lunes, diciembre 10, 2007

Una vida larga y saludable

La Biblia tiene mucho que decir acerca de la voluntad de Dios en relación con nuestra vida aquí en la tierra: cómo vamos a vivir y por cuánto tiempo. Dios ha planeado para nosotros una buena y larga vida. Pero sin esa revelación, cuando lleguemos a los 60 ó 70, debemos empezar a disminuir nuestro paso y alistarnos para partir.

Nunca ha sido el plan de Dios que muramos jóvenes. Su voluntad es que vivamos el total de nuestros días. Ya es tradicional que se mencione el Salmo 90:10 en relación con la expectativa de vida del hombre. Dice: "Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos". Sin embargo, la mayoría de la gente no se da cuenta de que al leer solamente este versículo se le saca de contexto. Una nota al pie de página de otra versión bíblica da la siguiente exlicación:

Se da la autoría del Salmo a Moisés, quien está intercediendo ante Dios para que quitara la maldición que hacía obligatoria la muerte de todo israelita mayor de veinte años (cuando se rebelaron contra Dios en Cades-barnea) antes de alcanzar la tierra prometida (Num.14:26-35). Dice Moisés, en el Salmo, que la mayoría de ellos están muriendo a los setenta años. Esta cifra se ha tomado a menudo equivocadamente como un lapso de vida fijo para toda la humanidad. No se refería a cualquier persona, sino a aquellos israelitas que estaban bajo la maldición y solo durante aquellos cuarenta años. Setenta años nunca ha sido el lapso promedio de vida de la humanidad. Cuando Jacob, el padre de las doce tribus había llegado a los 130 años (Gen. 47.9) se quejaba de que no había llegado a los años de sus antecesores inmediatos. De hecho el mismo Moisés llegó a vivir 120 años, Arón 123, y Miriam muchos años más que Aarón, Josué llegó a 110 años. Nótese también que en el milenio una persona que muera a los 100 se considerará un niño (Isa. 65:20).

Aquí aprendemos que los israelitas que morían a los 70 estaban viviendo bajo la maldición causada por desobediencia. Según Gálatas 3:13 Jesús nos ha redimido y por lo tanto la maldición no es maldición para nosotros. Si hemos hecho a Jesús nuestro Señor, es nuestra la libertad de todo lo que esa maldición cause, eso incluye la enfermedad, la destrucción y la muerte prematura.

Así que no se haga de la idea fija de que solo va a vivir hasta los 70. Lo que Dios realmente dijo con respecto al lapso de vida del hombre se encuentra en Génesis 6:3: "Y dijo Jehová : No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años".

Piense en esto. Quiere decir que a los sesenta usted está en la mitad de su vida. No es el momento de empezar a disminuir su ritmo. Al contrario, afírmese en esta Sagrada Escritura y en otras como el Salmo 103:2-5: "Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca, de modo que te rejuvenezcas como el águila". Tome la decisión de disfrutar al máximo los muchos y productivos años que el Señor le ha prometido.

viernes, diciembre 07, 2007

No es un sueño imposible

Mucha gente afirma conocer a Dios, sin embargo, se le está privando de la clase de relación que Jesús realmente desea tener con ellos. Pueden recitar pasajes largos de las Escrituras e incluso algunos han pasado años en el seminario estudiando la Biblia. Se engañan al pensar: Oro y leo la Palabra todos los días, y considero que por ello permanezco en Jesús.

No comprenden lo que en realidad significa permanecer. Aunque leer, meditar y escuchar la Palabra de Dios es importante, estas cosas por sí mismas no lo convierten en una persona que “permanece”. Para serlo en verdad, no solo debe escuchar la Palabra, sino también es necesario guardarla.

Permanecer significa obedecer. Como dijo Jesús:

“El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él. El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Juan 14:21, 23; 15:10, 12).

La Palabra que verdaderamente vive en nosotros no es la Palabra que conocemos, sino la que hacemos. Santiago 1:22 nos dice que la gente vive engañada porque no son hacedores de la Palabra, sino únicamente oidores. 1 Juan 2:3-6 lo dice así: “En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: «Yo lo conozco», pero no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.

Si permanecemos en Jesús, viviremos como Él lo hizo: ¡en obediencia!

Jesús anduvo en el amor, obedeciendo a Dios en todo. Ni siquiera decía nada, salvo lo que el Padre le indicaba que debía hablar (Juan 12:49). Jesús vivió para cumplir la Palabra y el plan de su Padre y para obedecer (Juan 6:38).

¿Sabe cómo respondió Dios a esta obediencia? Le dio a Jesús su Espíritu sin medida (Juan 3:34). Como resultado de ello, Jesús venció a Satanás y destruyó sus obras a cada paso. En todas partes donde anduvo, Él hizo que los ciegos vieran, los paralíticos caminaran y los sordos oyeran; expulsó demonios y resucitó a los muertos.

No importa cuánto trate el mundo de convencernos de que es más emocionante pecar antes que obedecer a Dios, Jesús ha demostrado que no lo es. Él vivió la vida más apasionante de toda la historia. Obedecer a Dios no lo va a condenar a una vida de aburrimiento. La obediencia lo guiará hacia una vida de victoria y bendiciones tan emocionante como jamás usted ha podido imaginarse.

jueves, diciembre 06, 2007

Aquien temeré si conmigo estas

Dios, sálvame por tu nombre
y con tu poder defiéndeme.

2 Dios, oye mi oración;
escucha las razones de mi boca,


3 porque extraños se han levantado contra mí
y hombres violentos buscan mi vida;
no han puesto a Dios delante de sí.[d] Selah


4 Dios es el que me ayuda;
el Señor está con los que sostienen mi vida.


5 Él devolverá el mal a mis enemigos.
¡Córtalos, por tu verdad!


6 Voluntariamente sacrificaré a ti;
alabaré tu nombre, Jehová,porque es bueno,


7 porque él me ha librado de toda angustia
y mis ojos han visto la ruinade mis enemigos.

miércoles, diciembre 05, 2007

El secreto del valor

Cuando pienso en alguien de la Biblia que de veras conoció la bondad de Dios, siempre me viene a la mente David. Dios dijo que él era "un hombre conforme a su corazón" (1 Samuel 13:14; Hechos 13:22). En su juvenud, cuando cuidaba del rebaño en las colinas de Israel, David tenía comunión con Dios y había llegado a conocerle íntimamente. Él se dio cuenta de que Dios era amoroso, paciente y bondadoso. David sabía que Dios cuidaría de él, supliría lo que necesitara y lo libraría del peligro.

Esas experiencias inspiraron a David a escribir el Samo 23. Este salmo nos da un gran entendimiento de la bondad de Dios. Quizá usted lo haya recitado muchas veces. Quizá haya pensado que habla del cuidado de Dios por nosotros en el cielo. Pero en realidad este salmo nos revela lo que Dios quiere hacer por nosotros aquí en la tierra: el valle de sombra de muerte, donde está el diablo, nuestro enemigo.

Teniendo presente esto, lea el Salmo 23 y deje que le hable a su corazón de una manera nueva acerca de la bondad y el cuidado que Dios quiere mostrarle:

Jehová es mi pastor [que me alimenta, me guía y me protege], nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará [y restaurará] mi alma [mi vida]. Me guiará por sendas de justicia [para ser recto y justo ante Él, no por mis obras, sino] por amor de su nombre. Aunque ande en valle [oscuro y profundo] de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara [para proteger] y tu cayado [para guiar] me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando [desbordándose]. Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová [y en su presencia] moraré por largos días.

Cuanto más llegue usted a entender estas verdades, más podrá confiar en Dios en toda situación de la vida. Su confianza en Él le dará valor ante la timidez de otros.

Así fue la experiencia de David. La revelación del Salmo 23 lo llenó de confianza en Dios. Le infundió ánimo y valor en situaciones de peligro. En una ocasión, cuando un león atacó las ovejas, David no salió corriendo, sino que se enfrentó al león y lo mató con sus propias manos. Lo mismo hizo cuando apareció un oso.

Años después en su vida, cuando ninguno en Israel quería enfrentarse a Goliat, David fue el único que se animó a pelear contra él. ¿De dónde se armó David de valor? Él lo revela en 1 Samuel 17:37, donde dice: "Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo".

David no solo sabía de la bondad de Dios, sino también la había experimentado en su propia vida. Había visto las victorias que la bondad de Dios le había dado, y el solo pensar en eso le daba valor y ánimo.

Nosotros también podemos ser como David. Cuando más conozcamos la bondad de Dios y cómo opera en nuestra vida, más victorias tendremos para recordar. Cuantas más victorias podamos recordar, más difícil será para el diablo asustarnos y amedrentarnos. Recordaremos la victoria sobre el león y el oso de nuestra vida, y diremos: Qué bien. Hasta aquí me ha traído Dios, y sé que no va a defraudarme.

martes, diciembre 04, 2007

Dios sabe lo que es bueno

La religión se ha encargado de que la gente no tenga confianza en la bondad de Dios. La religión enseña que a Dios un día puede ocurrírsele que usted se enferme o que empobrezca.

Pero eso no es lo que enseña la Palabra escrita de Dios. Él no está confundido en cuanto al bien y el mal. Él sabe lo que significan la bendición y la maldición, y es el mismo significado que tienen para nosotros (porque hemos aprendido de Él).

En Deuteronomio 28 podrá leer las bendiciones y las maldiciones que Dios da al pueblo de Israel. En los versículos 11 al 13 Él resume las bendiciones:

Jehová te hará sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza y no por cola; estarás encima solamente, nunca debajo, si obedeces los mandamientos de Jehová, tu Dios, que yo te ordeno hoy; si los guardas y cumples.

