra.
A la luz de ese hecho, permítame preguntarle lo siguiente: ¿qué se supone que haga Él cuando le decimos cosas como «estoy enfermo, me duele aquí, estoy en banca rota»?
Yo se lo diré: nada. Jesús no fue ungido para atender esa clase de profesiones, ni
tampoco llamado para hacer que pasen cosas diabólicas como la enfermedad, el dolor y la pobreza. Estas son parte de la maldición, y Él ya las venció; están bajo sus pies.
«Entonces ¿por qué no me libera Él de la enfermedad, del dolor y de la pobreza?», se preguntará usted.
Pues, ya lo liberó. Por medio de su muerte y resurrección Él le dio la victoria absoluta en todos los aspectos de su vida. Pero el problema no está en lo que Él dé, sino en lo que usted reciba.
Acuérdese de las veces que usted ha tratado de sintonizar alguna estación de radio, y entenderá lo que quiero decirle. Si la radio no está en la frecuencia correcta, no podrá escuchar esa estación, ni captar lo que se transmite. ¿Qué hace usted cuando eso sucede? No llama a la estación para decirles que algo anda mal con el equipo de ellos. Tampoco se pregunta si habrán dejado de transmitir. Usted sabe lo suficiente acerca de esa tecnología como para entender que el problema no está en la transmisión, sino en su aparato receptor. Entonces usted revisa las baterías del radio o ajusta la recepción hasta que escucha la estación con buen volumen
y claridad.
Nosotros debemos tener la recepción espiritual correcta para estar sintonizados con Dios. Si no hemos recibido lo que Dios nos prometió en la Biblia, debemos dejar de
suponer que Él nos lo está negando. Al contrario, debemos confiar en que Dios es fiel y dedicarnos a investigar cuáles cambios tenemos que hacer para recibir lo que Él tiene para nosotros.
martes, julio 29, 2008
Herramienta para recibir la bendicion
¿Alguna vez ha leído una promesa en la Biblia y se ha preguntado cómo podría hacerse realidad en su vida? | ¿Alguna vez ha leído «por su llaga fuimos nosotros curados», cuando su cuerpo ha estado abatido por la enfermedad y el dolor? ¿O alguna vez ha oído a alguien predicar que Dios «… suplirá todo lo que [le] falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús», cuando el saldo de su cuenta corriente era cero y tenía un montón de deudas que pagar? | Usted quizá piense: Eso de ser sanado suena genial. Me parece maravillosa la idea de que me será suplido todo lo que necesito. Pero yo no sé cómo llegar a eso en mi condición actual. Parece algo imposible.
Todo el que ha vivido por fe se ha sentido así en algún momento. Todos. Incluso Abraham, uno de los más grandes héroes de la Biblia que haya existido, un hombre
que creyó a Dios y recibió una promesa que parecía imposible. La primera vez que él oyó las promesas que Dios le comunicó no tenía la más remota idea de cómo iban a cumplirse.
Él se había criado en una cultura completamente pagana, y toda su vida estuvo rodeado de personas que adoraban la luna. Así que cuando Dios dijo: «Y haré de
ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición» (Génesis 12:2), Abraham no tenía idea de cómo conectarse con esa bendición, ni de
qué manera podía cooperar para que se cumpliera.
En especial, debió ser muy desconcertante para él entender cómo Dios iba a hacer de él una «nación grande». Después de todo, la esposa de Abraham era —y había sido siempre— estéril. Es más, ambos eran demasiado ancianos como para concebir un bebé.
¿Cómo es posible que un hombre anciano con una esposa anciana y estéril lleguen a ser una gran nación? —debió preguntarse él—. ¡Es imposible!
Lo pudieron alcanzar por la fe. LA BENDICIÓN de Deuteronomio 28 es nuestra, pues «nos alcanzó» por medio de Jesús. Si nos conectamos a ella tal como lo hizo Abraham, hará por nosotros lo que siempre ha hecho.
Eso significa que si logramos entender lo que hizo Abraham y aprender lo que Dios le enseñó sobre cómo conectarse con LA BENDICIÓN, podremos disfrutar de los beneficios de esta tanto como él hizo.
Todo el que ha vivido por fe se ha sentido así en algún momento. Todos. Incluso Abraham, uno de los más grandes héroes de la Biblia que haya existido, un hombre
que creyó a Dios y recibió una promesa que parecía imposible. La primera vez que él oyó las promesas que Dios le comunicó no tenía la más remota idea de cómo iban a cumplirse.
Él se había criado en una cultura completamente pagana, y toda su vida estuvo rodeado de personas que adoraban la luna. Así que cuando Dios dijo: «Y haré de
ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición» (Génesis 12:2), Abraham no tenía idea de cómo conectarse con esa bendición, ni de
qué manera podía cooperar para que se cumpliera.
En especial, debió ser muy desconcertante para él entender cómo Dios iba a hacer de él una «nación grande». Después de todo, la esposa de Abraham era —y había sido siempre— estéril. Es más, ambos eran demasiado ancianos como para concebir un bebé.
¿Cómo es posible que un hombre anciano con una esposa anciana y estéril lleguen a ser una gran nación? —debió preguntarse él—. ¡Es imposible!
Lo pudieron alcanzar por la fe. LA BENDICIÓN de Deuteronomio 28 es nuestra, pues «nos alcanzó» por medio de Jesús. Si nos conectamos a ella tal como lo hizo Abraham, hará por nosotros lo que siempre ha hecho.
Eso significa que si logramos entender lo que hizo Abraham y aprender lo que Dios le enseñó sobre cómo conectarse con LA BENDICIÓN, podremos disfrutar de los beneficios de esta tanto como él hizo.
viernes, julio 25, 2008
Aunque se levanten en tu contra
y cayendo en tierra oyó una voz que le decía: --Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Él dijo: --¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
Hechos 9: 4-5
Las personas piensan que compartir de Dios y orar es cualquier cosa, es lo mas maravilloso que pueda hacer, si vemos en la palabra de Dios nos daremos cuenta que los acontecimiento mas grandes que se registran, fueron por la oración y por la unidad de los hermanos para ello.
Cuando oramos estamos diciéndole a Dios que El es el soberano, el fuerte, nuestra necesidad, por ello Dios se manifiesta de manera extraordinaria.
Es tan ponderoso orar, sobre todo en grupo que enemigo tiembla, su desesperación es tal que busca la forma de dividir, de matar el mover de Dios. Siempre utiliza como medio, la influencia más cercana que tenemos, nuestros jefes, madre, hermanos etc.
Por lo regular son personas que están llamadas por Dios, pero que en su revendía se levantan en contra de las cosas que se están haciendo en el nombre de Dios.
Recuerde que usted es la luz del mundo y que las tinieblas se ven amenazadas cuando usted se pone en alto para iluminar, y que cuando se levanten en contra de lo que esta haciendo, glorifique al Señor, pues le esta dando la oportunidad de ver que sus oraciones están estremeciendo los cielos y el príncipe de persa se ve amenazado, también Dios nos esta dando la oportunidad de interceder por la persona para que se haga participe, de lo que esta en contra.
Sigue estremeciendo los cielos, Dios se agrada de ello.
Él dijo: --¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
Hechos 9: 4-5
Las personas piensan que compartir de Dios y orar es cualquier cosa, es lo mas maravilloso que pueda hacer, si vemos en la palabra de Dios nos daremos cuenta que los acontecimiento mas grandes que se registran, fueron por la oración y por la unidad de los hermanos para ello.
Cuando oramos estamos diciéndole a Dios que El es el soberano, el fuerte, nuestra necesidad, por ello Dios se manifiesta de manera extraordinaria.
Es tan ponderoso orar, sobre todo en grupo que enemigo tiembla, su desesperación es tal que busca la forma de dividir, de matar el mover de Dios. Siempre utiliza como medio, la influencia más cercana que tenemos, nuestros jefes, madre, hermanos etc.
Por lo regular son personas que están llamadas por Dios, pero que en su revendía se levantan en contra de las cosas que se están haciendo en el nombre de Dios.
Recuerde que usted es la luz del mundo y que las tinieblas se ven amenazadas cuando usted se pone en alto para iluminar, y que cuando se levanten en contra de lo que esta haciendo, glorifique al Señor, pues le esta dando la oportunidad de ver que sus oraciones están estremeciendo los cielos y el príncipe de persa se ve amenazado, también Dios nos esta dando la oportunidad de interceder por la persona para que se haga participe, de lo que esta en contra.
Sigue estremeciendo los cielos, Dios se agrada de ello.
jueves, julio 24, 2008
Problemas de Orgullo
El orgullo es engañoso. La persona orgullosa es a menudo la última que se entera de lo que hay en su corazón. Nuestra propia importancia nos hace desear ser el número uno. En vez de procurar ser mejores personas, estamos resueltos a ser mejores que los demás.
Para llegar a tener esa posición sobre los demás, constantemente estaremos apuntando hacia nosotros mismos como los mejores, y buscando la alabanza y los halagos de los demás. Muchas veces decidimos estar alrededor de personas importantes y apreciadas, pero tendemos a ignorar a los menos admirados. Esto es lo opuesto a la manera como Jesús trataba a las personas. Él mostró compasión hacia la mujer adúltera, pero se refirió a los fariseos como sepulcros blanqueados.
Mientras buscamos la prominencia exteriormente, nuestro espíritu se vuelve rebelde interiormente. Nos negamos a obedecer a Dios porque creemos saber más que Él.
Para dominar nuestra desobediencia y poner a nuestro orgullo bajo el control de Dios, tenemos que reconocer las partes específicas de nuestra vida que han sido afectadas. Al confesar esas áreas, damos el primer paso hacia el sometimiento porque volvemos a centrar nuestra atención en Dios. Debemos estar vigilantes contra una actitud de orgullo. Podemos eliminarla si recordamos lo que Dios ha hecho en nuestra vida, y de lo que Él nos salvó.
El orgullo nos llevará a compararnos con los demás. Encontraremos a alguien a quien podamos aventajar en logros, o en ropa, o en inteligencia, pero la persona con quien debemos compararnos es Jesucristo, y siempre encontraremos que no estamos a Su altura.
Para llegar a tener esa posición sobre los demás, constantemente estaremos apuntando hacia nosotros mismos como los mejores, y buscando la alabanza y los halagos de los demás. Muchas veces decidimos estar alrededor de personas importantes y apreciadas, pero tendemos a ignorar a los menos admirados. Esto es lo opuesto a la manera como Jesús trataba a las personas. Él mostró compasión hacia la mujer adúltera, pero se refirió a los fariseos como sepulcros blanqueados.
Mientras buscamos la prominencia exteriormente, nuestro espíritu se vuelve rebelde interiormente. Nos negamos a obedecer a Dios porque creemos saber más que Él.
Para dominar nuestra desobediencia y poner a nuestro orgullo bajo el control de Dios, tenemos que reconocer las partes específicas de nuestra vida que han sido afectadas. Al confesar esas áreas, damos el primer paso hacia el sometimiento porque volvemos a centrar nuestra atención en Dios. Debemos estar vigilantes contra una actitud de orgullo. Podemos eliminarla si recordamos lo que Dios ha hecho en nuestra vida, y de lo que Él nos salvó.
El orgullo nos llevará a compararnos con los demás. Encontraremos a alguien a quien podamos aventajar en logros, o en ropa, o en inteligencia, pero la persona con quien debemos compararnos es Jesucristo, y siempre encontraremos que no estamos a Su altura.
miércoles, julio 23, 2008
Todo parece estar en mi contra.
Todo parece estar en mi contra en estos días. Parezco no poder entender qué sucede en mi vida o en mi mundo. ¿Cómo puedo descubrir la voluntad de Dios?
Proverbios 3:5-6 dice: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas."
Ahí está: Fiémonos del Señor y no en nosotros mismos . Ahora bien, Dios no está diciendo que dejemos de utilizar la sabiduría santificada que Él nos da. Simplemente nos enseña que no debemos pensar que podemos confiar en nuestra interpretación de los eventos o nuestro intelecto para subsistir.
Dios le pide su completa entrega en toda área de su vida. Si usted le da su vida a Dios, Él no va a aprovecharse de usted. ¡Dios escogerá para usted lo que usted mismo escogería si tuviera la suficiente inteligencia para hacerlo!
Sé que pude estar pensando: " Pero los tiempos son duros. ¿Qué si se ponen peores? ¿Sabré realmente qué hacer?" Seguro que sí. Si se deleita en el Señor (Salmo 37:4)… si lo busca con todo su corazón (Jeremías 29:11-13)… usted sabrá qué hacer.
Él guiará sus pasos. No "quizás", Él lo hará. Mi amigo, ¡el primer paso en buscar la voluntad de Dios para el resto de su vida es hacer la voluntad de Dios en los próximos quince minutos!
Un poeta anónimo escribió:
Tal vez no siempre conozca el camino
Por donde Dios conduce mis pies;
Pero esto sé, que contorno a mi camino
Su amor y sabiduría se encontraron.
Y así al saber descanso contento,
Él dirige por doquier mis pies.
Que en un día oscuro pueda encontrar el camino de Dios.
Proverbios 3:5-6 dice: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas."
Ahí está: Fiémonos del Señor y no en nosotros mismos . Ahora bien, Dios no está diciendo que dejemos de utilizar la sabiduría santificada que Él nos da. Simplemente nos enseña que no debemos pensar que podemos confiar en nuestra interpretación de los eventos o nuestro intelecto para subsistir.
Dios le pide su completa entrega en toda área de su vida. Si usted le da su vida a Dios, Él no va a aprovecharse de usted. ¡Dios escogerá para usted lo que usted mismo escogería si tuviera la suficiente inteligencia para hacerlo!
Sé que pude estar pensando: " Pero los tiempos son duros. ¿Qué si se ponen peores? ¿Sabré realmente qué hacer?" Seguro que sí. Si se deleita en el Señor (Salmo 37:4)… si lo busca con todo su corazón (Jeremías 29:11-13)… usted sabrá qué hacer.
Él guiará sus pasos. No "quizás", Él lo hará. Mi amigo, ¡el primer paso en buscar la voluntad de Dios para el resto de su vida es hacer la voluntad de Dios en los próximos quince minutos!
Un poeta anónimo escribió:
Tal vez no siempre conozca el camino
Por donde Dios conduce mis pies;
Pero esto sé, que contorno a mi camino
Su amor y sabiduría se encontraron.
Y así al saber descanso contento,
Él dirige por doquier mis pies.
Que en un día oscuro pueda encontrar el camino de Dios.
martes, julio 22, 2008
No se quede ahí, ¡levántese!
Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? Se levantaron pues al anochecer...
–(2 Reyes 7:3,5)
No importa cuán difícil sea la situación en la que usted esté, no importa cuán metido esté en algún problema, en 24 horas usted podría superar esas cosas.
"Oh, hermano, eso es imposible".
Eso es lo que los samaritanos pensaron en 2 Reyes 7. Su tierra estaba siendo asolada por el hambre. Las tropas enemigas tenían sitiada la ciudad y habían cortado toda ruta de suministro. Las madres se comían a sus propios hijos para poder subsistir.
Pero en medio de toda esa tragedia, el Señor le dijo al profeta Eliseo que en 24 horas todo iba a cambiar. La harina y la cebada se venderían por unos cuantos centavos y habría abundancia para todos.
¿De qué se valió Dios para cambiar la situación? ¡De cuatro leprosos! En lugar de sentir lástima de sí mismos y esperar hasta morirse, estos leprosos decidieron levantarse y arriesgarse en el campo enemigo. Cuando llegaron, lo encontraron abandonado. Los ángeles de Dios habían hecho que el ejército entero huyera, y en el campo había quedado suficiente alimento para toda la ciudad de Samaria.
Algunas veces actuamos como lo hicieron los líderes de Samaria. Nos concentramos en el problema en lugar de concentrarnos en la Palabra de Dios. Ponemos tanta atención a la voz del mundo que perdemos la visión de nuestra victoria. Cuando eso sucede, la fe y el poder comienzan a disminuir y la vida se nos derrumba por todos lados.
Si a usted le ha pasado eso, deje de lamentarse, deje de fijarse en el problema y de sentir lástima de sí mismo porque esas cosas no podrán cambiar nada.
Así como Dios dio palabra por medio de Eliseo, también le ha dado a usted palabra: le ha prometido darle la victoria y hacerlo vencedor.
No se quede ahí sentado esperando hasta que muera. No acepte la derrota, sino levántese en fe, afírmese en la Palabra de Dios y pelee por su vida. Enójese con Satanás y échelo fuera. Enójese con la enfermedad y enfurézcase con la pobreza y empiece a dar más.
¡Levántese y reciba la liberación del Señor!
–(2 Reyes 7:3,5)
No importa cuán difícil sea la situación en la que usted esté, no importa cuán metido esté en algún problema, en 24 horas usted podría superar esas cosas.
"Oh, hermano, eso es imposible".
Eso es lo que los samaritanos pensaron en 2 Reyes 7. Su tierra estaba siendo asolada por el hambre. Las tropas enemigas tenían sitiada la ciudad y habían cortado toda ruta de suministro. Las madres se comían a sus propios hijos para poder subsistir.
Pero en medio de toda esa tragedia, el Señor le dijo al profeta Eliseo que en 24 horas todo iba a cambiar. La harina y la cebada se venderían por unos cuantos centavos y habría abundancia para todos.
¿De qué se valió Dios para cambiar la situación? ¡De cuatro leprosos! En lugar de sentir lástima de sí mismos y esperar hasta morirse, estos leprosos decidieron levantarse y arriesgarse en el campo enemigo. Cuando llegaron, lo encontraron abandonado. Los ángeles de Dios habían hecho que el ejército entero huyera, y en el campo había quedado suficiente alimento para toda la ciudad de Samaria.
Algunas veces actuamos como lo hicieron los líderes de Samaria. Nos concentramos en el problema en lugar de concentrarnos en la Palabra de Dios. Ponemos tanta atención a la voz del mundo que perdemos la visión de nuestra victoria. Cuando eso sucede, la fe y el poder comienzan a disminuir y la vida se nos derrumba por todos lados.
Si a usted le ha pasado eso, deje de lamentarse, deje de fijarse en el problema y de sentir lástima de sí mismo porque esas cosas no podrán cambiar nada.
Así como Dios dio palabra por medio de Eliseo, también le ha dado a usted palabra: le ha prometido darle la victoria y hacerlo vencedor.
No se quede ahí sentado esperando hasta que muera. No acepte la derrota, sino levántese en fe, afírmese en la Palabra de Dios y pelee por su vida. Enójese con Satanás y échelo fuera. Enójese con la enfermedad y enfurézcase con la pobreza y empiece a dar más.
¡Levántese y reciba la liberación del Señor!
sábado, julio 19, 2008
Tienes necesidad de afecto?
Tenemos la necesidad constante de ser amados, de una mustra de cariño, pero al parecer esto solo se que da hay, ya que cuando nos dan una verdadea muestra de amor no la aceptamos.
Por ejemplo, tenemos a alguien que por amor vino a cumplir una misión, con algo muy suyo comprar nuestra salvación y redención, este hombre tuvo que sufrir, lo persiguieron, le clavaron una lanza en su costado, lo escupieron, le dieron muerte y muerte de maldición. Todo lo soporto con un propósito, entregarse en maldición para que fuéramos bendición.
Ahora te hago una pregunta, ¿todavía te atreves a decir que nadie te ama, que necesitar afecto? Cuando el único que puede llenar el vacío profundo en ti tu no lo aceptas, no le reconoces.
Ahora si deseas saber cuanto te ama, solo entrégale tu vida y te ara vivir. Te esta llamando desde hace mucho tiempo y caso no le has hecho, pero el te sigue esperando, quiere ser tu mejor y verdadero amigo, por ti pago el mas alto precio, por favor ya no lo hieras mas con tu desprecio, el es el caballero de la cruz y nunca te obligara a que le aceptes, eh aquí el esta a la perta y te llama si tu le abres el entrara y estará contigo por siempre.
Su nombre es JESUS…
Por ejemplo, tenemos a alguien que por amor vino a cumplir una misión, con algo muy suyo comprar nuestra salvación y redención, este hombre tuvo que sufrir, lo persiguieron, le clavaron una lanza en su costado, lo escupieron, le dieron muerte y muerte de maldición. Todo lo soporto con un propósito, entregarse en maldición para que fuéramos bendición.
Ahora te hago una pregunta, ¿todavía te atreves a decir que nadie te ama, que necesitar afecto? Cuando el único que puede llenar el vacío profundo en ti tu no lo aceptas, no le reconoces.
Ahora si deseas saber cuanto te ama, solo entrégale tu vida y te ara vivir. Te esta llamando desde hace mucho tiempo y caso no le has hecho, pero el te sigue esperando, quiere ser tu mejor y verdadero amigo, por ti pago el mas alto precio, por favor ya no lo hieras mas con tu desprecio, el es el caballero de la cruz y nunca te obligara a que le aceptes, eh aquí el esta a la perta y te llama si tu le abres el entrara y estará contigo por siempre.
Su nombre es JESUS…
viernes, julio 18, 2008
Dispuesto a un cambio?
Salvación
La salvación es un regalo que está disponible para aquellos que se arrepienten, creen y confiesan que Jesús es el Señor y que murió y resucitó de los muertos para salvar a la humanidad (Hechos 16:31; Romanos 10:9-10). Este regalo no puede ganarse por las buenas obras ni por ser "bueno" (Efesios 2:8; 1 Timoteo 1:9). Es cuestión de fe (actuar en lo que usted cree de acuerdo con lo que dice la Palabra de Dios sobre la salvación).
Si usted vino en busca de un cambio en su vida, si vino en busca de la paz que se encuentra sólo por medio de una relación personal con un Dios de amor; entonces se encuentra en el lugar correcto. Dios está dispuesto a ayudarlo en este instante y justo en donde usted se encuentra.