Es obvio que Dios sabe lo que es bueno y lo que no es bueno para nosotros. Él sabe que es bueno que tengamos más que suficientes provisiones naturales en la vida. Sabe que si sembramos, es bueno que recojamos una gran cosecha. Sabe que si tenemos ganado, es bueno que se multiplique. Sabe que es bueno que nuestros hijos sean bendecidos y que todos estemos con buena salud.

Por otro lado, Dios sabe que no es bueno que estemos enfermos, oprimidos o temerosos, o que seamos pobres.

Es más, la palabra hebrea "shalom" que el Señor menciona tantas veces para bendecir a su pueblo, significa estar completo en espíritu, alma y cuerpo. Significa que no nos falta nada, que no hay nada dañado. Dios sabe que así es como deberían estar las cosas, y así es como Él las quiere; no solo para algunos cuantos de sus hijos, sino para todos. Como dice el Salmo 145:9: Bueno es Jehová para con todos.

lunes, diciembre 03, 2007

El clamor de un hombre

Esta es una revelación que la iglesia necesita hoy desesperadamente. Nosotros como cuerpo no le hemos expresado al mundo el amor de Dios. Les hemos dicho que Él es un ser moral, que tiene la razón, que es poderoso y cientos de cosas más. Pero hemos fallado en demostrarles eficazmente la verdad que puede cambiar sus vidas, que Él les ama.

Al ver la vida de Jesús es evidente que el comunicó amor más que cualquier otra cosa. su misión en la tierra fue expresar, es decir, encarnar y personificar el amor de Dios.

Él se fue al extremo para demostrarle hasta a los hombres más pecadores que Dios los amaba. Lucas 8 nos cuenta de una ocasión en que Jesús había predicado y ministrado todo el día y luego se subió a una barca y dijo: "Crucemos al otro lado del lago" (Lucas 8.22). No les dijo por qué quería ir allá, solo dijo nos vamos.

No fue un trayecto fácil. Les salieron al encuentro vientos huracanados tan fuertes que los discípulos pensaron que iban a morir, hasta que Jesús reprendió a la tormenta y la detuvo.

¿Sabe con quién se encontraron al llegar al otro lado del lago? Con un hombre tan lleno de espíritus malignos que nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas. Vivía de desperdicios y de restos humanos en los sepulcros, y se golpeaba y cortaba el cuerpo. Era un hombre que quería ser libre pero no podía.

Cuando aquel hombre vio a Jesús, corrió hacia Él, quizá con la intención de matarlo, pero al acercarse a Jesús quedó ante la presencia de Dios y aquellos poderes demoníacos tuvieron que postrarse.

En ese mismo instante y lugar, Jesús liberó al endemoniado de los sepulcros. Expulsó a los demonios y le puso en libertad.

Piense en los extremos a que fue Jesús para alcanzar a ese hombre. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué atravesó el lago si estaba tan cansado que se quedó dormido tan pronto zarparon? ¿Por qué estuvo dispuesto a pasar por la tormenta?

Estoy convencida de que fue porque Dios oyó el clamor de un hombre angustiado y le dijo a Jesús: "Ve a ayudarlo. No me importa que viva en los sepulcros, no me importa cuán atado esté por la perversión, no me importa su aspecto, su olor ni su conducta. Yo lo amo, por eso quiero que vayas donde está y lo hagas libre".

viernes, noviembre 30, 2007

La abundancia del corazón

En Mateo 12:34-35 dice: "¡Generación de vívoras!, ¿cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas".

Aquí Jesús nos dice que nuestras palabras revelan con qué hemos estado constantemente llenando nuestros corazones. A medida que llenemos nuestros corazones con la Palabra de Dios y la creamos, la fe se derramará en nuestras palabras. Esas palabras llenas de fe tienen poder y afectarán nuestras circunstancias.

Del buen tesoro de nuestros corazones, buenas cosas saldrán.

Si usted no tiene un buen tesoro almacenado en su corazón (si usted no está creyendo las cosas correctas) usted puede cambiar lo que cree. Simplemente vaya a la Palabra, vea lo que Dios dice de su situación y afirme: "Ese es el camino. Le hago honor a esa Palabra y hago lo que dice". Es así como usted introduce la Palabra en su corazón.

Al llenar su corazón con la Palabra de Dios se establece el Reino de Dios en su corazón. Ella le da las palabras del dominio de Dios.

En Mateo 6:22-23 Jesús dijo: "La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?" En otras plabras, en qué pone usted su atención es de vital importancia.

La entrada a su corazón es a través de sus ojos y oídos. El "ojo" de la fe ve la Palabra de Dios en vez de ver las circunstancias. Usted puede tener un "ojo" sano siguiendo las instrucciones de Dios: "Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23).

Lo que permitamos que entre a nuestros corazones afecta a todas las partes de nuestras vidas.

Si dedicamos tiempo a la Palabra hasta que inunde nuestros corazones, nos dice el Salmo 119:105 que será una lámpara a nuestros pies y una luz en nuestro camino. Pero si estamos llenando nuestros corazones con información mundana: viendo películas y televisión mundanas, leyendo libros y revistas mundanas; nuestros corazones no estarán llenos de luz. Con solo renovar nuestras mentes con la Palabra de Dios (Romanos 12:2), serán nuestros corazones inundados de luz.

A medida que usted renueva su mente con la Palabra, usted aprende a pensar como piensa Dios y tomará decisiones correctas, será bendecido. Es de lo que está hablando Mateo 6:33 cuando dice: "mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas".

Si Dios verdaderamente gobierna en su corazón, si Él es el Señor de su vida y usted hace lo que Él dice, entonces el reino de Dios (su dominio, presencia, poder, gloria y unción) fluirá continuamente de usted y ejercerá autoridad sobre las cosas que vengan en su contra. Ese es el plan de domino de Dios. Las palabras de autoridad son palabras de fe que salen del corazón.

jueves, noviembre 29, 2007

Más que un propósito de año nuevo

Esta es la época del año en la que muchas personas están haciendo buenos propósitos para el año nuevo. Para la mayoría estos buenos propósitos son sinceras intenciones de cambio. Desafortunadamente la mayor parte de esta gente no se da cuenta de que se están exponiendo al fracaso.

Un propósito de año nuevo promete traer alguna ganancia, pero carece del material necesario para producir esa ganancia. Cualquier propósito que trate de provocar una transformación mediante esfuerzos de la carne en vez del poder de Dios se expone al fracaso. Carece de substancia.

La victoria duradera nunca se gana mediante nuestra propia fuerza. El verdadero cambio y la victoria total ocurren solo cuando ejercitamos nuestra fe en el poder transformador de Dios: solo así.

Alguien comentaba en una ocacion -Soy graduada en entrenamiento personal e instructora de aeróbicos, y como tal a menudo me relaciono con gente que lucha contra la compulsión a comer demasiado u otras compulsiones. En su determinación por liberarse del yugo de estos hábitos destructivos, a menudo estas personas toman decisiones desesperadas. Siento pena y simpatía por ellas pues sé lo que es eso. Muchas veces estuve enfrascada en la misma lucha. Por más de la mitad de mi vida, estuve atada al hábito de comer demasiado. Estaba obsesionada con dietas y ejercicios. Perdí un total de 317 kilos en todos esos años en que estuve en el juego de pérdida y ganancia de peso. Hoy soy 100% libre y estoy gozando de la alegría que trae consigo esa libertad. Pero hubo una época en la que yo, al igual que muchos otros, empezaba cada año nuevo con nobles propósitos. Siempre esperaba que este año mi propósito fuera la solución; solo para verme otra vez fracasando y sintiéndome con el ánimo por los suelos-.

En teoría, los buenos propósitos suenan bien. En la práctica, sin embargo, se quedan cortos. Los propósitos desesperados no son otra cosa que métodos carnales que le hacen el juego a la estrategia engañosa de Satanás para que sigamos cayendo y frustrándonos hasta que al final perdamos toda esperanza de que seremos alguna vez libres.

Si Satanás puede hacer que usted siga en el ruedo de la carne, usando armas carnales para librar una guerra espiritual, Satanás puede vencerlo. Pero si usted va a tomar armas para luchar que no son carnales sino que vienen del poder de Dios, podrá derrotar al diablo y superar los hábitos destructivos en todas las áreas de su vida.

Jesús dijo que si somos constantes en su Palabra, conoceremos la verdad y la verdad nos hará libres. (Juan 8:31-32). Así que no deje que el diablo lo haga caer en la trampa con otro ciclo de fracaso y decepción haciéndole caer en la tentación de una "solución rápida". Existe una salida. Pero va a necesitar más que un propósito de año nuevo-: tendrá que tomar una decisión firme, de manera que ponga su fe y su esperanza en Dios.

Mientras usted siga en la Palabra y ponga su confianza en Dios para que Él lo haga conforme a la imagen de su Hijo, ese poder quitacargas, destructor de yugos de Jesús el Ungido y su unción lo liberarán de la esclavitud del peso y del peso de la esclavitud. Usted puede, con toda seguridad, poner su esperanza y su confianza en Él, porque cuando el Hijo lo hace libre, ¡usted es verdaderamente libre!.

miércoles, noviembre 28, 2007

Cómo prosperar de adentro hacia afuera

Lo admitan o no, a una gran cantidad de creyentes se les hace difícil creer —creer de verdad— que puedan prosperar económicamente. Usted les podrá mostrar lo que la palabra de Dios dice, los podrá saturar con las escrituras que demuestran que la voluntad de Dios para ellos es la prosperidad, y ellos van a estar de acuerdo con cada palabra.