Repita esta oración:
Padre celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". (Hechos 2:21). Vengo a ti, Señor. Oro y te pido Jesús que entres a mi corazón y que seas el Señor de mi vida de acuerdo con Romanos 10:9-10: "… si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo". Yo lo hago ahora. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que Dios le levantó de los muertos. Pongo mi vida en tus manos, Señor, y toda mi confianza en ti. ¡Muchas gracias! Amen.
Ahora en voz alta seguro de lo que esta haciendo, repita
jueves, julio 17, 2008
Todo tiene su tiempo
Todo tiene su tiempo,[a] y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:[b]
2 Tiempo de nacer y tiempo de morir,tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado,
3 tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de destruir y tiempo de edificar,
4 tiempo de llorar y tiempo de reir, tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar,
5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntarlas, tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar,
6 tiempo de buscar y tiempo de perder, tiempo de guardar y tiempo de tirar,
7 tiempo de rasgar y tiempo de coser, tiempo de callar y tiempo de hablar,
8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Identifica cual es tu tiempo actual, eso te ayudara a saber que paso debes de dar para no estar afanado, molesto con la vida o deprimido. enfocate en lo que has alcanzado, por poco que encuentres que sea, pero que has alcanzado, y veras que para llegar donde estas tomo tiempo y que todo tiene su tiempo.
Descansa en Dios y vive conforme a sus propositos en tu vida. El es fiel para hacerlo...
2 Tiempo de nacer y tiempo de morir,tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado,
3 tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de destruir y tiempo de edificar,
4 tiempo de llorar y tiempo de reir, tiempo de hacer duelo y tiempo de bailar,
5 tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntarlas, tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar,
6 tiempo de buscar y tiempo de perder, tiempo de guardar y tiempo de tirar,
7 tiempo de rasgar y tiempo de coser, tiempo de callar y tiempo de hablar,
8 tiempo de amar y tiempo de aborrecer, tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Identifica cual es tu tiempo actual, eso te ayudara a saber que paso debes de dar para no estar afanado, molesto con la vida o deprimido. enfocate en lo que has alcanzado, por poco que encuentres que sea, pero que has alcanzado, y veras que para llegar donde estas tomo tiempo y que todo tiene su tiempo.
Descansa en Dios y vive conforme a sus propositos en tu vida. El es fiel para hacerlo...
jueves, junio 19, 2008
LA NECESIDAD DE SER DESATADOS
LBA Mateo 21:2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y enseguida encontraréis una asna atada y un pollino con ella; desatadla y traédmelos. 3 Y si alguien os dice algo, decid: "El Señor los necesita"; y enseguida los enviará. Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo: 5 DECID A LA HIJA DE SIÓN: "MIRA, TU REY VIENE A TI, HUMILDE Y MONTADO EN UN ASNA, Y EN UN POLLINO, HIJO DE BESTIA DE CARGA." Lucas 19:30 diciendo: Id a la aldea que está enfrente, en la cual, al entrar, encontraréis un pollino atado sobre el cual nunca se ha montado nadie; desatadlo y traedlo.
Aquí encontramos muchas lecciones del Señor Jesucristo y su evangelio.
La primera lección que el Señor Jesús nos da es que quiso liberar a una asna, sobre la cual nunca se había montado nadie. Al hablar de que nadie antes lo había montado, nos da a entender que esta asna no había tenido sobre ella un Señor, un amo, un dueño, sino que todo lo hacía por sus propias fuerzas y por eso estaba cargada, cansada. Ahora la carga que esta asna iba a llevar era a Jesús, aceptando su Señorío, su yugo que es fácil y su carga es ligera.
La segunda lección es que un asno es un animal de carga y de trabajo, pero esta asna representa a personas que están llevando cargas que no las hacen avanzar en el evangelio, pero la Biblia dice en LBA Mateo 11:30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Hay mucha carga cuando se está llevando una religión, y no se está viviendo el evangelio en el cual la carga es ligera, el yugo es fácil y es fácil avanzar.
Una tercera lección es que si alguien preguntara por la asna y el pollino que estaba con ella, dijeran que El Señor los necesita. Da a entender que al ser liberada la madre, se desataba también el hijo, y que el llamado de Dios es con los hijos. El llamado de Dios es por familias. Cuando los padres son desatados, los hijos también son desatados. Aunque el pollino no iba a desarrollarse en la tarea todavía, el Señor cambió su destino. Lo que el Señor vió es que ellos estaban destinados a estar cargados, pero les cambió su destino.
Desatemos a todos los están cargados, porque es muy difícil hacer algo cuando estamos cargados, no se puede orar, ni reír, se está malhumorado, no hay descanso ni solaz. Una evidencia de que estamos cargados es que nuestro carácter ha cambiado y estamos malhumorados. Hagamos lo que dice su palabra. LBA Mateo 11:28 Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.
Aquí encontramos muchas lecciones del Señor Jesucristo y su evangelio.
La primera lección que el Señor Jesús nos da es que quiso liberar a una asna, sobre la cual nunca se había montado nadie. Al hablar de que nadie antes lo había montado, nos da a entender que esta asna no había tenido sobre ella un Señor, un amo, un dueño, sino que todo lo hacía por sus propias fuerzas y por eso estaba cargada, cansada. Ahora la carga que esta asna iba a llevar era a Jesús, aceptando su Señorío, su yugo que es fácil y su carga es ligera.
La segunda lección es que un asno es un animal de carga y de trabajo, pero esta asna representa a personas que están llevando cargas que no las hacen avanzar en el evangelio, pero la Biblia dice en LBA Mateo 11:30 Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. Hay mucha carga cuando se está llevando una religión, y no se está viviendo el evangelio en el cual la carga es ligera, el yugo es fácil y es fácil avanzar.
Una tercera lección es que si alguien preguntara por la asna y el pollino que estaba con ella, dijeran que El Señor los necesita. Da a entender que al ser liberada la madre, se desataba también el hijo, y que el llamado de Dios es con los hijos. El llamado de Dios es por familias. Cuando los padres son desatados, los hijos también son desatados. Aunque el pollino no iba a desarrollarse en la tarea todavía, el Señor cambió su destino. Lo que el Señor vió es que ellos estaban destinados a estar cargados, pero les cambió su destino.
Desatemos a todos los están cargados, porque es muy difícil hacer algo cuando estamos cargados, no se puede orar, ni reír, se está malhumorado, no hay descanso ni solaz. Una evidencia de que estamos cargados es que nuestro carácter ha cambiado y estamos malhumorados. Hagamos lo que dice su palabra. LBA Mateo 11:28 Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.
lunes, junio 16, 2008
¿Cansado y trabajado?
¿Cansado y trabajado? Agotado de tanto esfuerzo y no conseguir nada. La palabra de Dios dice: “Venid a Mí, todos los que están trabajados y cargados, y Yo os haré descansar”
Esta promesa es lo mas real que hemos podido parpar las personas que hemos venido a Cristo.
Por mas que te afanes no vas a poder añadir un codo a tu estatura, vivir tu vida en el que cree todas las cosas, el no quiere que estés afanoso por nada lo dice en filipenses 4;6:
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de. gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios”.
Si El te dice que antes que te afanes sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, es por que el desea que confíes en el y descanses en el, el sabe verdaderamente de lo que careces, escrito esta en Isaías 55: 8-11:
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos
ni vuestros caminos mis caminos»,
dice Jehová.
9 «Como son más altos los cielos que la tierra,
así son mis caminos más altos que vuestros caminos
y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 »Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve,
y no vuelve allá, sino que riega la tierra
y la hace germinar y producir,
y da semilla al que siembra
y pan al que come,[f]
11 así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo quiero
y será prosperada en aquello para lo cual la envié
Esta promesa es lo mas real que hemos podido parpar las personas que hemos venido a Cristo.
Por mas que te afanes no vas a poder añadir un codo a tu estatura, vivir tu vida en el que cree todas las cosas, el no quiere que estés afanoso por nada lo dice en filipenses 4;6:
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de. gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios”.
Si El te dice que antes que te afanes sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios, es por que el desea que confíes en el y descanses en el, el sabe verdaderamente de lo que careces, escrito esta en Isaías 55: 8-11:
Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos
ni vuestros caminos mis caminos»,
dice Jehová.
9 «Como son más altos los cielos que la tierra,
así son mis caminos más altos que vuestros caminos
y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 »Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve,
y no vuelve allá, sino que riega la tierra
y la hace germinar y producir,
y da semilla al que siembra
y pan al que come,[f]
11 así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo quiero
y será prosperada en aquello para lo cual la envié
viernes, junio 13, 2008
Proverbios para un mejor vivir
Proverbios 12; 18-28
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada,
pero la lengua de los sabios es medicina.
19 El labio veraz permanece para siempre;
la lengua mentirosa,solo por un momento.
20 Engaño hay en el corazón de los que maquinan el mal,
pero alegría en el de quienes aconsejan el bien.
21 Ninguna adversidad le acontecerá al justo,
pero los malvados serán colmados de males.
22 Los labios mentirosos son abominables para Jehová,
pero le complacen quienes actúan con verdad.
23 El hombre cuerdo encubre su saber,
pero el corazón de los necios pregona su necedad.
24 La mano de los diligentes dominará,
pero la negligencia será tributaria.
25 La congoja abate el corazón del hombre;
la buena palabra lo alegra.
26 El justo es guía para su prójimo,
pero el camino de los malvados los hace errar.
27 El indolente ni aun asarálo que ha cazado;
¡precioso bien del hombrees la diligencia!
28 En el camino de la justicia está la vida;
en sus sendas no hay muerte.
Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada,
pero la lengua de los sabios es medicina.
19 El labio veraz permanece para siempre;
la lengua mentirosa,solo por un momento.
20 Engaño hay en el corazón de los que maquinan el mal,
pero alegría en el de quienes aconsejan el bien.
21 Ninguna adversidad le acontecerá al justo,
pero los malvados serán colmados de males.
22 Los labios mentirosos son abominables para Jehová,
pero le complacen quienes actúan con verdad.
23 El hombre cuerdo encubre su saber,
pero el corazón de los necios pregona su necedad.
24 La mano de los diligentes dominará,
pero la negligencia será tributaria.
25 La congoja abate el corazón del hombre;
la buena palabra lo alegra.
26 El justo es guía para su prójimo,
pero el camino de los malvados los hace errar.
27 El indolente ni aun asarálo que ha cazado;
¡precioso bien del hombrees la diligencia!
28 En el camino de la justicia está la vida;
en sus sendas no hay muerte.
jueves, junio 12, 2008
LO QUE PUEDE HACER EL AMOR
«Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado».
1 Juan 3:22-23
Si usted le preguntara a la mayoría de los cristianos de hoy que cuál es el Mandamiento que Jesús nos dio, le responderían: «Que nos amemos los unos a los
otros». Aunque eso es verdad, solo es la mitad del mandamiento.
La primera mitad es tan importante como la segunda: Y este es su mandamiento: Que [1] creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y [2] nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. En este mandamiento del amor se cumplen todos los demás. Cuando usted anda en el amor de Dios, cumple la ley.
Debemos recibir el mandamiento del amor como lo que es en realidad: Un mandamiento divino. Pero mientras usted siga pensando que es una opción de «tómelo» o «déjelo», nunca experimentará el poder del amor de Dios en su vida. La presión es demasiado grande, pues justo cuando usted procura avanzar en la vida guiada por el amor, Satanás se opondrá con tal fuerzA que usted nunca podrá permanecer en ella. Por eso Dios lo dio en forma de mandamiento; así que, no tenemos opción.
Si lo aceptamos como tal, será como un freno en nuestra boca en los tiempos de presión. Esto hará que a ese mandamiento lo traslademos del reino en el que solo amamos cuando nos aman o en el que no lastiman nuestros sentimientos, al poderoso reino del amor de Dios. Allí usted ama porque está comprometido con la Palabra de Dios, y su mandato de amar es una realidad en su corazón.
Recibirlo como mandato exige que amemos sin importar que otros lo hagan o no lo hagan. Si usted obedece este mandamiento será incapaz de desobedecer los otros mandamientos, por eso este es más importante que todos los demás juntos.
1 Juan 3:22-23
Si usted le preguntara a la mayoría de los cristianos de hoy que cuál es el Mandamiento que Jesús nos dio, le responderían: «Que nos amemos los unos a los
otros». Aunque eso es verdad, solo es la mitad del mandamiento.
La primera mitad es tan importante como la segunda: Y este es su mandamiento: Que [1] creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y [2] nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. En este mandamiento del amor se cumplen todos los demás. Cuando usted anda en el amor de Dios, cumple la ley.
Debemos recibir el mandamiento del amor como lo que es en realidad: Un mandamiento divino. Pero mientras usted siga pensando que es una opción de «tómelo» o «déjelo», nunca experimentará el poder del amor de Dios en su vida. La presión es demasiado grande, pues justo cuando usted procura avanzar en la vida guiada por el amor, Satanás se opondrá con tal fuerzA que usted nunca podrá permanecer en ella. Por eso Dios lo dio en forma de mandamiento; así que, no tenemos opción.
Si lo aceptamos como tal, será como un freno en nuestra boca en los tiempos de presión. Esto hará que a ese mandamiento lo traslademos del reino en el que solo amamos cuando nos aman o en el que no lastiman nuestros sentimientos, al poderoso reino del amor de Dios. Allí usted ama porque está comprometido con la Palabra de Dios, y su mandato de amar es una realidad en su corazón.
Recibirlo como mandato exige que amemos sin importar que otros lo hagan o no lo hagan. Si usted obedece este mandamiento será incapaz de desobedecer los otros mandamientos, por eso este es más importante que todos los demás juntos.
miércoles, junio 11, 2008
Más cerca de lo que se imagina...
Si el único provecho que usted quiere sacar de su salvación es el de ir al Cielo, no necesita leer este artículo, porque este artículo es para gente que quiere más que eso. Es para gente que no está satisfecha con el hecho de haber nacido de nuevo y de seguir sufriendo enfermedad y derrota aquí en el mundo; es para creyentes que no se dan por contentos con que Satanás maneje sus vidas,destruya sus familia y les robe el dinero.
Ciertamente, si usted lee la Biblia, se dará cuenta de que desde el comienzo del mundo Dios siempre ha buscado personas a las que por su fe y obediencia Él pueda bendecir aquí en la Tierra. Él busca personas que le permitan demostrar su poder a favor de ellas; personas que por la abundancia sobrenatural de sus vidas sean anuncios ambulantes de la misericordia y el poder de Dios.
Por ejemplo, observemos a los israelitas en el Antiguo Testamento. Esa era la clase de gente que Él quería que fueran; así que, les preparó una tierra maravillosa para
que vivieran en ella, una tierra que, según las Escrituras, fluía leche y miel (Éxodo 3:8).
Esta es una tierra de descanso, un lugar de abundancia donde ningún enemigo prevalecera en tu contra y donde ninguna enfermedad o dolencia afectara tu salud (Éxodo 23:25, 27). De hecho, después de que Dios los sacó de la esclavitud en Egipto, Él quería que ellos entraran inmediatamente a esa tierra. Es un viaje corto, y Dios esta dispuesto a llevarte; pero muchos temen entrar en ella. En lugar de eso, desean pasar años vagando por el desierto sin llegar a ninguna parte.
Ya me imagino lo que usted estará pensando: «Bueno, ese no es mi caso. Yo confío en Dios». Pero eso no quiere decir que usted no pueda caer en lo mismo. Israel también confiaba en Dios. Con sus propios ojos lo vieron realizar señales y maravillas.
Pero aunque confiaban en Dios, en muchas ocasiones no creyeron lo que les decía. Por ejemplo, cuando Él les habló acerca de la tierra prometida, les dijo que no debían confiar en sus propias fuerzas. «Yo enviaré mi terror –dijo Él– delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos… pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti» (Éxodo 23:27,31).
¿Qué tal si durante esos días de preparación Moisés hubiera pensado: No sé nada de esto; ya he fracasado bastante; no creo poder aprender jamás a oír la voz de Dios? ¿Qué tal que hubiera dejado que su pasado, sus opiniones y su poca autoestima le hubieran impedido realizar lo que hizo?
Gracias a Dios que Moisés no lo permitió. Pero usted tampoco debe permitirlo. No importa si cree que ha fracaso o tenido éxito, o lo que usted piense que ha hecho con Dios en el pasado. Recuerde que no importa quién sea usted; lo que importa es quién está con usted. Así que no mire atrás. Hoy es un día nuevo. Decida que levantará la cabeza con fe; y deje de lado ese miedo y esa incredulidad que le ha impedido confiar en la Palabra de Dios. Tome la decisión de levantarse y seguir adelante. No lo piense más. Su tierra prometida está más cerca de lo que se imagina.
Ciertamente, si usted lee la Biblia, se dará cuenta de que desde el comienzo del mundo Dios siempre ha buscado personas a las que por su fe y obediencia Él pueda bendecir aquí en la Tierra. Él busca personas que le permitan demostrar su poder a favor de ellas; personas que por la abundancia sobrenatural de sus vidas sean anuncios ambulantes de la misericordia y el poder de Dios.
Por ejemplo, observemos a los israelitas en el Antiguo Testamento. Esa era la clase de gente que Él quería que fueran; así que, les preparó una tierra maravillosa para
que vivieran en ella, una tierra que, según las Escrituras, fluía leche y miel (Éxodo 3:8).
Esta es una tierra de descanso, un lugar de abundancia donde ningún enemigo prevalecera en tu contra y donde ninguna enfermedad o dolencia afectara tu salud (Éxodo 23:25, 27). De hecho, después de que Dios los sacó de la esclavitud en Egipto, Él quería que ellos entraran inmediatamente a esa tierra. Es un viaje corto, y Dios esta dispuesto a llevarte; pero muchos temen entrar en ella. En lugar de eso, desean pasar años vagando por el desierto sin llegar a ninguna parte.
Ya me imagino lo que usted estará pensando: «Bueno, ese no es mi caso. Yo confío en Dios». Pero eso no quiere decir que usted no pueda caer en lo mismo. Israel también confiaba en Dios. Con sus propios ojos lo vieron realizar señales y maravillas.
Pero aunque confiaban en Dios, en muchas ocasiones no creyeron lo que les decía. Por ejemplo, cuando Él les habló acerca de la tierra prometida, les dijo que no debían confiar en sus propias fuerzas. «Yo enviaré mi terror –dijo Él– delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos… pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti» (Éxodo 23:27,31).
¿Qué tal si durante esos días de preparación Moisés hubiera pensado: No sé nada de esto; ya he fracasado bastante; no creo poder aprender jamás a oír la voz de Dios? ¿Qué tal que hubiera dejado que su pasado, sus opiniones y su poca autoestima le hubieran impedido realizar lo que hizo?
Gracias a Dios que Moisés no lo permitió. Pero usted tampoco debe permitirlo. No importa si cree que ha fracaso o tenido éxito, o lo que usted piense que ha hecho con Dios en el pasado. Recuerde que no importa quién sea usted; lo que importa es quién está con usted. Así que no mire atrás. Hoy es un día nuevo. Decida que levantará la cabeza con fe; y deje de lado ese miedo y esa incredulidad que le ha impedido confiar en la Palabra de Dios. Tome la decisión de levantarse y seguir adelante. No lo piense más. Su tierra prometida está más cerca de lo que se imagina.
martes, junio 10, 2008
Andemos en amor
Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.
– 2 Juan 1:6
Dicho en pocas palabras: Dios dice que el amor es guardar sus mandamientos. Eso convierte al amor en algo concreto. Pero Dios no se ha limitado a darnos la definición del amor, también nos ha explicado cómo podemos amar de la manera que Él ama. Cuando Dios nos dio su Palabra, en ella nos dio también el manual del amor por escrito. Lo único que tenemos que hacer, para andar en amor, es seguir sus instrucciones.
Si ha hecho a Jesucristo el Señor de su vida, ya ha dado el primer paso de obediencia. El amor de Dios ha nacido dentro de usted. Pero, a menos que dé pasos para cultivarlo, ese amor permanecerá latente en su interior. El amor obra de la misma manera que la fuerza de la fe. Al igual que la fe, el amor se activa mediante el conocimiento de la Palabra.
Para estar consciente del amor, confiese la Palabra de Dios y póngala en práctica. Al meditar en la lectura bíblica de hoy, imagínese a sí mismo viviendo la vida de amor, andando según los mandamientos de Jesús y siendo guiado por estos. Cultive el amor que Él ha puesto dentro de usted.
Cita para meditar: 1 Juan 2:3-11
3 En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos.
4 El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él.
5 Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
7 Hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
8 Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra.
9 El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en tinieblas.
10 El que ama a su hermano, permanece en la luz y en él no hay tropiezo.
11 Pero el que odia a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
– 2 Juan 1:6
Dicho en pocas palabras: Dios dice que el amor es guardar sus mandamientos. Eso convierte al amor en algo concreto. Pero Dios no se ha limitado a darnos la definición del amor, también nos ha explicado cómo podemos amar de la manera que Él ama. Cuando Dios nos dio su Palabra, en ella nos dio también el manual del amor por escrito. Lo único que tenemos que hacer, para andar en amor, es seguir sus instrucciones.
Si ha hecho a Jesucristo el Señor de su vida, ya ha dado el primer paso de obediencia. El amor de Dios ha nacido dentro de usted. Pero, a menos que dé pasos para cultivarlo, ese amor permanecerá latente en su interior. El amor obra de la misma manera que la fuerza de la fe. Al igual que la fe, el amor se activa mediante el conocimiento de la Palabra.
Para estar consciente del amor, confiese la Palabra de Dios y póngala en práctica. Al meditar en la lectura bíblica de hoy, imagínese a sí mismo viviendo la vida de amor, andando según los mandamientos de Jesús y siendo guiado por estos. Cultive el amor que Él ha puesto dentro de usted.
Cita para meditar: 1 Juan 2:3-11
3 En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos.
4 El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él.
5 Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.
6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
7 Hermanos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.
8 Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra.