Pero se irán a sus casas y seguirán viviendo en pobreza. Cuando ven esa montaña de cuentas por pagar, la economía que se derrumba y sus trabajos sin futuro, simplemente no pueden ver cómo Dios podría hacerlos prosperar. «Después de todo, ¿qué va a hacer Él? —se preguntan ellos— ¿Va ordenar que bajen billetes de los árboles?

¿Cómo Dios prospera a su pueblo? Es una buena pregunta que merece una respuesta, y usted la puede encontrar en 3 Juan 2. El anciano apóstol Juan escribe por inspiración del Espíritu Santo: «Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma».

Quiero que note algo. Esa Escritura no dice, «yo oro para que tú seas prosperado conforme prospera la economía o conforme tu jefe decida ascenderte de puesto»; sino que dice «oro para que seas prosperado, así como prospera tu alma». Es ahí donde la mayoría de los creyentes se equivocan en cuanto a la prosperidad económica. Se concentran en las situaciones externas, pensando que es ahí donde están sus esperanzas. Pero Dios no trabaja de afuera hacia dentro, sino de adentro hacia afuera.

Él lo bendecirá a usted materialmente conforme su alma prospere en su Palabra. Luego, cuando las semillas de la prosperidad hayan sido sembradas en su mente, en su voluntad y en su corazón, y cuando usted deje que esas semillas broten, entonces producirán una gran cosecha material no importa cuán malas estén las condiciones alrededor de usted.

Santiago 1:5-6 dice: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra».

No obstante, permítame advertirle una vez más. No se trata de leer unos cuantos versículos cada día y esperar ser prosperado. Sino que estamos hablando de escudriñar la Palabra y meterse en ella hasta que el Espíritu Santo empiece a hablarle y hasta que usted desarrolle una fe inconmovible. Eso no es algo que sucede de la noche a la mañana. Como agricultor espiritual, usted debe sembrar, deshierbar y regar la Palabra en su corazón. Va a tomar tiempo y esfuerzo, pero créame, la cosecha bien valdrá la pena.

martes, noviembre 27, 2007

Impacta a Dios con tu fe

Imagínese lo que es tener suficiente fe como para impresionar a Dios. ¿Le parece eso algo exagerado? En Mateo 8, un centurión (oficial al mando en el ejército romano) vino a ver a Jesús para interceder por su siervo quien estaba enfermo y atormentado.

Cuando Jesús se ofreció ir a la casa del centurión y sanar al siervo, el oficial respondió: "Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará" (verso 8).

Este era un hombre que conocía el poder de las palabras. Después de todo, él era un oficial en el ejército. Cuando el hablaba, todos le prestaban atención y hacían lo que él ordenaba. En este caso, Jesús hizo también lo que el centurión le pidió.

¿Por qué respondió Jesús con tanta rapidez? Porque las palabras de aquel hombre estaban llenas de fe.

En más, al oír la respuesta del centurión, Jesús se asombró y dijo: "De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe" (versículo 10).

La fe que tanto impresionó a Jesús fue que el centurión estuvo dispuesto a creer sin pedir alguna señal espectacular o algún milagro del cielo. La Palabra era lo único que él necesitaba para creer que Jesucristo podía sanar a su siervo. “Solamente di la palabra…”, dijo el centurión. Y en aquella misma hora su siervo fue sanado.

lunes, noviembre 26, 2007

El amor nunca deja de ser

Estoy seguro de que usted no desea caer en eso; yo tampoco. Pero podemos evitarlo. ¿Cómo? Tenemos que darle prioridad al mandamiento de amar en nuestra vida. En lugar de ponernos a pensar cuánto nos han ofendido, pensemos en en el amor de Dios por nosotros y en todo lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. Evitaremos la discordia si ponemos en práctica nuestro amor por el Señor.

Si alguien le saca de quicio, diga: “No puedo altercar con esa persona, no importa lo que haya hecho. Estaría desobedeciendo al Comandante en Jefe. Estaría irrespetando al Dios que amo”.

Si una vez que haya dicho esas palabras aún se siente tentado a decir algo feo, ¡cierre la boca! No deje salir las palabras de ira y discordia de su corazón. Santiago 3:6 dice que esas palabras son como astillas que el infierno mismo utiliza para incendiar todo su ser. Así que no las diga; no empiece el fuego.

En lugar de eso, dé un paso de fe y responda en amor. Haga y diga lo que el amor haría y diría: “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas y el conocimiento se acabará” (1 Corintios 13:4-8).

Cuanto más practique el mandamiento de amar, más cimentado y arraigado estará en el amor. Y sin que se dé cuenta, andar en amor dejará de ser un mandamiento. Se convertirá en un honor, un privilegio y un gozo. No querrá vivir de ninguna otra manera. La semilla del amor estará creciendo en usted. Estará cimentado y arraigado en el amor. Empezará a conocer el amor de Dios, y al Dios de amor.

Si continúa andando en amor, cada día que salga de su casa estará rebosando un poco más de la presencia del Señor. Cada día estará viviendo más la vida a la que fue llamado y para la cual fue creado: ¡una vida llena de la plenitud de Dios!

viernes, noviembre 23, 2007

¿Puede el enemigo llevarle cautivo?

“Bien, hermano –dirá usted–. Pero no puedo evitar el ofenderme cuando alguien me trata mal. Dios lo sabe. Además, esas advertencias contra la contienda están en al Antiguo Testamento. Como cristianos estamos bajo el Nuevo Pacto; estamos bajo la gracia. Las cosas son diferentes ahora”.

De acuerdo, y gracias a Dios que son diferentes. Tenemos la sangre de Cristo que nos limpia del pecado y la iniquidad. Hemos nacido de nuevo y se nos ha impartido la naturaleza de Dios. Ya no tenemos que ser esclavos del diablo. Somos diferentes, pero el pecado no ha cambiado.

El pecado es tan pecaminoso como siempre. La discordia es tan peligrosa ahora como lo fue cuando se escribió el libro de Proverbios. Si tiene dudas, mire lo que dice Romanos 13:13. Ahí se nos insta a que “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y libertinaje, no en contiendas y envidia”.

Ese versículo no solo nos advierte, como creyentes neotestamentarios, a dejar la contienda, sino que pone a esta con muy mala compañía. La cataloga junto con la lujuría y la borrachera. 1 Corintios 3:1-3 confirma esa perspectiva. Ahí el apóstol Pablo les dice a los creyentes de Corinto que debido a la discordia no habían podido madurar y seguían siendo carnales (o mundanos). Él escribe: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, no alimento sólido, porque aún no erais capaces; ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales. En efecto, habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales y andáis como hombres?”

¡Imagínese tal cosa! Debido a la discordia entre ellos, el apóstol Pablo no podía enseñarles el alimento sólido de la Palabra. La congregación había descendido a tal condición espiritual que estaba funcionando como un grupo de incrédulos y mundanos.

La discordia hará lo mismo entre nosotros hoy en día. Entorpecerá nuestros sentidos espirituales. No nos dejará escuchar la voz de Dios. Si hay discordia entre nosotros o si nos sentimos ofendidos por alguien, si no nos arrepentimos y arreglamos las cosas, terminaremos diciendo: “Dios nunca me oye ni me habla”.

Tenga presente que Dios nunca deja de hablarnos; Él no es un Padre ausente. Siempre está hablándonos, aconsejándonos, animándonos y edificándonos. Pero no podemos verlo así cuando hay discordia entre nosotros.

Mire otra vez la última parte de ese versículo. Dice que el diablo tiene cautivos a los que son amigos de contiendas y discordias; son sus títeres.

Eso es algo muy serio y debemos tener presente que puede pasarnos lo mismo. Si andamos en contienda y discordia, si peleamos por poder y control o si nos ofendemos porque no nos tratan bien, terminaremos siendo cautivos del diablo. Nos pondrá a trabajar para él con solo tirar de la cuerda de la discordia. Y cuando lo haga, perderemos los estribos por cualquier cosa sin darnos cuenta, y terminaremos siendo sus siervos.

jueves, noviembre 22, 2007

Evite la discordia como si fuera una serpiente venenosa

No sin razón se nos dice en Efesios 4:26-27: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”.

Dar lugar al diablo en nuestra vida por medio de la ofensa y la discordia, es como abrirle la puerta para que entre a robarnos la Palabra; y la Palabra es la que nos sana, nos protege, nos libra de la maldición y nos traslada a una vida de bendición. Y lo más importante: la Palabra es la que nos arraiga y nos cimenta en el amor de Dios.

Si de veras entendiéramos el mal que causa la discordia, la evitaríamos como a una serpiente venenosa; no tendríamos nada que ver con ella. Pero la mayoría de los creyentes nunca ha considerado seriamente lo que la Biblia dice acerca de la discordia, nunca ha dado importancia a versículos como:

Proverbios 10:12: “El odio despierta rencillas, pero el amor cubre todas las faltas”.

Proverbios 15:18: “El que es iracundo provoca contiendas; el que es paciente las apacigua”.

Proverbios 16:27-28: “El hombre perverso cava en busca del mal; en sus labios hay como una llama de fuego. El hombre perverso promueve contienda, y el chismoso separa a los mejores amigos”.

Proverbios 17:14: El que inicia la discordia es como quien suelta las aguas, ¡abandona, pues, la contienda, antes que se complique!

La palabra que se traduce “contienda” o “discordia” implica falta de armonía, desacuerdo, lucha por la superioridad o por un puesto. La discordia, la contienda, surge cuando uno teme que alguien se va a aprovechar de uno. La discordia dice: tengo que pelear por lo que es mío.

Los creyentes (persona que cree en Dios) que han alcanzado cierto grado de madurez espiritual saben que es mejor no pensar de esa manera. Saben que es mejor no ponerse a pelear cuando alguien les dice algo para ofenderlos. Espiritualmente, son lo suficientemente maduros como para ponerse a discutir con el pastor por algo que dijo, aunque no estén de acuerdo con él.

Así que el diablo los sorprende; les envía un diácono, que parece muy piadoso, quien se les acerca sigilosamente y les dice: “¿qué opina usted de la decisión del pastor en cuanto a ese programa? ¿En realidad cree usted que él tomó la decisión correcta?”

El creyente (persona que cree en Dios) sabio cortará esa conversación ahí mismo; rehusará ponerse a discutir (aun mentalmente) sobre la decisión del pastor; reconocerá que el diablo está tratando de causar división en la iglesia, y por eso pondrá fin a esa discordia ahí mismo. Él dirá: “Mire, hermano. Yo apoyo al pastor y a la iglesia, y estoy entregado a Cristo. No sé por qué el pastor tomó esa decisión, pero ya lo hizo; así que es mejor que estemos unidos y lo apoyemos. Es más, ¿por qué no oramos por él en este momento?”

Esa clase de reacción pone coto a la contienda y pone en movimiento el amor de Dios.

miércoles, noviembre 21, 2007

INICIE CON UNA SEMILLA

Usted quizá diga: “Bueno. La verdad es que no sé cómo podría pasar eso. No veo cómo la plenitud de Dios podría ser una realidad en mi vida”.

Pues, si leemos el pasaje de Efesios 3: 14-21, nos daremos cuenta de que ahí dice exactamente cómo ser llenos de la plenitud de Dios. Debemos estar arraigados y cimentados en su amor. Debemos cultivar tal conocimiento y experiencia del amor de Dios que empezamos a comprender todo su alcance.

Como Dios es amor, cuando conocemos y vivimos su amor plenamente, estamos dando a conocer a Dios en su plenitud.

Sin embargo, ese conocimiento pleno del amor de Dios no nos cae del cielo como por arte de magia, si no que debe crecer en nosotros. Y, al igual que todas las cosas que crecen, debe empezar con una semilla. Esa semilla es el mandamiento de amar que encontramos en Mateo 22: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente… . Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (versículos 37 y 39).

Como creyentes nuevos, cuando leemos ese mandamiento de amar por primera vez, tenemos muy poco conocimiento al respecto. Pero al empezar a meditar en este mandamiento, a confesarlo y a ponerlo en práctica en nuestra vida, empieza a arraigarse en nuestro corazón y en nuestra mente. Y si seguimos adelante, llegaremos a estar tan cimentados en este mandamiento que empezaremos a juzgar nuestra vida por lo que éste dice.

Entonces, por ejemplo, si alguien nos dice algo feo, en lugar de responder de una manera fea, empezamos a buscar el modo de guardar el mandamiento para responder en amor.

Cuanto más nos sometemos al amor, más crece y se fortalece la revelación del amor de Dios en nosotros. Nuestro conocimiento de ese amor aumenta y, como resultado, nuestras vidas serán más y más llenas de la plenitud de Dios.

martes, noviembre 20, 2007

Todo es posible si puedes creer

¿Qué le está diciendo el Espíritu de Dios hoy? ¿Qué le está diciendo acerca de su desarrollo espiritual, de su familia y de sus finanzas? Si usted está pasando por alguna dificultad, ¿le ha Él hablado alguna palabra de victoria?

Como hijo de Dios nacido de nuevo usted debería saber la respuesta a esas preguntas.

Considere por un momento lo que sería su vida si usted fuera lleno del amor de Dios. ¿Qué pasaría si usted estuviera rebosando de la presencia de Jesucristo todos los días cuando sale de su casa? ¿Qué pasaría si pudiera vivir en la plenitud del amor, de la sabiduría y del poder de Dios?

Si usted se encuentra en esa situación, voy a ser franco con usted. Es mejor que busque a Dios y le pregunte lo que usted debe hacer. Es mejor que guarde silencio y ponga atención a lo que Él tenga que decirle. Es mejore que se despoje del temor y empiece a confiar en Dios, porque si no, el diablo se va a aprovechar al máximo de usted.

Sin duda, su vida sería asombrosa.

Sin embargo, esa clase de vida sobrepasa las aspiraciones que la mayoría de los creyentes tienen. Muchos hasta pondrían en tela de juicio que tal vida sea posible. No creen que nadie en esta vida pueda alcanzar tal nivel espiritual.

Sin embargo, de acuerdo al Nuevo Testamento, están equivocados. En sus páginas vemos que esa es exactamente la clase de vida que los creyentes están llamados a vivir. Es la clase de vida que el apóstol Pablo tenía presente cuando, por inspiración del Espíritu Santo, escribió la oración de Efesios 3:14-21:

Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo (de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra), para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

No hay duda de que Pablo creyó que era posible para los hijos de Dios pueden ser llenos de su plenitud. Él confiaba en que el poder de Dios podía hacer (por el gran poder del Espíritu Santo que habita en nosotros) más de lo que nuestro pequeño cerebro pudiera imaginarse.

Pablo sabía, por revelación divina, que Dios puede glorificarse por medio de nosotros.

Todo es posible si puedes creer

lunes, noviembre 19, 2007

En olor fragante a Dios

Sed, pues, imitadores de Dios[a] como hijos amados.
2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

3 Pero fornicación y toda impureza o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos.

4 Tampoco digáis palabras deshonestas, ni necedades, ni groserías que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.

5 Sabéis esto, que ningún fornicario o inmundo o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

7 No seáis, pues, partícipes con ellos,

8 porque en otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz[i]

9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),[

10 comprobando lo que es agradable al Señor.

11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas,[m] sino más bien reprendedlas,

12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.

13 Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas, porque la luz es lo que manifiesta todo.

14 Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes,
y levántate de los muertos,
y te alumbrará Cristo
.

15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,

16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,

19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

viernes, noviembre 16, 2007

30 Principios para la vida (ultima parte)

Principio #21
La obediencia siempre trae bendición consigo. Lucas 11:28

Principio #22
Andar en el Espíritu es obedecer las indicaciones iniciales del Espíritu. Hechos 10:19

Principio #23
Jamás podremos superar a Dios en generosidad. 2 Corintios 9:8

Principio #24
Vivir la vida cristiana es permitir al Señor Jesús vivir su vida en y por medio de nosotros. Gálatas 2:20

Principio #25
Dios nos bendice para que nosotros podamos bendecir a otros. Efesios 4:28

Principio #26
La adversidad es un puente que nos conduce a una relación más profunda con Dios. Filipenses 3:10-11

Principio #27
No hay nada como la oración para ahorrar tiempo. 2 Tesalonicenses 3:1

Principio #28
Ningún creyente ha sido llamado a transitar solitario en su peregrinaje de fe.
Hebreos 10:24-25

Principio #29
Aprendemos más en nuestras experiencias por el valle de lágrimas que en las de la cumbre del éxito. Santiago 5:10

Principio #30
El deseo ferviente del regreso del Señor nos mantiene viviendo productivamente. Apocalipsis 22:11

jueves, noviembre 15, 2007

30 Principios para la vida (segunda parte)

Principio #11
Dios asume toda la responsabilidad en cuanto a nuestras necesidades, si lo obedecemos. Job 42:7-17

Principio #12
La paz con Dios es fruto de nuestra unidad con Él. Salmo 4:8

Principio #13
Escuchar a Dios es esencial para andar con Él. Salmo 81:8

Principio #14
Dios actúa a favor de quienes esperan en Él. Isaías 64:4

Principio #15
El quebrantamiento es el requisito de Dios para que seamos útiles al máximo. Jeremías 15:19

Principio #16
Todo lo que adquirimos fuera de la voluntad de Dios termina convirtiéndose en cenizas. Ezequiel 25:6-7

Principio #17
De rodillas somos más altos y más fuertes. Daniel 6:10-11

Principio #18
Como hijos del Dios soberano, jamás somos víctimas de nuestras circunstancias. Oseas 3:4-5

Principio #19Todo aquello a lo que nos aferremos, lo perderemos. Amós 6:6-7

Principio #20
Las decepciones son inevitables; el desánimo es por elección nuestra.
Habacuc 3:17-19

miércoles, noviembre 14, 2007

30 Principios para la vida (primera parte)

Principio #1
Nuestra intimidad con Dios, que es su prioridad para nosotros, determina el impacto que causen nuestras vidas. Génesis1:26

Principio #2
Obedezcamos a Dios y dejemos las consecuencias en sus manos. Éxodo 19:5

Principio #3
La Palabra de Dios es ancla inconmovible en las tormentas. Números 23:19

Principio #4
Estar conscientes de la presencia de Dios nos da energías para desempeñar nuestro trabajo. Deuteronomio 20:1

Principio #5
Dios no nos demanda que entendamos su voluntad, sino que la obedezcamos aunque nos parezca poco razonable. Josué 3:8

Principio #6
Cosechamos lo que sembramos, más de lo que sembramos, después de sembrarlo. Jueces 2:1-4

Principio #7
Los momentos sombríos durarán solo el tiempo necesario para que Dios lleve a cabo su propósito en nosotros. 1 Samuel 30:1-6

Principio #8
Libremos nuestras batallas de rodillas y siempre obtendremos la victoria.
2 Samuel 15:31

Principio #9
Confiar en Dios quiere decir ver más allá de lo que podemos, hacia lo que Dios ve.
2 Reyes 6:17

Principio #10
Si es necesario, Dios moverá cielo y tierra para mostrarnos su voluntad.
2 Crónicas 20:12

martes, noviembre 13, 2007

Manifiestas son las obras

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia.