9 El que dice que está en la luz y odia a su hermano, está todavía en tinieblas.
10 El que ama a su hermano, permanece en la luz y en él no hay tropiezo.
11 Pero el que odia a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.
lunes, junio 09, 2008
Pero tu puedes....
Solo Dios puede dar la fe, pero tu puedes dar el testimonio.
Solo Dios puede dar la esperanza, pero tu puedes trasmitirle la confianza a tus hermanos.
Solo Dios puede dar amor, pero solo tú puedes enseñar a amar a los demás.
Solo Dios puede dar la paz, que sobrepasa todo entendimiento, pero tu puedes promover la armonía, solo Dios puede dar la fuerza, pero tu puedes sostener el desfallecido.
Para llegar a Dios hay un camino, una verdad, que da vida, a ti te toca mostrarlo a los demás.
Solo Dios es la luz, pero tu puedes iluminar el camino de tus semejantes, dándolo a conocer.
Solo Dios es el dador de la vida, pero tu puedes devolver a muchos el deseo de vivir.
Solo Dios puede hacer lo que parece imposible, pero tu puedes hacer lo que es posible.
Solo Dios se basta a si mismo, pero el desea que abras tu corazón para el actuar a través de ti.
Tú eres un linaje escogido, tierra en la cual Dios desea plantar su verdad, para que tu dejándote regar, des los mejores frutos a tus semejantes, sobre su verdad.
Solo Dios puede dar la esperanza, pero tu puedes trasmitirle la confianza a tus hermanos.
Solo Dios puede dar amor, pero solo tú puedes enseñar a amar a los demás.
Solo Dios puede dar la paz, que sobrepasa todo entendimiento, pero tu puedes promover la armonía, solo Dios puede dar la fuerza, pero tu puedes sostener el desfallecido.
Para llegar a Dios hay un camino, una verdad, que da vida, a ti te toca mostrarlo a los demás.
Solo Dios es la luz, pero tu puedes iluminar el camino de tus semejantes, dándolo a conocer.
Solo Dios es el dador de la vida, pero tu puedes devolver a muchos el deseo de vivir.
Solo Dios puede hacer lo que parece imposible, pero tu puedes hacer lo que es posible.
Solo Dios se basta a si mismo, pero el desea que abras tu corazón para el actuar a través de ti.
Tú eres un linaje escogido, tierra en la cual Dios desea plantar su verdad, para que tu dejándote regar, des los mejores frutos a tus semejantes, sobre su verdad.
viernes, junio 06, 2008
"Ojo por ojo y diente por diente".
Oísteis que fue dicho: "Ojo por ojo y diente por diente".
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
Al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él doos
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.
Oísteis que fue dicho: "Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo".
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,
Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
»Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Aunque le parezca estreño este video escuchelo con el entendimiento...
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
Al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él doos
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.
Oísteis que fue dicho: "Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo".
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,
Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.
Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
»Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Aunque le parezca estreño este video escuchelo con el entendimiento...
lunes, junio 02, 2008
No culpes
Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tu has hecho lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora espiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: El pretexto de los fracasados.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tu siempre has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora espiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: El pretexto de los fracasados.
martes, mayo 20, 2008
Algo más que no tiene sentido (no te lo pierdas)
Eclesiastés 4:4-13
Ecc 4:4 Entonces pensé: «¿Por qué la gente trabaja tanto?» Vi que la gente trata de triunfar y ser mejor que los demás porque la gente es envidiosa, no les gusta que los demás tengan más que ellos. Eso tampoco tiene sentido, es como tratar de atrapar el viento.
Ecc 4:5 Algunos dicen que es tonto cruzarse de brazos y no hacer nada, que si no trabajas morirás de hambre.
Ecc 4:6 Quizás eso sea cierto, pero creo que es mejor estar satisfecho con lo poco que se tiene que estar siempre luchando por conseguir más.
Ecc 4:7 Comprobé algo más que no tiene sentido:
Ecc 4:8 hay gente que no tiene familia, ni un hijo ni un hermano y aun así sigue trabajando muy duro. Nunca está satisfecha con lo que tiene, trabaja duro y no se detiene a preguntarse: «¿Para qué estoy trabajando tan duro? ¿Por qué no disfruto de la vida?» Eso tampoco tiene sentido.
Ecc 4:9 Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos.
Ecc 4:10 Si uno cae, el otro lo levanta. En cambio, al que está solo le va muy mal cuando cae porque no hay quien lo ayude.
Ecc 4:11 Si dos se acuestan juntos, se darán calor, pero si alguien duerme solo, no habrá quién lo caliente.
Ecc 4:12 Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor. Es que la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.
Ecc 4:13 Es preferible ser joven pobre pero sabio que rey viejo pero necio, porque este último ya no oye consejos.
Ecc 4:4 Entonces pensé: «¿Por qué la gente trabaja tanto?» Vi que la gente trata de triunfar y ser mejor que los demás porque la gente es envidiosa, no les gusta que los demás tengan más que ellos. Eso tampoco tiene sentido, es como tratar de atrapar el viento.
Ecc 4:5 Algunos dicen que es tonto cruzarse de brazos y no hacer nada, que si no trabajas morirás de hambre.
Ecc 4:6 Quizás eso sea cierto, pero creo que es mejor estar satisfecho con lo poco que se tiene que estar siempre luchando por conseguir más.
Ecc 4:7 Comprobé algo más que no tiene sentido:
Ecc 4:8 hay gente que no tiene familia, ni un hijo ni un hermano y aun así sigue trabajando muy duro. Nunca está satisfecha con lo que tiene, trabaja duro y no se detiene a preguntarse: «¿Para qué estoy trabajando tan duro? ¿Por qué no disfruto de la vida?» Eso tampoco tiene sentido.
Ecc 4:9 Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos.
Ecc 4:10 Si uno cae, el otro lo levanta. En cambio, al que está solo le va muy mal cuando cae porque no hay quien lo ayude.
Ecc 4:11 Si dos se acuestan juntos, se darán calor, pero si alguien duerme solo, no habrá quién lo caliente.
Ecc 4:12 Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor. Es que la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.
Ecc 4:13 Es preferible ser joven pobre pero sabio que rey viejo pero necio, porque este último ya no oye consejos.
lunes, mayo 19, 2008
Sabiduria 18
Proverbios 18; 1-8
1 Su propio deseo busca el que se aparta y se entremete en todo negocio.
2 No se complace el necio en la inteligencia, sino en manifestar su propia opinión.
3 Con el malvado viene también el menosprecio, y con el que deshonra, la afrenta.
4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo que rebosa es la fuente de la sabiduría.
5 Tener respeto a la persona del malvado para pervertir el derecho del justo,no es bueno.
6 Los labios del necio provocan contienda; su boca, a los azotes llama.
7 La boca del necio le acarrea quebranto; sus labios son trampaspara su propia vida.
8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves que penetran hasta las entrañas.
9 El que es negligente en su trabajo es hermano del hombre destructor.
1 Su propio deseo busca el que se aparta y se entremete en todo negocio.
2 No se complace el necio en la inteligencia, sino en manifestar su propia opinión.
3 Con el malvado viene también el menosprecio, y con el que deshonra, la afrenta.
4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo que rebosa es la fuente de la sabiduría.
5 Tener respeto a la persona del malvado para pervertir el derecho del justo,no es bueno.
6 Los labios del necio provocan contienda; su boca, a los azotes llama.
7 La boca del necio le acarrea quebranto; sus labios son trampaspara su propia vida.
8 Las palabras del chismoso son como bocados suaves que penetran hasta las entrañas.
9 El que es negligente en su trabajo es hermano del hombre destructor.
10 Fuerte torre es el nombre de Jehová; a ella corre el justo y se siente seguro.
miércoles, mayo 07, 2008
8 Estrategias esenciales para reducir el estrés
El SEÑOR es mi pastor; no desfalleceré.
Salmo 23;1 (RV2000)
1. Saber que la paz interior es posible, incluso en medio de la situaciones estresantes
2. Saber que conseguir lo que uno quiere es la verdadera solución.
3. Aprender a no lanzarte de cabeza contra los problemas.
4. Aprender que el estrés nace en tu mente y se manifiesta en acciones.
5. Aprender a no permitir que un pensamiento pasajero nos obsesione.
6. APRENDER A NO ENREDARSE CON LOS DETALLES
7. Limitar la tolerancia al estrés, evite el hablar del estrés para quejarse, pues es como le damos mas poder en nuestras vidas.
8. Reconocer que Dios es el todo poderoso, y que te dice que por nada estéis afanosos, sin que antes sean conocidas vuestras peticiones delante de El, con todo oración.
"cuando una persona asume el riesgo de amar, su amaor sera normanmente correspondido. los que estan dispuestos a amar, al final acabaran encontrando el amor"
Salmo 23;1 (RV2000)
1. Saber que la paz interior es posible, incluso en medio de la situaciones estresantes
2. Saber que conseguir lo que uno quiere es la verdadera solución.
3. Aprender a no lanzarte de cabeza contra los problemas.
4. Aprender que el estrés nace en tu mente y se manifiesta en acciones.
5. Aprender a no permitir que un pensamiento pasajero nos obsesione.
6. APRENDER A NO ENREDARSE CON LOS DETALLES
7. Limitar la tolerancia al estrés, evite el hablar del estrés para quejarse, pues es como le damos mas poder en nuestras vidas.
8. Reconocer que Dios es el todo poderoso, y que te dice que por nada estéis afanosos, sin que antes sean conocidas vuestras peticiones delante de El, con todo oración.
"cuando una persona asume el riesgo de amar, su amaor sera normanmente correspondido. los que estan dispuestos a amar, al final acabaran encontrando el amor"
lunes, mayo 05, 2008
Anímate, desecha toda tristeza
Has cambiado mi lamento en baile;desataste mi cilicio y me ceñiste de alegria.
Salmo 30:11
Quizás hoy sientas tristeza, abatimiento, desolación, tal vez; pero , anímate. . .
pues la vida bien vale la pena ser vivida.
No agotes nunca tu fe, y adquiere confianza al descubrir que todo lo que sucede es tan sólo para tu bien.
Captura en este instante la esperanza,ten la certeza absoluta de que el don del cielo
siempre se derrama.
Anímate. . .
no esperes al mañana adquiere hoy mil nuevas risas y renovados cientos de alegría.
Vive el amor en cada una de sus fases, y encuentra ahora el sentido a tu vida.
Bien vale la pena. . . ¡ANÍMATE!
Dios esta contigo, tiene el poder de desechar todo lo que no es bueno, desecha toda tristeza.
Salmo 30:11
Quizás hoy sientas tristeza, abatimiento, desolación, tal vez; pero , anímate. . .
pues la vida bien vale la pena ser vivida.
No agotes nunca tu fe, y adquiere confianza al descubrir que todo lo que sucede es tan sólo para tu bien.
Captura en este instante la esperanza,ten la certeza absoluta de que el don del cielo
siempre se derrama.
Anímate. . .
no esperes al mañana adquiere hoy mil nuevas risas y renovados cientos de alegría.
Vive el amor en cada una de sus fases, y encuentra ahora el sentido a tu vida.