Perfecto serás delante de Jehová, tu Dios.

Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Perfecto serás delante de Jehová, tu Dios.

Referencia Biblica:
Deuterionomio 18: 10-13
Galatas 5: 19-23
Deuterionomio 18:13

viernes, noviembre 09, 2007

El Espiritu Santo

Después de su resurrección, Jesús dijo a los discípulos que se quedaran en Jerusalén y esperaran. Aunque habían vivido con el Señor y le habían servido por tres años, se requería algo más antes de que pudieran realizar la obra de Dios. Necesitaban la presencia divina, el Espíritu de Dios, que les equiparía y daría poder para cumplir con su tarea divina.

¿Qué es el Espíritu Santo? Él es Dios el Espíritu –la tercera persona de la Trinidad, en la misma posición y relación con Dios el Padre y Dios el Hijo. Jesús hablaba las palabras de Su Padre, y buscaba glorificar a Dios; igualmente, el Espíritu habla solamente lo que Él oye, y Su propósito es glorificar a Cristo (Juan 16:13, 14). Él es el cumplimiento de una promesa hecha por Dios a todos los que han puesto su fe en Jesús como Salvador.

El Espíritu viene de parte de Dios en el nombre de Jesús como un regalo para todos los creyentes. Cuando una persona pone su fe en Cristo como Salvador, se convierte en una nueva creación; es ahora hija de Dios, y el Espíritu Santo mora en ella.

¿Cuál es el propósito del Espíritu? Jesús lo llamó nuestro Consolador, que nos enseña y nos recuerda lo que hemos aprendido (Jn. 14:26). Es nuestro compañero constante, que está siempre con nosotros (Jn. 14:16). Él procura transformarnos a la semejanza de Cristo en nuestras actitudes y prioridades, y en nuestra mente y conducta.

Algunos cristianos han creído erróneamente que el Espíritu es una fuente de poder, en vez de ser una persona divina. Él es Dios el Espíritu, y Su presencia dentro de nosotros es clave para poder obedecerle.

miércoles, noviembre 07, 2007

Lo alto, lo bajo.

La siguiente crónica del escritor cubano Luis Bernal Lumpuy es la tercera del diario de su viaje por tierra desde Costa Rica hasta los Estados Unidos de América en marzo del 2007:

«Salimos a las dos de la tarde de la estación de autobuses de Tapachula, en la frontera sur de México, con destino a Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas. A lo largo de la excelente autopista hay muchos poblados pintorescos.

»Casi al anochecer el autobús comenzó a subir por una carretera serpenteante entre montañas selváticas, con abismos exuberantes. Es un paisaje más espectacular de lo que he visto tantas veces en el Cerro de la Muerte, en la carretera de Costa Rica a Panamá, y de lo que vi una vez en las Montañas de Fuego del Timanfaya, en Lanzarote, Islas Canarias.

»La angosta carretera va subiendo hacia las cumbres, y el motor del autobús se esfuerza por llevarlo lentamente, mientras abajo se contemplan los abismos profundos cubiertos de bosques. El paisaje impresionante de esa zona provoca en algunos admiración y en otros miedo.

»El ascenso duró más de media hora, y después, poco a poco, el autobús fue bajando hacia el valle. Doce horas más tarde, cuando despuntaba el alba, nos acercamos a la portuaria ciudad de Veracruz, frente al Golfo de México.

»Ese panorama de la naturaleza virgen, de las cumbres y de los abismos, me ha llevado a considerar algo parecido en nuestra vida. Cuando, después de un largo esfuerzo, llegamos a la cúspide de nuestros éxitos y hazañas personales, es bueno que volvamos la mirada a los abismos insondables de nuestras debilidades y pasiones que pueden llevarnos al fracaso. Y es también importante que, al llegar al valle de la vida real en que nos relacionamos con nuestros semejantes, recordemos que no siempre vamos a estar en la cumbre, y las alturas no deben hacernos arrogantes.

»No debemos menospreciar a los más pobres ni envidiar a los más ricos. No debemos considerar como inferiores a los que saben menos ni adorar a los que saben más. Unos y otros pueden alcanzar las cumbres y despeñarse también por los abismos. Y sobre todo necesitamos en las cumbres pensar en quienes permanecen en el valle, y comprenderlos y amarlos a pesar de nuestras diferencias.» 1

Bernal Lumpuy tiene razón, no sólo porque lo ha aprendido por experiencia, sino también porque la Palabra de Dios apoya ese punto de vista de principio a fin. Dios nunca ha tolerado la arrogancia. Al contrario, la considera, en sentido negativo, como un complejo de superioridad, es decir, un mal del que necesitamos curarnos.

Una de las formas más eficaces de curarnos de ese mal es reconocer cuán insignificantes somos a la luz de la grandeza de Dios, tal como nos lo recuerda el Salmo 95. Allí el salmista, tal vez luego de un viaje parecido al del poeta Bernal Lumpuy, nos anima a que aclamemos a Dios:

Porque el Señor es el gran Dios,
el gran Rey sobre todos los dioses.
En sus manos están los abismos de la tierra;
suyas son las cumbres de los montes.
Suyo es el mar, porque él lo hizo;
con sus manos formó la tierra firme.
Vengan, postrémonos reverentes,
doblemos la rodilla
ante el Señor nuestro Hacedor. 2

martes, noviembre 06, 2007

Cuando te sientes….Llama

Teléfonos de Emergencia


Son más efectivos que el 911.

Cuando te sientes…. Llama:

Triste ...........................................................Juan 14
Pecador o que haz pecado .........................................Salmo 51
En peligro inminente .............................................Salmo 91
Que la gente te ha fallado............................. ..........Salmo 27
Que Dios esta lejos de ti ........................................Salmo 139
Necesidad de estimular tu fe .................................... Hebreos 11
Solo y temeroso ................................................. Salmo 23
Preocupado .......................................................Mateo 8:19–34
Herido y criticado ...............................................1 Corintios 13
Con dudas de la cristiandad ...................................2 Corintios 5:15-18
Fuera de lugar ..................................................Romanos 8:31-39
Necesitado de paz ...............................................Mateo 11:25-30
A Dios más pequeño que el mundo .................................Salmo 90
La necesidad de Cristo como tu seguro ...........................Romanos 8:1-30
Si sales de viaje ...............................................Salmo 121
La falta de valor para realizar una tarea ............... .......Josué 1
Abrumado por tus inversiones bancarias y en la Bolsa de Valores ...............Marcos 10:17-31
Deprimido .......................................................Salmo 27
Tus cuentas bancarias en ceros, .................................Salmo 37
Perdida tu fe en la humanidad ...................................2 Corintios 13
Que las personas no son amigables ...............................Juan 15: 12-27
Perdida tu esperanza, ...........................................Salmo 126
Que no hay justicia .............................................Salmo 19
Sin frutos en tu vida ...........................................Juan 15
Necesitado del secreto de la felicidad ..........................Colosenses 3:12-17
Con una gran oportunidad o haz descubierto algo .................Isaías 55
Sin saber como actuar ...........................................Romanos 12
Que tu salario es bajo ..........................................Mateo 20: 1-16

OTROS NUMEROS

Para enfrentar el miedo Salmo 3
Para seguridad Salmo 121:3
Para certidumbre Marcos 8:35-36
Para reafirmarte Salmo 145:18

Todos estos números son directos
No se requiere asistencia de la Operadora
Todas las líneas están disponibles las 24 horas del día.

Cuando crees que todo ha fallado, solamente dile a tu Padre:
Padre Mio que estas en los cielos, tu eres grande y maravilloso, tu eres magnifico y El Rey del Universo solo quiero decirte que confio en Ti y en nadie mas haz tu voluntad en mi y perdona mis fallas y ayudame a entenderlas para no cometerlas mas, Gracias mi señor.

ALIMENTA TU FE Y LA DUDA MORIRA DE HAMBRE!

viernes, noviembre 02, 2007

Un grito desesperado

Un día atrás de ayer, peque, la noche de ayer, peque, y ahora ¿me consumiré en mi pecado? Que vida estoy viviendo si te confieso y solo de labios, pues mis hechos están lejos de ti.

Se consumen los que a mi lado están, pero por mi falta de entrega no he podido hacer nada por ellos, quiero romper las cadenas que atan, he dispuesto mi vida para entregarla en sacrificio delante de ti, pero no encuentro el camino para hacerlo.

Leo las escrituras pero no entiendo, escudriño, pero caigo en el vació del estar contigo pero no junto a ti, yo se que estas, de alguna manera se que estas, necesito que me saques esto, estoy desesperado.

En una ocasión Pablo dijo que no hacia lo que quería, sino todo lo contrario, muchos nos hemos visto en esta situación, deseamos hacer lo bueno mas hacemos lo malo, nos dejamos llevar por las circunstancias, por lo que se mueve a nuestro alrededor.

Si que diciendo el angustiado “sacame, oh Dios de esto, sea yo el esposo que tu has dispuesto que sea, conforme a como esta escrito para mi novia, sea yo el hijo que conforme esta escrito para mi madre, sea yo conforme a como esta escrito para mi prójimo, pues todos esperan ver eso en mi.