Bien vale la pena. . . ¡ANÍMATE!
Dios esta contigo, tiene el poder de desechar todo lo que no es bueno, desecha toda tristeza.
viernes, mayo 02, 2008
He Aprendido Que....
He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, solo convertirme en alguien a quien se puede amar. el resto depende de otros.
He aprendido que se pueden requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida no son las cosas que tengo alrededor, sino las personas.
He aprendido que no puedo compararme con lo mejor que hacen los demás, sino con lo mejor que puedoque hacer yo.
He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede, sino lo que hago al respecto. . .
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante y que pueden ocasionar dolor toda una vida. .
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar..... y más satisfactorio pensar que reaccionar.
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
He aprendido que si no controlo mis actitudes ellas me controlan a mi. . .
He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias.
He aprendido que el dinero es un pésimo indicador del valor de algo o alguien. . .
He aprendido que el verdadero amor y la verdadera amistad, continúan creciendo a pesar de las distancias. . .
He aprendido que por más fuerte que sea mi dueño, el mundo no se detiene por mi dolor...
He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias puedan haber influenciado en lo que soy, yo soy el responsable de lo que llego a ser. . .
He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
He aprendido que sin importar las circunstancias, cuando soy honesto conmigo, llego más lejos en la vida.. .
He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente; el truco es el autodominio.
He aprendido que tanto escribir como hablar alivia los dolores emocionales...
He aprendido que el paradigma en el que vivo no es la única opción que tengo...
He aprendido que aunque la palabra amor pueda tener diferentes significados, pierde su valor cuando se utiliza con ligereza...
He aprendido que sin duda alguna seguire aprendiendo. . . la palabra dice que debemos renovar nuetro entendimiento cada dia.
He aprendido que se pueden requerir años para construir la confianza y únicamente segundos para destruirla.
He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida no son las cosas que tengo alrededor, sino las personas.
He aprendido que no puedo compararme con lo mejor que hacen los demás, sino con lo mejor que puedoque hacer yo.
He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede, sino lo que hago al respecto. . .
He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante y que pueden ocasionar dolor toda una vida. .
He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona que yo quiero ser.
He aprendido que es mucho más fácil reaccionar que pensar..... y más satisfactorio pensar que reaccionar.
He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.
He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el sentimiento que tenga.
He aprendido que si no controlo mis actitudes ellas me controlan a mi. . .
He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias.
He aprendido que el dinero es un pésimo indicador del valor de algo o alguien. . .
He aprendido que el verdadero amor y la verdadera amistad, continúan creciendo a pesar de las distancias. . .
He aprendido que por más fuerte que sea mi dueño, el mundo no se detiene por mi dolor...
He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias puedan haber influenciado en lo que soy, yo soy el responsable de lo que llego a ser. . .
He aprendido que dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
He aprendido que sin importar las circunstancias, cuando soy honesto conmigo, llego más lejos en la vida.. .
He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente; el truco es el autodominio.
He aprendido que tanto escribir como hablar alivia los dolores emocionales...
He aprendido que el paradigma en el que vivo no es la única opción que tengo...
He aprendido que aunque la palabra amor pueda tener diferentes significados, pierde su valor cuando se utiliza con ligereza...
He aprendido que sin duda alguna seguire aprendiendo. . . la palabra dice que debemos renovar nuetro entendimiento cada dia.
jueves, mayo 01, 2008
Acompaña la fe con las obras
La fe es el aspecto más importante de nuestra vida cristiana. Sin la fe, no podemos recibir a Cristo como Salvador, confiar en que Dios suplirá nuestras necesidades o dar el fruto espiritual tan importante para nuestro crecimiento.
Pero la fe tiene una “amiga” importante que los creyentes ignoran a menudo, algo que simplemente debe ser el fruto natural de la fe, el producto del compromiso activo y maduro con Dios: las obras.
El pasaje de hoy lo dice muy claro. Al mismo tiempo que la fe conserva su importancia fundamental, Santiago nos reta a dar una buena mirada a nuestra fe en acción. No basta con orar por una persona que sufre y que padece necesidades, si tenemos los medios para atender de inmediato sus necesidades físicas. Las acciones revelan la sustancia de nuestra fe y son un producto de ella.
¿No es éste el modelo dejado por Jesús? En Hechos 10:38, el apóstol Pablo dice que Jesús “anduvo haciendo bienes”. Y nos lo hace más personal en Efesios 2:10: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. El punto es simplemente éste: fuimos hechos para ser como Cristo, quien siempre estuvo haciendo buenas obras. Si somos hijos de Dios debemos actuar de la manera en que corresponde, como un reflejo de Su Hijo.
¿Qué dicen sus obras en cuanto a su fe? Por medio de sus acciones no podrá llegar al cielo, pero si cree en Jesucristo tiene entonces la responsabilidad de ser Sus manos en este mundo que sufre.
Pero la fe tiene una “amiga” importante que los creyentes ignoran a menudo, algo que simplemente debe ser el fruto natural de la fe, el producto del compromiso activo y maduro con Dios: las obras.
El pasaje de hoy lo dice muy claro. Al mismo tiempo que la fe conserva su importancia fundamental, Santiago nos reta a dar una buena mirada a nuestra fe en acción. No basta con orar por una persona que sufre y que padece necesidades, si tenemos los medios para atender de inmediato sus necesidades físicas. Las acciones revelan la sustancia de nuestra fe y son un producto de ella.
¿No es éste el modelo dejado por Jesús? En Hechos 10:38, el apóstol Pablo dice que Jesús “anduvo haciendo bienes”. Y nos lo hace más personal en Efesios 2:10: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. El punto es simplemente éste: fuimos hechos para ser como Cristo, quien siempre estuvo haciendo buenas obras. Si somos hijos de Dios debemos actuar de la manera en que corresponde, como un reflejo de Su Hijo.
¿Qué dicen sus obras en cuanto a su fe? Por medio de sus acciones no podrá llegar al cielo, pero si cree en Jesucristo tiene entonces la responsabilidad de ser Sus manos en este mundo que sufre.
miércoles, abril 30, 2008
Sigue adelante
También debes saber que en los últimos días, antes de que llegue el fin del mundo, la gente enfrentará muchas dificultades. Habrá gente egoísta, interesada solamente en ganar más y más dinero. También habrá gente orgullosa que se creerá más importante que los demás. No respetarán a Dios ni obedecerán a sus padres, sino que serán malagradecidos e insultarán a todos.
Serán crueles y se llenarán de odio. Dirán mentiras acerca de los demás, serán violentos e incapaces de dominar sus deseos. Odiarán todo lo que es bueno. No se podrá confiar en ellos, porque esos orgullosos actuarán sin pensar. En vez de obedecer a Dios, harán sólo lo que les venga en gana. Dirán que aman y respetan a Dios, pero con su conducta demostrarán lo contrario. No te hagas amigo de esa clase de gente,
porque tienen la costumbre de meterse en cualquier casa para engañar a mujeres tontas y pecadoras, que son incapaces de dominar sus malos deseos; siempre están queriendo aprender algo nuevo, pero nunca llegan a entender la verdad.
Así como los brujos Janes y Jambrés estaban en contra de Moisés, también esta clase de gente es enemiga de que se dé a conocer el verdadero mensaje de Dios. Tienen la mente corrompida, y no han aprendido a confiar en Dios. Pero no seguirán así por mucho tiempo, pues todos se darán cuenta de que son estúpidos, como lo eran Janes y Jambrés.
Últimas instrucciones para Ti
Pero tú, Timoteo, sabes bien lo que yo enseño y cómo vivo. Sabes lo que pienso hacer y cuánto confío en Dios. Has visto mi paciencia, mi amor y mi fuerza para soportar las dificultades. Sabes cómo me han maltratado y cómo he sufrido en las ciudades de Antioquía, Iconio y Listra. Pero el Señor Jesucristo me libró de todo eso. Bien sabemos que todo el que desee vivir obedeciendo a Jesucristo será maltratado. Pero los malvados y los engañadores irán de mal en peor, y engañarán a unos pero serán engañados por otros.
Tú debes seguir creyendo en lo que aprendiste, y que sabes que es la verdad. Después de todo, sabes bien quiénes te lo han enseñado. Recuerda que desde niño has leído la Biblia, y sus enseñanzas pueden hacerte sabio, para que aprendas a confiar más en Jesucristo y así seas salvo. Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir.
De ese modo, los servidores de Dios estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien.
Serán crueles y se llenarán de odio. Dirán mentiras acerca de los demás, serán violentos e incapaces de dominar sus deseos. Odiarán todo lo que es bueno. No se podrá confiar en ellos, porque esos orgullosos actuarán sin pensar. En vez de obedecer a Dios, harán sólo lo que les venga en gana. Dirán que aman y respetan a Dios, pero con su conducta demostrarán lo contrario. No te hagas amigo de esa clase de gente,
porque tienen la costumbre de meterse en cualquier casa para engañar a mujeres tontas y pecadoras, que son incapaces de dominar sus malos deseos; siempre están queriendo aprender algo nuevo, pero nunca llegan a entender la verdad.
Así como los brujos Janes y Jambrés estaban en contra de Moisés, también esta clase de gente es enemiga de que se dé a conocer el verdadero mensaje de Dios. Tienen la mente corrompida, y no han aprendido a confiar en Dios. Pero no seguirán así por mucho tiempo, pues todos se darán cuenta de que son estúpidos, como lo eran Janes y Jambrés.
Últimas instrucciones para Ti
Pero tú, Timoteo, sabes bien lo que yo enseño y cómo vivo. Sabes lo que pienso hacer y cuánto confío en Dios. Has visto mi paciencia, mi amor y mi fuerza para soportar las dificultades. Sabes cómo me han maltratado y cómo he sufrido en las ciudades de Antioquía, Iconio y Listra. Pero el Señor Jesucristo me libró de todo eso. Bien sabemos que todo el que desee vivir obedeciendo a Jesucristo será maltratado. Pero los malvados y los engañadores irán de mal en peor, y engañarán a unos pero serán engañados por otros.
Tú debes seguir creyendo en lo que aprendiste, y que sabes que es la verdad. Después de todo, sabes bien quiénes te lo han enseñado. Recuerda que desde niño has leído la Biblia, y sus enseñanzas pueden hacerte sabio, para que aprendas a confiar más en Jesucristo y así seas salvo. Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir.
De ese modo, los servidores de Dios estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien.
martes, abril 29, 2008
Bendecidos hasta con lo que no pensamos
Salmo 81:6-16
El pasaje de hoy nos ofrece una imagen de cómo ve mucha gente la bendición del Señor. Lo leemos y pensamos: ¡Si sólo escucho y obedezco a Dios, Él me dará más y más! Tendemos a pensar que la bendición de Dios son los nuevos beneficios que Él nos dará para que los disfrutemos.
Podemos alabar a Dios por la bendición extra de un aumento de sueldo, y darle gracias por bendecirnos con una nueva relación. En nuestra mente, la palabra “bendición” se ha convertido en sinónimo de regalo, ¿verdad?