Llena mi vida de tu presencia, no dejes un solo rincón de este ser sin ser lleno de ti, pues verdaderamente te necesito tanto, tanto, que sino fuera por tu gracia, no se que seria de mi.

Ya no solo quiero decir te amo con palabras, pues no solo de palabras sabemos que existes, sino por tus hechos, que aunque en ocasiones nos parece no estar en nuestro favor, llenas nuestras vidas con la satisfacción de tu propósito.

Se mi Dios que ellos verán tu gloria manifiesta en mi, pero no tardes pues, ya no solo están desesperados.”

Escrito esta que no me dejaras, ni me desamparas. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.

De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

miércoles, octubre 31, 2007

¿Eres bienaventurado?

Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora, pues él dijo: «No te desampararé ni te dejaré».

Así que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre».

Hebreos 13:5-6

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los que lloran, porque recibirán consolación.

Bienaventurados los mansos, porque recibirán la tierra por heredad.

Bienaventurados los que tienen hambrey sed de justicia, porque serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios.

Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecenpersecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados seréis cuando por micausa os insulten, os persigan y digantoda clase de mal contra vosotros,mintiendo.

Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de vosotros.
Mateo 5: 3-12

martes, octubre 30, 2007

Busque la justicia

Mateo 6:25

Por tanto, os digo no os afanéis por vuestra vida qué habéis de comer o vestir.

Habla acerca del afán y Jesús enseña acerca de confiar en El, de confiar en sus promesas y su Palabra.

33 Mas buscad primeramente l reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas.

Quiere decir que Dios tiene un reino, pero dentro de ese reino, opera un principio muy valioso llamado justicia. Una cosa es que usted diga: “Voy a hacer que el reino me bendiga”, y otra es poner a funcionar la justicia del reino de Dios. El es justo, ¿usted confía en la justicia de Dios? ¿Cómo es la justicia de Dios? ¿La conoce? ¿Cómo opera? Dios es bueno, pero ¿cómo es El? Le da a cada quien de acuerdo a lo que le toca, pero eso es muy general. Tarde o temprano usted va a necesitar que Dios haga justicia en su vida a favor suyo. Dios me comenzó a revelar la segunda parte, que es la justicia que Dios hace, la justicia en las manos de Dios y hay una justicia que está en sus manos.

Buscad primeramente el reino… Sea un buscador del reino. En lugar de estar buscando cosas raras en Internet, busque el reino. En lugar de estar buscando novia, busque el reino. Haga que el reino lo siga, que se establezca. Jesús les enseñó: “pidan”. Venga a nosotros tu reino. Esto se pide. ¿Cuántas veces ha pedido: “Señor, establece tu reino en mi vida?”.

Busque la justicia. Le voy a hablar ahora de justicia, y cómo opera. ¿Sabe que tiene que ver con usted y con sus hijos? ¿Sabe que tiene el poder de pagarle de acuerdo a sus actos? ¿Que tiene su propia luz, que resplandece de tal manera que la verdad se evidencie?

Salmo 103:6
Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia.

¿Qué tal esto para cuando las cosas están duras? Dios dice que Él hace justicia y derecho para todos los que padecen violencia. ¿Cuántos han sido víctima de la violencia? Debemos decirle al Señor que haga justicia, que creemos en su justicia.

Lucas 18:1
También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar.

Debemos ser insistentes. En el reino de Dios, el insistente es el que logra mucho, pero el débil, el que se rinde, el derrotado ese no va a lograr nada. El que dice: “Ahorita me respondes”, no puede llegar con Dios así. El principio es el siguiente: no desfallecer. El problema es cuando lo hacemos, cuando dejamos de creer insistentemente acerca de algo. La justicia de Dios tiene que ver con nuestra fe, con ver realizado lo que esperamos.

viernes, octubre 26, 2007

Luchando contra la Violencia dentro de la Familia

Toda persona tiene expectativas respecto a su futuro y a la vida que quiere forjar para sí misma, así como los valores, principios y creencias que quiere transmitir a sus seres queridos. Deseamos ser felices y esperamos ir avanzando hacia lugares y situaciones mejores que las que ocupamos actualmente.

Si deseamos ser felices, si muchas personas quieren ser mejores, si el conflicto es desagradable para una mayoría de individuos, ¿por qué encontramos tanta violencia, tanta ansiedad, temor e ira en la vía pública, en las carreteras e, inclusive, detrás de las puertas cerradas de los hogares?

Violencia está definida por la Organización Mundial de la Salud como “cualquier acto que produzca o pueda producir daños o sufrimientos físicos, sexuales o mentales, incluidas las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada

Dentro del marco familiar, es fundamental diferenciar entre cuatro tipos fundamentales de violencia que pueden tomar lugar en el interior de los hogares:

1. La violencia física es un cáncer que está carcomiendo familias, vecindarios y comunidades enteras.

2. Existe la violencia psicológica, la cual consiste en el daño, amenaza o coerción de la identidad, seguridad y estabilidad emocional de otra persona.

3. La violencia por negligencia es, muchas veces ignorada, porque el agresor o agresora “no hace nada”. Negligencia consiste en permitir, de forma pasiva, que otra persona permanezca sin recibir el sustento para las necesidades básicas de su sano desarrollo.

4. Finalmente, la violencia patrimonial consiste en ejercer el poder económico y material para dominar a otra persona, es decir, generar una situación de dependencia material y de injusticia respecto a bienes que legalmente deberían ser compartidos.

Medidas que podemos tomar contra la violencia familias:

-Evalúe su vida familiar
-Busquen, como familia, alternativas de intercambio emocional
-Aléjese de situaciones que salgan de su control
-Infórmese sobre temas de violencia y sobre la forma en la que su comunidad busca enfrentar el problema


Finalmente, recuerde que, como seres humanos, nos necesitamos unos a otros. Ame a su familia y a los suyos: déles su lugar. Y si le resulta difícil reconocer en qué momentos usted, o alguien a quien usted ama, se comporta en forma violenta, no dude en buscar consejo de alguna persona especializada en el tema. La búsqueda de soluciones integrales, desafiantes y profundas es parte fundamental de apostar por la paz… y todos tenemos mucho por ganar.

jueves, octubre 25, 2007

La poderosa espada de la fe

La Biblia es el libro más poderoso de toda la historia. Por ser inspirada divinamente, la Palabra de Dios nos ayuda a conducirnos con éxito en la vida cristiana. Pero, ¿de qué manera nos es beneficiosa la Biblia? Segunda a Timoteo 3:16 dice que "toda Escritura es útil para…"

1. Enseñar. Cuando leemos la Palabra de Dios, aprendemos más sobre Él. La Biblia enseña cómo se cruzan Su gracia y Su justicia, y también cómo puso a Su Hijo Jesús en esta tierra como un sacrificio.

2. Redargüir. Cuanto más leamos la Biblia, más la entenderemos. Después, el Espíritu Santo nos hará recordar las áreas de nuestra vida que enturbian nuestra relación con Dios.

3. Corregir. El Espíritu de Dios no nos convence de pecado simplemente; Él quiere corregir las áreas pecaminosas que hay en nuestras vidas.

4. Instruir en justicia. Cada vez que leemos la Biblia, Dios puede revelarnos nuevas verdades. Cuando leemos Su Palabra, meditamos en ella y oramos, observamos lentamente el conocimiento y la sabiduría de Dios.

Además de esto, la Biblia nos hace suficientes (v. 17). No importa qué pruebas, circunstancias o tribulaciones surjan, la verdad de las Escrituras nos ayudará a enfrentarlas de manera adecuada. El mismo versículo dice que la Palabra nos prepara para toda buena obra. El Señor no nos salva simplemente para ocupar un banco en la iglesia; Su deseo es que transmitamos Su Palabra a otros. Escudriñar la Palabra de Dios nos capacita para proclamar con confianza el evangelio de Cristo.

Cuando lea la Biblia hoy, piense en cuáles de estas maneras está Dios trabajando en usted.

Recuerde que cuando no le da de comer al cuerpo se debilita, igual pasa con nuestro espiritu cuando no leemos la palabra de Dios, entonces ¿como podemos pelear la buena batalla de la fe si estamos debiles?

miércoles, octubre 24, 2007

DOCE ASESINOS DE LA RELACION

Guarden su relación de la erosión como si estuvieran defendiendo sus propias vidas. Sí, ustedes pueden lograrlo juntos. No sólo pueden sobrevivir, sino que pueden mantener su amor vivo si le dan prioridad en su sistema de valores.

Cualquiera de los siguientes males pueden destruir su relación si les dan lugar en sus vidas:

1. El exceso de trabajo o compromisos y el agotamiento físico
Cuidado con este peligro. Es especialmente insidioso en las parejas jóvenes que están tratando de comenzar en una profesión o todavía están estudiando.

2. Las deudas muy grandes y el conflicto en cuanto a cómo se gastará el dinero
Paguen en efectivo por los artículos de consumo, o no los compren. No gasten más de lo que pueden por una casa o por un automóvil, dejando muy pocos recursos para salir juntos, para viajes cortos, para personas que cuiden a los niños, etc.

3. El egoísmo
Existen dos tipos de personas en el mundo, los que dan y los que toman.

4. La interferencia de los suegros
Si el esposo o la esposa no se ha emancipado totalmente de los padres, lo mejor es no vivir cerca de ellos. La autonomía es algo difícil de conceder para algunas madres (y padres), y el estar muy cerca será causa de problemas.