A muchos creyentes pudiera sorprenderles saber que Dios también bendice quitándonos cosas. Piensan: ¿Qué? ¿Cómo puede Dios bendecirme dándome menos de lo que anhelo?
Esta manera de pensar revela un problema de orgullo. Es fácil suponer que sabemos lo que es mejor para nosotros. Nuestra conclusión lógica es: Si me gusta algo, entonces debe ser bueno y correcto. Entonces, la bendición del Señor debiera ser darme más de eso, ¿no?
Falso. Dios sólo trae a nuestras vidas aquellas cosas que Él sabe que nos bendecirán. Pero nuestra miope perspectiva nos impide ver el panorama completo. Dios lo ve todo desde el comienzo hasta el fin. Él sabe si el tener más dinero o cierta relación pudiera, al final, ser una bendición o una maldición. En algunas situaciones, lo mejor que Él puede “dar”, es quitarnos algo.
El Señor no está allí sólo para complacer nuestros deseos. Hay ocasiones, que en Su sabiduría, Él decide “bendecir con menos”. ¿Puede usted recordar una pérdida particular o un desengaño que le hizo dudar de que Dios estuviera haciendo lo que más le convenía a usted? Ahora que ha pasado el tiempo y con una nueva perspectiva, ¿puede usted ver el amor de Dios?
El pasaje de hoy nos ofrece una imagen de cómo ve mucha gente la bendición del Señor. Lo leemos y pensamos: ¡Si sólo escucho y obedezco a Dios, Él me dará más y más! Tendemos a pensar que la bendición de Dios son los nuevos beneficios que Él nos dará para que los disfrutemos.
Podemos alabar a Dios por la bendición extra de un aumento de sueldo, y darle gracias por bendecirnos con una nueva relación. En nuestra mente, la palabra “bendición” se ha convertido en sinónimo de regalo, ¿verdad?
A muchos creyentes pudiera sorprenderles saber que Dios también bendice quitándonos cosas. Piensan: ¿Qué? ¿Cómo puede Dios bendecirme dándome menos de lo que anhelo?
Esta manera de pensar revela un problema de orgullo. Es fácil suponer que sabemos lo que es mejor para nosotros. Nuestra conclusión lógica es: Si me gusta algo, entonces debe ser bueno y correcto. Entonces, la bendición del Señor debiera ser darme más de eso, ¿no?
Falso. Dios sólo trae a nuestras vidas aquellas cosas que Él sabe que nos bendecirán. Pero nuestra miope perspectiva nos impide ver el panorama completo. Dios lo ve todo desde el comienzo hasta el fin. Él sabe si el tener más dinero o cierta relación pudiera, al final, ser una bendición o una maldición. En algunas situaciones, lo mejor que Él puede “dar”, es quitarnos algo.
El Señor no está allí sólo para complacer nuestros deseos. Hay ocasiones, que en Su sabiduría, Él decide “bendecir con menos”. ¿Puede usted recordar una pérdida particular o un desengaño que le hizo dudar de que Dios estuviera haciendo lo que más le convenía a usted? Ahora que ha pasado el tiempo y con una nueva perspectiva, ¿puede usted ver el amor de Dios?
lunes, abril 28, 2008
Siga su sueño
Quizá haya tenido alguna vez un sueño, pero quizás no se atrevió a llevarlo a cabo. Tal vez pensó: "Yo no puedo hacer eso. Satanás me ha mantenido derrotado por tanto tiempo que tengo una pobre imagen de mí mismo".
Si es así, tengo buenas noticias para usted. Si confía en Dios, aunque tenga una pobre imagen de sí mismo, no le va a apartar del éxito. Mire en el libro de Exodo y verá a un hombre que demostró eso. Su nombre era Moisés.
Moisés no tenía una buena imagen de sí mismo; había cometido un error muy grave al inicio de su carrera. Fue un error que le llevó al desierto, en el que estuvo 40 años pastoreando las ovejas de otra persona. Moisés había soñado una vez con ser libertador del pueblo de Dios, pero ya no. En su opinión, él era un derrotado, un fracasado, un fiasco.
Pero Dios no pensaba así. De hecho, cuando Dios se apareció a Moisés en el desierto, Él no le pidió a este que le mostrara las credenciales; no le mencionó nada de su pasado turbio. Solo le dijo que fuera a ver a faraón y le dijera que dejara ir al pueblo de Dios.
Pero Moisés seguía lidiando con la pobre imagen que tenía de sí mismo. "¿Quién soy yo para que vaya a faraón?", balbuceó él. ¿Sabe la respuesta que Dios le dio? Le dijo: "Ve, yo estaré contigo". Lo que Moisés fuera no era importante. Lo que importaba era que el Dios viviente estaba con él.
Lo mismo es cierto acerca de su vida. Usted no necesita tener una lista de éxitos para responder al llamado de Dios. No necesita una cadena de credenciales espirituales. Todo lo que necesita es la presencia del Señor. Piense en eso cuando el diablo le diga que usted es un fracasado y que nunca podrá hacer lo que Dios le ha puesto en su corazón. Póngalo en su lugar. Dígale que no es importante quién sea usted, porque el Dios viviente está con usted. Luego atrévase a seguir su sueño.
Si es así, tengo buenas noticias para usted. Si confía en Dios, aunque tenga una pobre imagen de sí mismo, no le va a apartar del éxito. Mire en el libro de Exodo y verá a un hombre que demostró eso. Su nombre era Moisés.
Moisés no tenía una buena imagen de sí mismo; había cometido un error muy grave al inicio de su carrera. Fue un error que le llevó al desierto, en el que estuvo 40 años pastoreando las ovejas de otra persona. Moisés había soñado una vez con ser libertador del pueblo de Dios, pero ya no. En su opinión, él era un derrotado, un fracasado, un fiasco.
Pero Dios no pensaba así. De hecho, cuando Dios se apareció a Moisés en el desierto, Él no le pidió a este que le mostrara las credenciales; no le mencionó nada de su pasado turbio. Solo le dijo que fuera a ver a faraón y le dijera que dejara ir al pueblo de Dios.
Pero Moisés seguía lidiando con la pobre imagen que tenía de sí mismo. "¿Quién soy yo para que vaya a faraón?", balbuceó él. ¿Sabe la respuesta que Dios le dio? Le dijo: "Ve, yo estaré contigo". Lo que Moisés fuera no era importante. Lo que importaba era que el Dios viviente estaba con él.
Lo mismo es cierto acerca de su vida. Usted no necesita tener una lista de éxitos para responder al llamado de Dios. No necesita una cadena de credenciales espirituales. Todo lo que necesita es la presencia del Señor. Piense en eso cuando el diablo le diga que usted es un fracasado y que nunca podrá hacer lo que Dios le ha puesto en su corazón. Póngalo en su lugar. Dígale que no es importante quién sea usted, porque el Dios viviente está con usted. Luego atrévase a seguir su sueño.
viernes, abril 25, 2008
La lluvia temprana y tardía sobre mi
Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en Jehová, vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía, como al principio.
– Joel 2:23
Se avecina una inundación espiritual. Dios lo ha prometido. Él nos ha prometido un derramamiento del poder del Espíritu Santo que producirá la cosecha más grande de almas que jamás se haya visto.
Como creyentes, por años lo hemos leído en la Palabra y escuchado desde los púlpitos. Por tanto tiempo hemos estado observando el cielo, esperando que suceda, que ya tenemos calambres en nuestros cuellos espirituales. Hemos tenido esta imagen mental de Dios derramando su Espíritu desde un enorme cántaro celestial encima de nosotros.
Pero, ¿sabe qué? Hemos estado mirando en la dirección equivocada. Los cántaros que Dios va a usar para verter su poder están aquí en la tierra. Jesús lo explicó así. "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva." (Juan 7:38).
El torrente del tiempo final que hemos estado esperando va a estar compuesto de aguas vivas que se derramarán de los creyentes. El Espíritu Santo dentro de nosotros será la fuente de todas las señales, maravillas y milagros que los profetas anunciaron. Cuando comencemos a orar con fervor la oración de intercesión, el derramamiento de ese poder comenzará a fluir.
Zacarías 10:1 dice: "Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante y hierba verde en el campo a cada uno".
Nuestras oraciones intercesoras son las que liberarán el gran derramamiento del Espíritu de Dios. Al comenzar a unirnos y clamar a Dios, los ríos de agua viva en cada uno de nosotros se unirán y llegarán a ser una inundación de poder espiritual en la tierra.
Así que pida y ore por una fuerte inundación del Espíritu Santo. Interceda por el derramamiento. Haga de este diluvio de poder espiritual una prioridad en su vida de oración. ¡Gloria a Dios, ya ha empezado a llover!
– Joel 2:23
Se avecina una inundación espiritual. Dios lo ha prometido. Él nos ha prometido un derramamiento del poder del Espíritu Santo que producirá la cosecha más grande de almas que jamás se haya visto.
Como creyentes, por años lo hemos leído en la Palabra y escuchado desde los púlpitos. Por tanto tiempo hemos estado observando el cielo, esperando que suceda, que ya tenemos calambres en nuestros cuellos espirituales. Hemos tenido esta imagen mental de Dios derramando su Espíritu desde un enorme cántaro celestial encima de nosotros.
Pero, ¿sabe qué? Hemos estado mirando en la dirección equivocada. Los cántaros que Dios va a usar para verter su poder están aquí en la tierra. Jesús lo explicó así. "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva." (Juan 7:38).
El torrente del tiempo final que hemos estado esperando va a estar compuesto de aguas vivas que se derramarán de los creyentes. El Espíritu Santo dentro de nosotros será la fuente de todas las señales, maravillas y milagros que los profetas anunciaron. Cuando comencemos a orar con fervor la oración de intercesión, el derramamiento de ese poder comenzará a fluir.
Zacarías 10:1 dice: "Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante y hierba verde en el campo a cada uno".
Nuestras oraciones intercesoras son las que liberarán el gran derramamiento del Espíritu de Dios. Al comenzar a unirnos y clamar a Dios, los ríos de agua viva en cada uno de nosotros se unirán y llegarán a ser una inundación de poder espiritual en la tierra.
Así que pida y ore por una fuerte inundación del Espíritu Santo. Interceda por el derramamiento. Haga de este diluvio de poder espiritual una prioridad en su vida de oración. ¡Gloria a Dios, ya ha empezado a llover!
lunes, abril 21, 2008
En cuanto dependa de nosotros
Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” (Romanos 12:17-18)
Pertenecía a un grupo de servicio en la iglesia que se llama seguimiento, esto grupo es para dar apoyo a los nuevos creyentes. En la lista de personas que me entregaron había un joven que muy observador de la cosas del mundo, siempre cuando tenia que llamarlo, tenia una pregunta como por ejemplo -¿Cómo podemos ser cristianos, sentarnos en un lugar con aire acondicionado, andar en buenos vehículos, sabiendo que hay tantas personas necesitadas en la calle?