5. Las expectativas poco realistas
Algunas parejas llegan al matrimonio esperando cabañas cubiertas de rosas, una vida sin preocupaciones ni responsabilidades y un gozo ininterrumpido. Pongan sus expectativas en línea con la realidad.

6. Los invasores del espacio
No me refiero a extraterrestres de Marte. Más bien, mi preocupación es por las personas que violan el espacio para funcionar que su cónyuge necesita, sofocándolo rápidamente y destruyendo la atracción entre ellos. Los celos son una manera en que este fenómeno se manifiesta.

7. El abuso del alcohol y de otras sustancias químicasÉstos son asesinos, no sólo de los matrimonios, sino también de las personas. Evítenlos como a la plaga.

8. La pornografía, los juegos de azar y otras adicciones
Debe ser obvio para todos que la personalidad humana tiene imperfecciones. Tiene la tendencia a quedar atrapada en comportamientos destructivos, especialmente cuando se es joven. Durante una etapa inicial, las personas creen que pueden jugar con tentaciones tales como la pornografía o los juegos de azar sin salir dañadas. De hecho, muchos se alejan casi sin haber sido afectados. Sin embargo, para algunos existe una debilidad y una vulnerabilidad que se desconoce hasta que es demasiado tarde. Entonces se vuelven adictos a algo que rasga la fibra de la familia.

9. La frustración sexual, la soledad, la baja autoestima y la quimera de la infidelidad¡Una combinación mortal!

10. El fracaso en los negocios
En especial, el fracaso en los negocios afecta adversamente a los hombres. Su inquietud por los reveses financieros algunas veces se muestra en ira dentro de la familia.


11. El éxito en los negocios
Es casi tan peligroso tener mucho éxito en los negocios, como lo es fracasar rotundamente en ellos. El autor de Proverbios dijo: “No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan necesario” (30:8).

12. Casarse demasiado jóvenes
Las chicas que se casan entre los catorce y los diecisiete años de edad tienen el doble de probabilidades de divorciarse que las que se casan a los dieciocho y diecinueve años. Las que se casan entre los dieciocho y los diecinueve años tienen una vez y media más de probabilidades de divorciarse que las que se casan entre los veinte y los treinta años.

martes, octubre 23, 2007

Sanar nuestras heridas

Mi primer matrimonio terminó en divorcio y luego me volví a casar. Ahora entiendo que mi divorcio y un segundo matrimonio fueron un error, y que la Biblia enseña que Dios odia el divorcio. ¿Quiere Dios que deje mi segundo esposo y regrese al primero? ¿Cuáles son los mandatos bíblicos referentes al divorcio y volverse a casar, sea con la misma persona divorciada o con alguien diferente?

El porcentaje de divorcio en los segundos matrimonios es mucho más alto que en los primeros, e incrementa al pasar de los años. Existen varias razones . Primero , las personas no solucionan los problemas que condujeron al primer divorcio . Segundo, como todo, el divorcio es más fácil si lo ha hecho antes. Tercero, aunque el divorcio sea una separación física, es casi imposible lograr una separación emocional.

Dios dice que el matrimonio, el cual Él creó, toma dos individuos (un hombre y una mujer) y los pasa a ser una sola carne (Génesis 2:23-24). Un hombre sabio dijo que el matrimonio es como pegar dos piezas de cartón. Usted puede apartarlos, pero ambos serán despedazados quedando pedazos de la otra pieza permanentemente pegados. Uno no puede divorciarse sin dejar algo de sí en el cónyuge, usted siempre cargará algo de su cónyuge divorciado con usted.

Primera Corintios 7:10-11 revela: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.”

Si aún nos se ha vuelto a casar, haga todo lo posible por reconciliarse con su exesposo (a) o quédese soltero (a). Si se volvió a casar, quédese así. Un segundo divorcio no va a corregir el error cometido en el primer matrimonio. Lo primordial en cualquier matrimonio es asegurarse que su cónyuge y usted amen a Jesús más de lo que se aman el uno al otro. Usted no puede tener un matrimonio exitoso sin su Creador tan y como una sinfonía no puede producir armonía sin el conductor.

recuerde que primero debemos sanar nuestras heridas y conocer las circuntancias, para poder ser y ayudar a ser feliz.

lunes, octubre 22, 2007

De donde vendra mi socorro

Todo parece estar en mi contra en estos días. Parezco no poder entender qué sucede en mi vida o en mi mundo. ¿Cómo puedo descubrir la voluntad de Dios?

Proverbios 3:5-6 dice: "Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas."

Ahí está: Fiémonos del Señor y no en nosotros mismos . Ahora bien, Dios no está diciendo que dejemos de utilizar la sabiduría santificada que Él nos da. Simplemente nos enseña que no debemos pensar que podemos confiar en nuestra interpretación de los eventos o nuestro intelecto para subsistir.

Dios le pide su completa entrega en toda área de su vida. Si usted le da su vida a Dios, Él no va a aprovecharse de usted. ¡Dios escogerá para usted lo que usted mismo escogería si tuviera la suficiente inteligencia para hacerlo!

Sé que pude estar pensando: " Pero los tiempos son duros. ¿Qué si se ponen peores? ¿Sabré realmente qué hacer?" Seguro que sí. Si se deleita en el Señor (Salmo 37:4)… si lo busca con todo su corazón (Jeremías 29:11-13)… usted sabrá qué hacer.

Él guiará sus pasos. No "quizás", Él lo hará. Mi amigo, ¡el primer paso en buscar la voluntad de Dios para el resto de su vida es hacer la voluntad de Dios en los próximos quince minutos!

Un poeta anónimo escribió:

Tal vez no siempre conozca el camino
Por donde Dios conduce mis pies;
Pero esto sé, que contorno a mi camino
Su amor y sabiduría se encontraron.
Y así al saber descanso contento,
Él dirige por doquier mis pies.
Que en un día oscuro pueda encontrar el camino de Dios.

viernes, octubre 19, 2007

En Dios si podemos

Fuerte torre es el nombre de Jehová; a el corre el justo y se siente seguro.
proverbio 18: 10

¿Le suena esto familiar? Usted toma la resolución de pasar más tiempo en la oración, lo hace a la hora fijada, cae de rodillas, abre su boca y no logra nada. Claro, se las arregla para decir unas cuantas palabras acerca de lo que necesita que Dios le conceda a usted y a su familia, pero debe orar por más que eso, ¿verdad?

Sí, debe hacerlo. Las necesidades del cristiano le interesan, sin duda, a Dios, y ni siquiera lo más pequeño le pasa desapercibido. Pero Él le dice a Su pueblo que deben imitar a Jesús, "no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros" (Fil. 2:4). Sin embargo, la oración abnegada no es algo natural en nosotros. Pensamos fácilmente que Dios es alguien que está para obedecer nuestros deseos.

Afortunadamente, Él nos ha dado un Ayudador, el Espíritu Santo, que intercede por nosotros cuando no sabemos "pedir como conviene" (Ro. 8:26). Él es nuestro pronto y oportuno aliado en cuanto a la oración efectiva. ¿De qué manera debemos colaborar con la intercesión del Espíritu en favor nuestro? Primero, debemos reconocer la autoridad, la santidad y la gloria de Dios. Luego, tenemos que rendir nuestras vidas a Su dirección. Si lo hacemos, la voluntad y los deseos del Señor se convertirán en lo más importante para nosotros. Finalmente, debemos someter nuestro futuro a Dios, confiando en que Él sacará un gran bien tanto de las circunstancias negativas como positivas de nuestra vida.

Al someternos al Señor, descubrimos más paz y más gozo. Encontramos nuevas palabras para nuestras oraciones. Pero más importante aun, alcanzamos una comprensión más profunda de la grandeza de Dios.

jueves, octubre 18, 2007

Amaras a tu DIos con todas los fuerzas

No a nosotros, Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu sericordia, por tu verdad. ¿Por qué han de decir las gentes: «¿Dónde está ahora su Dios?»?

¡Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho! Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven; orejas tienen, pero no oyen; tienen narices, pero no huelen;

Manos tienen, pero no palpan; tienen pies, pero no andan, ni hablan con su garganta.
Semejantes a ellos son los que los hacen y cualquiera que confía en ellos.


Israel, ¡confía en Jehová! Él es tu ayuda y tu escudo.

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

Ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominable para Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu presencia. Perfecto serás delante de Jehová, tu Dios.


miércoles, octubre 17, 2007

Confia en Dios

La biblia es un libro para amates, lea esto:

El le dice a ella:

¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres! ¡Tus ojos son como palomas en medio de tus guedejas! Tus cabellos, como manada de cabras que bajan retozandolas laderas de Galaad.

Tus dientes, como manada de ovejas que suben del baño recién trasquiladas,todas con crías gemelas,ninguna entre ellas estéril.

Tus labios son como un hilo de grana; tu hablar, cadencioso; tus mejillas, como gajos de granada detrás de tu velo. Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería: de ella cuelgan mil escudos, escudos todos de valientes.

Tus dos pechos, como gemelosde gacela que se apacientan entre lirios. Qué hermosa eres, amada mía! No hay defecto en ti.

Ella le dice a El:

su cabeza es oro fino; sus cabellos crespos,negros como el cuervo. Sus ojos, palomas que junto a arroyos de aguas se bañan en leche, están a la perfección colocados.

Sus mejillas, eras perfumadascon especias aromáticas, son como fragantes flores;
sus labios, lirios que destilan mirra. Sus manos, anillos de oroengastados de jacintos; su cuerpo, claro marfilcubierto de zafiros.

Sus piernas, columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino; su aspecto, como el Líbano; esbelto cual los cedros. Su paladar, dulcísimo, y todo en él codiciable.
¡Tal es mi amado, tal es mi amigo, hijas de Jerusalén!

Les hago una pregunta esposos y novios ¿Cuando fue la ultima vez que le Dijiste algo hermoso a tu pareja? fundamenta tu relacion, no importando en la situacion en que se encuentre, en Dios, el amor es una melodia que tiene notas bajas y agudas, y Dios es el director, confia en El.

martes, octubre 16, 2007

La paciencia

Hermanos mios, considérense muy dichosos cuando tengan que
enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la
prueba de su fe produce constancia (Santiago 1 :2,3).

Yo lo admito, es dificil estar entu­siasmado al pasar por pruebas y tribulaciones. Pero ¿puede usted entusiasmarse si todas sus necesidades son suplidas, sin que le falte nada? Bueno, según la Palabra de Dios, ¡si us­ted usa las tribulaciones para desarrollar la paciencia, va a estar precisamen­te en esa posición!

La paciencia no significa lo que usted cree que significaba. No significa que debe contentarse dulcemente cuan­do esté en pruebas. No significa perma­necer en mansedumbre mientras el dia­blo se divierte con usted.

No, la paciencia es una palabra po­derosa. Su significado en el Nuevo Tes­tamento traducido literamente del grie­go es "ser consecuentemente constante o ser de la misma forma todo el tiempo, a pesar de lo que suceda".

Para entender cuánto poder está in­volucrado en eso, tiene que comprender la paciencia es uno de los atributos más sobresalientes de Dios. La Biblia dice que El es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Piense en eso por un minuto. El hom­bre que no puede ser absolutamente cambiado por alguien o por algo es un sujeto extremadamente poderoso, ¿no, diría usted? Evidentemente, Dios tiene todo ese poder.

¿Pero sabe qué? ¡Usted también lo' tiene!

Por el poder del Espíritu Santo obrando en usted, puede ser el mismo cada día a pesar de lo que suceda. Si pone su confianza en la Palabra de Dios y deja que la paciencia haga su obra, no importa lo que suceda. Usted no tendrá que aceptar algo diferente a la victoria.

Ahora, eso es algo por lo cual hay que entusiasmarse.

lunes, octubre 15, 2007

Prosperidad para el que teme a Jehova

Salmo 112


1 Bienaventurado el hombreque teme a Jehová
y en sus mandamientos se deleitaen gran manera.

2 Su descendencia será poderosa en la tierra;
la generación de los rectos será bendita.


3 Bienes y riquezas hay en su casa,
y su justicia permanece para siempre.


4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos;
es clemente, misericordioso y justo.


5 El hombre de bien tiene misericordia y presta;
gobierna sus asuntos con justicia.


6 Por lo cual no resbalará jamás;
en memoria eterna será el justo.


7 No tendrá temor de malas noticias;
su corazón está firme, confiado en Jehová.


8 Asegurado está su corazón; no temerá,
hasta que vea en sus enemigos su deseo.


9 Reparte, da a los pobres;
su justicia permanece para siempre;
su poder será exaltado con gloria.


10 Lo verá el impío y se irritará;
crujirá los dientes y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.

viernes, octubre 12, 2007

El es el mismos de ayer

y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo, Amén.

Dios hizo muchas cosas a favor de su pueblo, derribo muros para entregar tierras, abrió el mar rojo, envió a sus profetas para dirigir a los suyos, cuando vio naciones perdidas llamo a profetas para que hicieran el llamado a la salvación.

Hoy el mismo Dios esta haciendo las mismas cosas, no hemos oído que este tumbando muros físicos, pero si tenemos constancia de que los muros espirituales, aquellos muros que evitan nuestro avance, nuestro crecimiento, se caen porque El así lo ha deseado.

De la misma manera esta obrando cuando nos vemos acorralados en situaciones difíciles, el enemigo viene detrás y delante, un mar de problemas que nos impide nuestro progreso, que hace Dios, nos abre el mar de problemas, nos ayuda a llegar al otro lado, nos ayuda a sentirnos libres, luego que trabaja con nuestra libertad, hace que el enemigo sea sepultado por el mar, con el que nos quería acorralar.

Dios vio que nos estábamos perdiendo en doctrinas y leyes de hombres, que su pueblo estaba haciendo lo incorrecto delante de su presencia, por esto envió a Jesús para que en El, vivimos una vida plena, antes lo hizo a través de los profetas, luego a través de Jesús.

Hoy bajo la gracia, el amor y la misericordia de Dios, tenemos al Espíritu Santo, para guiarnos, ministrarnos y enseñarnos, pongámonos en sus manos para que los muros se caigan, el mar se abra y la salvación y sanidad, lleguen a nuestras vidas.

El no cambia.

jueves, octubre 11, 2007

Bajo tu Cuidado

1 Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme. Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,y todos mis caminos te son conocidos,4 pues aún no está la palabra en mi lengua y ya tú, Jehová, la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;¡alto es, no lo puedo comprender!

7 ¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8 Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado,allí tú estás.

9 Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, 10 aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra.

11 Si dijera: «Ciertamentelas tinieblas me encubrirán», aun la noche decerá alrededor de mí. 12 Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; ¡lo mismo te son las tinieblas que la luz!

13 Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré, porque formidablesy maravillosas son tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, aunque en oculto fui formado y entretejido en lo más profundode la tierra. 16 Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritastodas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ni una de ellas.

17 ¡Cuán preciosos, Dios,me son tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

miércoles, octubre 10, 2007

Nuestro tesoro

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

1 Juan 2:15-17

Dios es el dueño de nuestro tesoro, sea lo que sea que consideremos "de valor". Los bienes materiales, los talentos y el tiempo le pertenecen, en realidad, a Él. Nuestra responsabilidad es administrar e invertir con sabiduría cualquier tesoro que Él nos dé.

Debemos utilizar todo lo que Dios nos da de su inmenso "depósito" para ayudarnos a suplir nuestras necesidades. Por ejemplo, Filipenses 4:19 dice: Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Algunos interpretan esto como una licencia para esperar con los brazos cruzados que el Señor les dé todo. Pero la Biblia habla también de trabajar durante seis días y descansar en el día de reposo (Ex. 20:9, 10). Muchas de nuestras necesidades básicas son satisfechas por medio de un trabajo, y por eso sabio invertir nuestro tiempo y nuestros talentos en un empleo productivo.

Además, el Señor quiere que usemos nuestros recursos para ayudar a otros, ya sea que su pobreza sea económica, espiritual o emocional. La mejor manera de ser útiles es impulsando la obra de Dios en nuestra comunidad y en todo el mundo. Jesús ordenó que Sus seguidores prediquen el evangelio y discipulen a los nuevos creyentes. Por eso, una parte de nuestro tiempo, talento y dinero debe dedicarse a alcanzar a los perdidos. La obra de Dios incluye también vestir al desnudo, dar de comer al hambriento y sanar los corazones.

Los recursos de Dios no son propiedad nuestra. No debemos aferrarnos a los tesoros que Él pone en nuestras manos, sino invertirlos con sabiduría. Para ser buenos administradores de lo que el Señor nos ha dado, debemos estar dispuestos a dar con facilidad y recibiremos con gozo.

martes, octubre 09, 2007

Una conciencia iluminada por Dios

La muchacha, bonita y agraciada, primero trató de correr a lo largo de la cuadra. Luego saltó una verja y atravesó un parque. Después subió a un taxi, y dio la vuelta a la manzana. Posteriormente trató de permanecer bajo la lluvia, a pesar de esa molestia. Pero en ningún momento logró desembarazarse de la otra mujer, una policía.

Ese procedimiento fue parte de la nueva táctica que Denise Pereira, de la División de Crímenes en la Calle de la policía de San José, California, tomó contra las prostitutas. Como es imposible arrestarlas a todas, Denise Pereira dispuso ponerles una acompañante que no se despegara de ellas durante todo el día. Como resultado, la prostitución en la ciudad disminuyó un noventa por ciento.

Esto de poner una escolta constante a una mujer que se dedica al amor ilícito fue, al parecer, una idea genial. De todas las prostitutas que había en determinado sector de la ciudad, sólo quedaron cinco. Las demás se vieron obligadas a dejar su oficio o a irse a otra parte. ¡Les era imposible realizar su negocio cuando a medio metro tenían a una mujer policía!

¿Qué tal si se pudiera poner una escolta policial a cada delincuente de los que pululan en las ciudades? ¿Qué tal si cada ladrón, cada asaltante, cada violador, tuviera siempre, las veinticuatro horas del día, un vigilante que no le perdiera pisada?

Sin duda que el crimen descendería mucho en todas partes. ¿Qué tal si cada marido, de esos a quienes les gusta engañar a su esposa, o cada esposa, de aquellas a quienes les gusta hacer lo mismo, tuvieran día y noche un guardia que los tirara de la manga no bien planearan hacer algo feo? ¿Se reduciría con eso el número de infidelidades, y por ende, de hogares destrozados?

Pero es imposible ponerle a cada hombre, a cada mujer, un vigilante sempiterno. ¡Necesitaríamos que la mitad de la población humana vigilara a la otra mitad!

Por eso Dios ha puesto en el ser humano un vigilante interno. Es la conciencia. La conciencia vigila, acusa, advierte, aconseja, habla, grita, clama. Si nos acostumbramos a escuchar la voz de nuestra conciencia, y nuestra conciencia está iluminada por la Palabra de Dios, difícilmente caeremos en el delito.