Decía –mira por ejemplo al señor que parquea los carro y los vigila, todos pasan lo saludan, pero sabiendo que esta en necesidad, que quizás, ni siquiera se a desayunado, nadie se para a cubrir su necesidad.-
Somos muchos lo que no entendemos lo que esta pasando con esta desigualdad, muchos lo que estamos en el evangelio que no estamos haciendo nada por los necesitados, pero les aseguro que al igual que el joven, hay muchos que se quejan de lo que ven, pero no hacen nada al respecto para ser la diferencia.
Un día cuando me volvió a referir el tema, le dije – es cierto lo que me dices, pero has hecho tu algo para cambiar esa situación ¿No estarás tu saludándolo nada mas, viendo su necesidad? ¿Crees que con decirlo lo estas ayudando? Tienes que acercarte y bendecirlo, cubriendo algo que tu sabes que el necesita.-
En ese momento entendió que lo más importante no es ver lo que las personas están haciendo mal, y que sin saber estamos haciendo lo mismo, sino hacer la diferencia. No podemos cambiar el mundo, pero si podemos cambiar nosotros, y ayudar a cambiar a otro, cuando venga a quejarse por algo, hágale ver que esta en sus manos hacer la diferencia en esa situación.
Si en ves de hacer una cadena de criticas, hacernos una cadena de soluciones, haremos de nuestro habita algo mejor donde vivir. No a las quejas y si a las soluciones.
Pertenecía a un grupo de servicio en la iglesia que se llama seguimiento, esto grupo es para dar apoyo a los nuevos creyentes. En la lista de personas que me entregaron había un joven que muy observador de la cosas del mundo, siempre cuando tenia que llamarlo, tenia una pregunta como por ejemplo -¿Cómo podemos ser cristianos, sentarnos en un lugar con aire acondicionado, andar en buenos vehículos, sabiendo que hay tantas personas necesitadas en la calle?
Decía –mira por ejemplo al señor que parquea los carro y los vigila, todos pasan lo saludan, pero sabiendo que esta en necesidad, que quizás, ni siquiera se a desayunado, nadie se para a cubrir su necesidad.-
Somos muchos lo que no entendemos lo que esta pasando con esta desigualdad, muchos lo que estamos en el evangelio que no estamos haciendo nada por los necesitados, pero les aseguro que al igual que el joven, hay muchos que se quejan de lo que ven, pero no hacen nada al respecto para ser la diferencia.
Un día cuando me volvió a referir el tema, le dije – es cierto lo que me dices, pero has hecho tu algo para cambiar esa situación ¿No estarás tu saludándolo nada mas, viendo su necesidad? ¿Crees que con decirlo lo estas ayudando? Tienes que acercarte y bendecirlo, cubriendo algo que tu sabes que el necesita.-
En ese momento entendió que lo más importante no es ver lo que las personas están haciendo mal, y que sin saber estamos haciendo lo mismo, sino hacer la diferencia. No podemos cambiar el mundo, pero si podemos cambiar nosotros, y ayudar a cambiar a otro, cuando venga a quejarse por algo, hágale ver que esta en sus manos hacer la diferencia en esa situación.
Si en ves de hacer una cadena de criticas, hacernos una cadena de soluciones, haremos de nuestro habita algo mejor donde vivir. No a las quejas y si a las soluciones.
viernes, abril 18, 2008
Vivir más allá de nuestras limitaciones
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
Isaías 55:8-9
Antes de empujar a las personas a un nuevo nivel de lo que son capaces de lograr, los entrenadores deportivos a veces les piden que cierren los ojos. Ellos saben que las personas pueden limitarse por lo que ven. Cuando la vista no es un obstáculo, los deportistas pueden llegar más allá de lo que originalmente pensaban que les era posible.
Asimismo, todo nosotros creamos limitaciones en nuestras vidas, basadas en experiencias personales y en nuestro conocimiento finito de las cosas. Por ejemplo, podemos rechazar la idea de dar a los demás porque nuestras finanzas parecen ser escasas. O podemos dejar que el temor nos impida vivir a plenitud para el Señor: el temor al futuro, a las heridas o al rechazo. Pero Dios no está restringido por nuestras limitaciones, y Él quiere que lleguemos a ser todo lo que Él ha dispuesto para nosotros.
Primero, identifiqué lo que usted ve como limitaciones. ¿Qué le está impidiendo compartir el Evangelio, o vivir una vida de santidad? Quizás algunos aspectos de su vida, como la edad, las condiciones de salud o la falta de educación, se han convertido en limitaciones.
Segundo, libérese de esas limitaciones confesándolas a Dios. Después, entregue cada aspecto de su vida a la voluntad del Señor. Lejos de verse restringido por nuestra condición humana, el poder de Dios se “perfecciona en la debilidad”; en los creyentes mora el Espíritu Santo, quien les capacita con el mismo poder que levantó a Cristo de los muertos (2 Co. 12:9; Ro. 8:11).
Romanos 8:25 nos ofrece el último paso: esperar con interés lo que el Señor hará. La fe es la creencia en lo que no podemos ver.
Isaías 55:8-9
Antes de empujar a las personas a un nuevo nivel de lo que son capaces de lograr, los entrenadores deportivos a veces les piden que cierren los ojos. Ellos saben que las personas pueden limitarse por lo que ven. Cuando la vista no es un obstáculo, los deportistas pueden llegar más allá de lo que originalmente pensaban que les era posible.
Asimismo, todo nosotros creamos limitaciones en nuestras vidas, basadas en experiencias personales y en nuestro conocimiento finito de las cosas. Por ejemplo, podemos rechazar la idea de dar a los demás porque nuestras finanzas parecen ser escasas. O podemos dejar que el temor nos impida vivir a plenitud para el Señor: el temor al futuro, a las heridas o al rechazo. Pero Dios no está restringido por nuestras limitaciones, y Él quiere que lleguemos a ser todo lo que Él ha dispuesto para nosotros.
Primero, identifiqué lo que usted ve como limitaciones. ¿Qué le está impidiendo compartir el Evangelio, o vivir una vida de santidad? Quizás algunos aspectos de su vida, como la edad, las condiciones de salud o la falta de educación, se han convertido en limitaciones.
Segundo, libérese de esas limitaciones confesándolas a Dios. Después, entregue cada aspecto de su vida a la voluntad del Señor. Lejos de verse restringido por nuestra condición humana, el poder de Dios se “perfecciona en la debilidad”; en los creyentes mora el Espíritu Santo, quien les capacita con el mismo poder que levantó a Cristo de los muertos (2 Co. 12:9; Ro. 8:11).
Romanos 8:25 nos ofrece el último paso: esperar con interés lo que el Señor hará. La fe es la creencia en lo que no podemos ver.
miércoles, abril 16, 2008
Siempre ten presente...
La piel se arruga.
El pelo se vuelve blanco.
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia;
tu fuerza y tu convicción no tienen edad pues viene de Dios y El es eterno.
Tu espíritu es el que vivifica tu vida, quien te enseña todas las cosas que vienen del Padre.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo, pero con un entendimiento renovado, para que no cometas los mismos errores.
No vivas de fotos amarillas, el pasado se supera en el presente, y un presente trabajado, nos lleva un mejor futuro.
Sigue aunque todos esperen que abandones, esfuérzate y se valiente.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Cuando no tenga fuerzas, clama a Dios, a El le gusta obrar en ese momento de tu vida, para que entiendas que no es con tus fuerzas, sino con las suyas.
¡Nunca te detengas! No te rindas.
El pelo se vuelve blanco.
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia;
tu fuerza y tu convicción no tienen edad pues viene de Dios y El es eterno.
Tu espíritu es el que vivifica tu vida, quien te enseña todas las cosas que vienen del Padre.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo, pero con un entendimiento renovado, para que no cometas los mismos errores.
No vivas de fotos amarillas, el pasado se supera en el presente, y un presente trabajado, nos lleva un mejor futuro.
Sigue aunque todos esperen que abandones, esfuérzate y se valiente.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Cuando no tenga fuerzas, clama a Dios, a El le gusta obrar en ese momento de tu vida, para que entiendas que no es con tus fuerzas, sino con las suyas.
¡Nunca te detengas! No te rindas.
martes, abril 15, 2008
Para alcanzar lo que deseamos
¿Por que hay guerras y pleitos entre nosotros? Pues porque nos dejamos dominar por la avaricia y por la maldad. Dejamos que la lucha, de tenerlo todo, nos abrase, siendo capaces de creer y promover mentiras pleitos, rencillas y murmuraciones.
Debemos recordar que haciendo todo eso, no conseguimos más que soledad, creando barreras de comunicación cada vez más altas entre nosotros, dejando corazones muy lastimados de todos aquellos que afectamos con la errónea decisión de querer alcanzar nuestros objetivos, bajo la premisa del atropello, cuando hacemos esto, nos domina la sabiduría terrenal; para alcanzar en paz lo que necesitamos o lo que anhela nuestro corazón debe ser bajo la sabiduría divina, dice santiago 3; 14-15 que la envidia y celos traen tristeza y amargura, cuando conseguimos algo, bajo un ambiente hostil, no tendremos nada de que sentirnos orgullosos y estaremos faltando a la verdad (que dice la verdad), conseguir las cosas de esta manera es en lo que se basa la sabiduría terrenal. Quitarte a ti para ponerme yo.
Cuando alcanzamos nuestros propósitos de vida con esfuerzo, trabajando duro por todo, accionando siempre para Dios, nunca para los hombres , nos sentiremos plenos, llenos, grandes pero humildes, pues sabremos que lo que hemos alcanzado es una recompensa del Padre, por haber usado la sabiduría divina, descrito esta en santiago 3; 17-18.
Podemos querer más de lo que tenemos, por lo que tenemos que velar, es por la forma en que lo conseguimos, y como dice la ultima parte del versículo 2 del capitulo 4 de santiago, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Stg 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Debemos recordar que haciendo todo eso, no conseguimos más que soledad, creando barreras de comunicación cada vez más altas entre nosotros, dejando corazones muy lastimados de todos aquellos que afectamos con la errónea decisión de querer alcanzar nuestros objetivos, bajo la premisa del atropello, cuando hacemos esto, nos domina la sabiduría terrenal; para alcanzar en paz lo que necesitamos o lo que anhela nuestro corazón debe ser bajo la sabiduría divina, dice santiago 3; 14-15 que la envidia y celos traen tristeza y amargura, cuando conseguimos algo, bajo un ambiente hostil, no tendremos nada de que sentirnos orgullosos y estaremos faltando a la verdad (que dice la verdad), conseguir las cosas de esta manera es en lo que se basa la sabiduría terrenal. Quitarte a ti para ponerme yo.
Cuando alcanzamos nuestros propósitos de vida con esfuerzo, trabajando duro por todo, accionando siempre para Dios, nunca para los hombres , nos sentiremos plenos, llenos, grandes pero humildes, pues sabremos que lo que hemos alcanzado es una recompensa del Padre, por haber usado la sabiduría divina, descrito esta en santiago 3; 17-18.
Podemos querer más de lo que tenemos, por lo que tenemos que velar, es por la forma en que lo conseguimos, y como dice la ultima parte del versículo 2 del capitulo 4 de santiago, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
Stg 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
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